Bar La Piscina
AtrásUbicado en la Calle Vistahermosa, el Bar La Piscina se presenta como una opción singular dentro de la oferta de bares en Alicante. No es el típico local a pie de calle que uno encuentra por casualidad; su emplazamiento, junto a la piscina de la urbanización Complejo Vistahermosa, le confiere un carácter de lugar casi secreto, conocido principalmente por residentes y trabajadores de la zona. Esta particularidad es, a la vez, su mayor encanto y su principal punto de fricción para las expectativas de los visitantes primerizos.
Una oferta gastronómica centrada en lo tradicional y económico
El punto fuerte que define la experiencia en el Bar La Piscina es, sin duda, su apuesta por la comida casera. Los clientes habituales y las reseñas destacan de forma consistente la calidad y el sabor de sus platos, elaborados con un toque tradicional que evoca la cocina de siempre. El menú del día es uno de los grandes protagonistas, ofreciendo una solución muy económica para comer bien, con una estructura clásica de dos platos, postre o café, a un precio muy competitivo. Una opinión de hace unos años mencionaba un precio de 9€, un dato que, si bien puede haber variado, sigue reflejando el posicionamiento del bar como una de las opciones más asequibles del área.
La carta no se queda atrás, ofreciendo una variedad de tapas y raciones típicas de la gastronomía española. Entre los platos recomendados por los comensales se encuentra la carne en salsa, un clásico que parece ejecutar con maestría. Las patatas bravas también reciben menciones especiales por su originalidad, con un corte diferente y un toque de comino que las distingue de la oferta habitual. Es importante señalar que las raciones son descritas como generosas, un aspecto muy positivo para quienes buscan saciarse sin gastar mucho, pero que puede ser una pequeña desventaja para aquellos que prefieren probar una mayor variedad de tapas en porciones más pequeñas.
Servicio cercano y un ambiente para la calma
Otro de los pilares del Bar La Piscina es la calidad de su servicio. Las descripciones como "atención inmejorable", "camarera muy agradable" o "el cocinero un crack" son recurrentes. Este trato cercano y eficiente contribuye a crear una atmósfera familiar y acogedora. El ambiente general es de tranquilidad, un refugio del ajetreo urbano. Su bar con terraza es especialmente valorado por ser un espacio relajado donde disfrutar de una comida o una bebida sin prisas, ideal para quienes buscan una pausa sosegada en su jornada.
El gran "pero": la piscina no es para los clientes del bar
Es fundamental aclarar el punto más confuso de este establecimiento: su nombre. A pesar de llamarse "Bar La Piscina", el acceso a la misma está terminantemente prohibido para los clientes del bar. La piscina es de uso exclusivo para los propietarios y vecinos de la urbanización. Múltiples reseñas insisten en este hecho para evitar malentendidos, ya que el nombre puede llevar a pensar que se trata de un club de piscina con servicio de bar, cuando la realidad es que es un bar que da servicio a una comunidad residencial, estando abierto también al público general. Quien acuda esperando pasar un día de baño se llevará una decepción. Esta circunstancia es, probablemente, el aspecto negativo más relevante a tener en cuenta.
El factor sorpresa: Abierto 24 horas
Posiblemente la característica más insólita y diferenciadora del Bar La Piscina es su horario de apertura: abierto 24 horas, siete días a la semana. Esta disponibilidad ininterrumpida lo convierte en uno de los pocos, si no el único, bares abiertos 24 horas de su tipo en la zona. Esta ventaja es enorme para trabajadores con turnos nocturnos, personas que madrugan o simplemente para cualquiera que necesite un lugar donde comer o tomar algo a horas poco convencionales. Ofrece una solución fiable y constante, una cualidad extremadamente rara en un bar de barrio de carácter tradicional y no en una cadena de comida rápida.
Aspectos a considerar antes de la visita
el Bar La Piscina es un establecimiento con una doble cara muy marcada. Por un lado, ofrece una propuesta de valor excelente basada en comida casera de calidad, precios muy económicos, un servicio amable y un ambiente tranquilo. Su horario 24/7 es un plus extraordinario y poco común.
Por otro lado, su ubicación algo escondida y, sobre todo, la restricción total de acceso a la piscina son factores cruciales que el cliente debe conocer de antemano. No es un lugar para una jornada de ocio acuático, sino un excelente bar de barrio para comer de menú, disfrutar de unas buenas raciones o simplemente tomar un café a cualquier hora del día o de la noche. La experiencia será altamente satisfactoria si se acude con las expectativas correctas: buscar un buen plato de comida casera a un precio justo, y no un chapuzón.