La Vermutería cala dor
AtrásLa Vermutería de Cala d'Or, ubicada en la Carrer d'en Perico Pomar, 13, se consolidó en su momento como un punto de referencia para los amantes de la gastronomía española auténtica. Sin embargo, es fundamental que los potenciales clientes sepan desde el principio que, a pesar de la estela de excelentes críticas y recuerdos que dejó, este establecimiento en particular figura como permanentemente cerrado. Las razones detrás de su cierre no son públicas, pero el análisis de su trayectoria y las opiniones de quienes lo visitaron pintan el retrato de un negocio que, durante su tiempo de actividad, supo capturar la esencia de un verdadero bar de tapas español.
La propuesta del local se alejaba conscientemente del bullicio y las fórmulas repetitivas que a veces se encuentran en zonas turísticas. Situado ligeramente al margen del epicentro más concurrido de Cala d'Or, ofrecía un refugio tranquilo, un lugar donde la música ambiental agradable y un entorno sin pretensiones invitaban a la calma. Los clientes no acudían en busca de lujo, sino de autenticidad. Su patio interior, descrito en múltiples ocasiones como encantador y acogedor, era uno de sus mayores atractivos, una terraza perfecta para desconectar y disfrutar de una velada memorable bajo el cielo balear.
Una oferta gastronómica que enamoraba
El corazón de La Vermutería era, sin duda, su cocina. Las tapas eran las protagonistas indiscutibles, elaboradas con esmero y un profundo respeto por la tradición culinaria. No se trataba de una lista interminable de opciones, sino de una selección cuidada que priorizaba la calidad del producto y la ejecución perfecta. Entre los platos que generaron un fervor casi unánime se encontraba "La Bomba", una tapa que muchos calificaron de increíble y explosiva en sabor, convirtiéndose en una razón suficiente para volver.
Junto a ella, destacaban otras creaciones que definían la alta calidad del lugar:
- Croquetas de ibérico: Un clásico de la comida española que aquí alcanzaba un nivel superior, elogiadas por su cremosidad y sabor intenso.
- Bacalao con salsa de alioli: Un plato recomendado específicamente por su perfecta elaboración y equilibrio de sabores.
- Pulpo tierno y fideuá sabrosa: Muestras de que el dominio de la cocina iba más allá de las tapas frías, abarcando platos más complejos del recetario español.
Esta dedicación a la comida se extendía a las bebidas. Como su nombre indica, el vermut era una de las especialidades, ofreciendo el aperitivo perfecto. Además, su sangría era célebre, descrita como "preparada a la perfección", un acompañamiento ideal para la comida. La oferta de cócteles también recibía elogios, consolidando al local como un lugar versátil, perfecto tanto para empezar la noche como para disfrutar de una cena completa.
Servicio y precios: la fórmula del éxito
Un factor que elevó a La Vermutería por encima de muchos otros bares y restaurantes fue la calidad de su servicio. Las reseñas están repletas de halagos hacia el personal. Términos como "amables", "atentos" y "cercanos" se repiten constantemente. Los comensales describen una atmósfera familiar, donde el trato recibido les hacía sentir "como en casa" o "visitando a unos amigos". Esta calidez y profesionalidad eran, para muchos, tan importantes como la propia comida, creando una experiencia redonda y profundamente satisfactoria.
A esta combinación de excelente comida y servicio se sumaba una política de precios justa. Varios clientes señalaron que el restaurante ofrecía una calidad muy por encima de la media a un precio razonable, sin recurrir a los "trucos para turistas" que a veces se observan en la zona. Esta transparencia y honestidad contribuían a forjar una relación de confianza y lealtad con su clientela, que no dudaba en recomendarlo y, sobre todo, en repetir la visita.
El legado y la situación actual
La noticia de su cierre permanente en la dirección de Perico Pomar es, sin duda, una decepción para quienes lo conocieron y para aquellos que, leyendo sus críticas, desearían visitarlo. Este local demostró que es posible ofrecer una experiencia gastronómica auténtica y de alta calidad en un destino turístico de primer nivel, basándose en la sencillez, el buen producto y un trato humano excepcional. Se convirtió en un lugar para cenar que dejó una huella imborrable.
Es interesante notar que, aunque este establecimiento específico ha cerrado, existe una marca llamada "La Vermutería" con presencia activa en zonas cercanas como Cala Egos y en la Avinguda de Calonge. No es posible confirmar con certeza si se trata de una reubicación de los mismos propietarios o de un negocio diferente que comparte el nombre y la filosofía. Para los que buscan revivir la experiencia, podría ser una pista a seguir, aunque la magia del patio en Carrer d'en Perico Pomar es, por ahora, parte del recuerdo de lo que fue uno de los bares de tapas más queridos de Cala d'Or.