El Tequeño
AtrásSituado en un enclave privilegiado como es la Praza de María Pita, 21, El Tequeño se ha consolidado como una parada casi obligatoria para muchos coruñeses y visitantes. Su nombre no deja lugar a dudas sobre su producto estrella: el tequeño, un popular aperitivo venezolano de queso envuelto en masa. De hecho, este establecimiento fue pionero en traer este sabor a A Coruña allá por 1986, primero en un local de la calle de la Franja, para luego mudarse a su ubicación actual en 1996. Esta larga trayectoria ha convertido su producto en una tradición local.
La Oferta Gastronómica: Más Allá del Tequeño
El principal reclamo de este local son sus tequeños, calificados por numerosos clientes como los mejores de la ciudad. Mantienen la receta original, una simple pero efectiva combinación de masa crujiente y queso fundido que ha ganado una merecida fama. Además de su especialidad, la carta incluye otras opciones que fusionan la cocina venezolana con la gallega. Entre ellas se encuentra el pasticho, una especie de lasaña de carne, y una selección de bares de tapas más tradicionales como tortilla, ensaladilla, zorza, albóndigas o croquetas. Esta variedad permite satisfacer diferentes gustos, manteniendo siempre precios que, en general, se consideran económicos, con tapas a un coste fijo de 3 euros.
La Experiencia: Una de Cal y Otra de Arena
El mayor atractivo de El Tequeño, además de su comida, es su amplia terraza. Ocupa un lugar estratégico en la plaza, convirtiéndose en un punto ideal para tomar algo y disfrutar del ambiente, especialmente en días soleados. Sin embargo, el interior del local es muy reducido, contando con apenas dos mesas, lo que lo hace muy dependiente del buen tiempo.
Aquí es donde la experiencia del cliente se polariza drásticamente. El Tequeño funciona con un sistema de autoservicio, una decisión que se implementó durante la pandemia y que se ha mantenido. Este modelo operativo es, sin duda, el punto más controvertido y la fuente de la mayoría de las críticas negativas. Los clientes deben hacer cola en la barra para pedir y pagar, para luego llevarse ellos mismos su consumición a la mesa. Varios usuarios han reportado que este sistema es extremadamente lento, con esperas que pueden alcanzar los 45 minutos en momentos de alta afluencia. Se menciona la existencia de dos colas separadas, una para bebidas y otra para comida, lo que puede generar confusión y aumentar la demora.
Los Puntos Débiles del Autoservicio
Este modelo de "autoservicio" presenta varios inconvenientes que empañan la visita. Uno de los problemas más señalados es la dificultad para los clientes que acuden solos. Se ven en la tesitura de tener que dejar sus pertenencias en una mesa para guardar sitio mientras hacen la larga cola, o arriesgarse a quedarse sin sitio después de haber esperado y pagado. Esta situación genera una experiencia estresante y poco práctica.
Otro foco de descontento es la percepción de que los precios, aunque asequibles para la zona, no se corresponden con la falta de servicio en mesa. La sensación de algunos clientes es que pagan un precio de cervecería con servicio completo por una experiencia en la que ellos hacen la mayor parte del trabajo. A esto se suman quejas sobre el aumento de precios a lo largo de los años, una crítica que, si bien común en hostelería, cobra más fuerza en un establecimiento sin servicio de camareros.
Finalmente, han surgido incidentes aislados pero graves relacionados con el trato al cliente y políticas de cobro poco claras. Un testimonio particularmente duro relata cómo se intentó cobrar un suplemento de 50 céntimos por añadir hielo a un café, un cargo que no se aplicaba a otras bebidas frías. La negativa a pagar dicho extra resultó, según el cliente, en la devolución del dinero y la expulsión del local. Este tipo de situaciones, aunque no sean la norma, generan una imagen muy negativa y siembran dudas sobre la política de precios y la atención al público.
Veredicto Final
El Tequeño es un negocio con dos caras muy definidas. Por un lado, ofrece un producto icónico y muy querido, los tequeños, en una de las ubicaciones más envidiables de A Coruña. Su terraza es un imán para cualquiera que busque disfrutar de un aperitivo al sol en el corazón de la ciudad. Por otro lado, su modelo de autoservicio es un importante factor disuasorio, generando largas esperas, problemas logísticos para los clientes y una sensación de que la relación calidad-precio-servicio está desequilibrada. Los potenciales visitantes deben sopesar qué valoran más: la ubicación y el sabor de su producto estrella o la comodidad y eficiencia de un servicio tradicional.