Sidrería La Sifonería de Celso
AtrásLa Sidrería La Sifonería de Celso se ha consolidado como una parada casi obligatoria en la calle San Pelayo de Cangas de Onís, generando un notable volumen de opiniones que dibujan un retrato complejo y detallado del establecimiento. Con una altísima valoración general, este local se presenta como un bastión de la cocina tradicional asturiana, aunque no está exento de críticas que merecen ser consideradas por cualquier potencial cliente.
El primer impacto al entrar es su atmósfera. El local es pequeño y acogedor, con una decoración que evoca nostalgia y autenticidad gracias a su impresionante colección de sifones antiguos, un detalle que le da nombre y un carácter único. Este ambiente de bar con encanto se complementa con una terraza exterior, muy solicitada durante el buen tiempo y ubicada en una calle peatonal, lo que añade tranquilidad a la experiencia. Sin embargo, el espacio interior es limitado, con capacidad para unos 29 comensales, un factor crucial que hace que la reserva previa sea más que una sugerencia, una necesidad imperativa para asegurar una mesa, especialmente para grupos.
Una oferta gastronómica con protagonistas claros
La carta de La Sifonería de Celso es un compendio de especialidades asturianas diseñadas para compartir, un formato ideal para el tapeo. Entre la variedad de platos, algunos han alcanzado un estatus casi legendario entre sus visitantes. La tarta de queso es, sin duda, la estrella indiscutible de los postres. Las reseñas la califican repetidamente como "espectacular" e "insuperable", convirtiéndola en un motivo por sí misma para visitar el lugar. Otro plato que recibe elogios consistentes son las vieiras, destacadas por su calidad y sabor.
Dentro de las raciones y entrantes, la tabla de quesos asturianos es muy apreciada, a menudo presentada con un "protocolo" o sugerencia de orden para su degustación, lo que demuestra un cuidado por el producto. Las croquetas, especialmente las de Cabrales, son otro de los aciertos seguros, junto a platos como los puerros rellenos o la "Sartén como pa Javi Nachón", una contundente mezcla de patatas, jamón y huevos fritos que se ha ganado su propia fama. La fabada y el vermú de elaboración propia también forman parte de la experiencia auténtica que busca ofrecer este bar de tapas.
El cachopo: entre el amor y la controversia
Ningún análisis de un restaurante asturiano estaría completo sin hablar del cachopo. En La Sifonería, este plato es una fuente de opiniones radicalmente opuestas. Por un lado, hay clientes que lo describen como memorable, un "cachopo de entrecot de ternera asturiana" relleno de jamón ibérico, queso y pimientos que consideran una delicia. Para ellos, es una de las mejores versiones que se pueden probar. Sin embargo, una corriente de opinión crítica presenta una realidad muy diferente.
Las quejas se centran en varios puntos clave. El precio, que ronda los 31€, es considerado por algunos como excesivo para el tamaño de la ración ofrecida. Además, ha habido reportes de que el plato llegó a la mesa crudo por dentro y algo frío, lo que desmerece por completo la experiencia. Esta disparidad de opiniones sugiere una posible inconsistencia en la preparación, un riesgo que los amantes del cachopo deben sopesar. Es el punto más polarizante del menú y donde la experiencia puede variar drásticamente de un comensal a otro.
Aspectos a mejorar: precios y servicio
Más allá del cachopo, han surgido otras críticas relacionadas con los precios. Un punto de fricción mencionado es el coste de la sidra con Denominación de Origen Protegida (DOP), que según algunos clientes se sirve sin consultar previamente y a un precio (4,30€) considerado elevado en comparación con otros establecimientos de la región. Este tipo de detalles puede generar una sensación negativa, empañando una comida por lo demás satisfactoria. Otros comentarios menores apuntan a que los torreznos, aunque sabrosos, pueden resultar algo aceitosos para ciertos paladares.
En cuanto al servicio, la percepción general es muy positiva. El personal es descrito como amable, atento y profesional, contribuyendo a una atmósfera familiar y agradable. Están pendientes de las mesas y explican los platos, haciendo que los clientes se sientan bien atendidos. No obstante, el éxito y la alta afluencia del local, especialmente en temporada alta, pueden llevar a un ritmo de servicio muy rápido donde las mesas, algo pequeñas, se sienten justas para la cantidad de platos.
final
La Sidrería La Sifonería de Celso es un negocio con una fuerte personalidad y una merecida fama en Cangas de Onís. Es uno de esos bares para cenar que destaca por su ambiente auténtico y por platos excepcionales como su tarta de queso o sus tablas de producto local. Ofrece una excelente experiencia de sidrería y tapeo asturiano. Sin embargo, no es un lugar infalible. Los potenciales clientes deben ser conscientes de las opiniones divididas sobre su plato más emblemático, el cachopo, y estar atentos a los precios de ciertos productos como la sidra. La recomendación de reservar con antelación es fundamental para evitar decepciones. En definitiva, es un lugar con muchos puntos fuertes, pero con aspectos mejorables que pueden influir significativamente en la experiencia final.