Restaurant 13 Bruixes
AtrásUbicado en el Carrer Major de Arbúcies, el Restaurant 13 Bruixes evoca con su nombre las antiguas leyendas de brujería de la zona del Montseny. Funciona como un bar de pueblo, un punto de encuentro con un horario de apertura ininterrumpido desde la mañana hasta la noche, todos los días de la semana. Su propuesta se orienta a una oferta sencilla y económica, lo que lo convierte en una opción accesible para quienes buscan un lugar donde comer barato o simplemente tomar algo sin grandes pretensiones.
Una Propuesta con Luces y Sombras
La experiencia en 13 Bruixes parece ser una lotería, con opiniones de clientes que van de un extremo al otro. Por un lado, hay quienes han disfrutado de una visita satisfactoria. Se destaca positivamente la calidad de algunos de sus platos de carne, como un cordero que un comensal describió como "espectacular" por su punto de cocción y un sutil toque de comino. En estas ocasiones, el trato del personal ha sido calificado como cálido, amable y servicial, llegando a atender a clientes incluso fuera del horario habitual de comidas. Para aquellos que buscan una buena relación cantidad-precio, este lugar puede cumplir las expectativas, ofreciendo raciones consideradas adecuadas para su bajo coste.
Sin embargo, las críticas negativas dibujan un panorama completamente diferente y plantean serias dudas. Varios clientes han señalado una notable inconsistencia en la calidad de la cocina. Un punto débil recurrente son las frituras; se reporta que platos como los fritos variados llegan a la mesa excesivamente aceitosos, un indicio de que la temperatura del aceite no era la correcta durante la cocción, afectando la textura y el resultado final del producto. La oferta de tapas y pinchos también ha sido objeto de críticas, con descripciones que los tildan de insípidos o carentes de sabor.
Problemas de Servicio y Cuestiones de Higiene
El servicio es otro de los aspectos más polarizantes. Mientras algunos clientes lo describen como fantástico, otros relatan experiencias de desatención, con personal más enfocado en conversar con conocidos que en atender a los comensales. Se han reportado esperas prolongadas, de hasta 20 minutos para sentarse en una mesa que ya estaba libre, seguidas de una demora adicional para ser atendidos. Esta falta de consistencia en la atención puede generar una experiencia frustrante.
Más preocupantes son las alegaciones que tocan directamente la seguridad alimentaria y las prácticas de higiene. Una de las reseñas más duras detalla el hallazgo de una cabeza de boquerón frita en una ración de fingers de pollo. Este incidente no solo apunta a una posible contaminación cruzada en la freidora, que impregnaría de sabor a pescado otros alimentos, sino que también supone un riesgo para personas con alergias. La misma reseña menciona la sospecha de que algunas salsas, como el alioli, podrían ser reutilizadas de otras mesas. Además, se critica la falta de una carta clara y detallada, siendo sustituida en ocasiones por un simple trozo de papel sin precios ni la información obligatoria sobre alérgenos, lo cual incumple la normativa vigente y deja al cliente sin información esencial.
Aspectos a Considerar Antes de Visitar
Quienes decidan visitar 13 Bruixes deben ser conscientes de esta dualidad. A su favor juega su ubicación céntrica, sus precios económicos y un horario amplio que ofrece flexibilidad. Es un lugar que puede servir para tomar una cerveza o un vino sin complicaciones. Una característica peculiar y distintiva es que en el pasado ha aceptado pagos con FairCoin, una criptomoneda enfocada en la economía ética, un detalle que lo diferencia de otros bares de la zona.
Restaurant 13 Bruixes es un establecimiento que genera opiniones radicalmente opuestas. Puede ofrecer una comida casera y correcta a un precio muy competitivo, pero también existe un riesgo real de enfrentarse a una calidad deficiente, un servicio indiferente y, lo que es más grave, a prácticas de higiene cuestionables. La decisión de visitarlo depende del nivel de riesgo que cada cliente esté dispuesto a asumir a cambio de una propuesta económica.