TABANCO LA DUQUESA
AtrásEn la calle Doña María Coronel de Sevilla, se encuentra Tabanco La Duquesa, un establecimiento que desde 2021 busca revivir la esencia de los antiguos tabancos jerezanos, adaptándola a la actualidad. Un tabanco, tradicionalmente, es un despacho de vinos a granel, especialmente de Jerez, que también funciona como taberna donde degustar tapas. Este local se suma a la oferta sevillana con una propuesta de cocina tradicional andaluza y una decoración que rinde homenaje a la Duquesa de Alba. Sin embargo, la experiencia de los clientes dibuja un panorama de contrastes, donde conviven el aplauso por su gastronomía y la crítica severa hacia el servicio y la comodidad.
Una oferta gastronómica que genera consenso
El punto fuerte de Tabanco La Duquesa parece ser, sin duda, su cocina. Las opiniones positivas destacan de forma recurrente la calidad y el sabor de sus platos. Se presenta como un bar de tapas donde la comida es elaborada por ellos mismos con productos de calidad. Entre las elaboraciones más elogiadas se encuentran las croquetas de puchero, el montadito de pringá, el pescado fresco y un particular arroz negro con choquitos fritos y alioli que algunos comensales califican como "muy rico". Platos clásicos del tapeo sevillano como la ensaladilla de gambas, el solomillo al whisky o los chicharrones de Cádiz también reciben buenas valoraciones. Muchos clientes celebran la "gran variedad de platos" y los "buenos precios", consolidando al local como una opción asequible, con un nivel de precio catalogado como económico.
La selección de vinos de Jerez es otro de sus pilares, fiel al concepto de tabanco. La propuesta es clara: ofrecer una experiencia gastronómica andaluza a través de raciones y tapas para compartir en un ambiente de bar con personalidad. La mayoría de los clientes que han tenido una buena experiencia lo recomiendan y manifiestan su deseo de volver, destacando la sensación de haber encontrado un sitio acogedor y con carácter.
Las dos caras del servicio y la comodidad
A pesar de los elogios a su comida, el local enfrenta críticas significativas que no pueden ser ignoradas. El principal foco de descontento es la inconsistencia en el trato al cliente. Mientras algunos visitantes hablan de un "trato impecable" y "exquisito" por parte del personal, otros relatan experiencias completamente opuestas. Las reseñas negativas son contundentes, describiendo un "trato hostil", "pasivo agresivo" e incluso mencionando a un gerente o dueño "desagradable" que llega a gritar a los clientes. Estas quejas sugieren que el servicio en bares puede ser el talón de Aquiles del establecimiento.
Un problema recurrente parece ser la gestión de los grupos. Varios testimonios apuntan a una política estricta de no juntar mesas, lo que ha provocado que grupos de cuatro personas hayan sido invitados a marcharse de malas formas. Esta situación ha llevado a algunos clientes a sentir que el local prioriza al turista fugaz sobre la fidelización del cliente local.
Detalles que marcan la diferencia
Más allá del trato personal, otros aspectos prácticos del local también generan división. El mobiliario, compuesto por mesas altas y pequeñas, es una fuente de quejas por su incomodidad, especialmente para estancias prolongadas. Algunos clientes han señalado que "duele la espalda al rato de estar sentado". Además, el tamaño reducido de las mesas se vuelve un problema cuando la comida llega toda de golpe, sin dejar espacio para comer con comodidad. Otros puntos negativos mencionados son la temperatura del local, descrito como frío en ocasiones, y la sensación de ser apresurado para consumir y dejar la mesa libre.
visitar Tabanco La Duquesa puede ser una experiencia polarizada. Quienes busquen tapear en Sevilla encontrarán una carta de cocina tradicional con platos sabrosos y a precios competitivos, en un local que intenta recrear la atmósfera de una bodega o tabanco clásico. Es una opción recomendable para parejas o grupos muy pequeños que no tengan previsto alargar la sobremesa. Sin embargo, aquellos que valoren por encima de todo un servicio amable y constante, la comodidad o que acudan en grupos de más de dos o tres personas, podrían encontrarse con una experiencia decepcionante. La calidad de su comida es su gran promesa, pero la ejecución del servicio y la gestión del espacio son, para muchos, su gran deuda pendiente.