Casa Hortensia Restaurante & Sidrería
AtrásCasa Hortensia se erige como un auténtico consulado de la gastronomía asturiana en Madrid. Ubicado en la segunda planta del edificio de la Casa de Asturias, en la calle de la Farmacia, este establecimiento trasciende la categoría de simple restaurante para convertirse en una institución. Con una trayectoria de décadas, ha consolidado una reputación basada en la contundencia de sus platos, la calidad de su materia prima y un ambiente que evoca las casas de comidas tradicionales del Principado. Es un lugar al que se acude con un propósito claro: disfrutar de una cocina sin artificios, abundante y fiel a sus raíces.
La Esencia de Asturias en el Plato
El principal argumento de Casa Hortensia es, sin duda, su propuesta culinaria. La carta es una declaración de intenciones donde los platos de cuchara y las recetas clásicas son los protagonistas. La fabada asturiana, premiada en varias ocasiones como una de las mejores de la capital, es la estrella indiscutible. Se sirve, como manda la tradición, en un perol humeante del que pueden comer varias personas, con un compango (chorizo, morcilla, lacón y panceta) de primera calidad y unas fabes que, según afirman, se cosechan exclusivamente para el restaurante. La textura mantecosa de la legumbre y la potencia del caldo demuestran por qué este plato sigue siendo un referente.
Junto a la fabada, las fabes con almejas son otra opción muy demandada, destacando por la generosidad de la ración y la frescura del marisco. Pero no todo es cuchara. El cachopo es otro de los pilares de la casa. Se presenta como una pieza imponente, con un rebozado crujiente que encierra una ternera tierna y un relleno de jamón y queso que cumple con las expectativas de los amantes de este plato. Es uno de esos restaurantes donde pedir un cachopo es una apuesta segura.
Más Allá de los Clásicos
La oferta no se detiene ahí. Los pescados, especialmente la merluza, reciben un tratamiento excepcional. La merluza a la sidra es exquisita, y las preparaciones más sencillas como a la romana o a la plancha no decepcionan, evidenciando la calidad del producto. Platos como el pote asturiano, el cordero asado o las flores de alcachofa también reciben elogios constantes por parte de la clientela. Como bienvenida, es habitual recibir un aperitivo de crema de queso Cabrales con una hogaza de pan, un detalle que predispone positivamente al comensal y lo sumerge de lleno en los sabores asturianos.
En el apartado de bebidas, la sidrería cobra un papel fundamental. La sidra se sirve con un escanciador automático, una solución práctica que, si bien resta algo del ritual tradicional, asegura un servicio limpio y eficiente para aquellos menos diestros en el arte de escanciar. Esto convierte la experiencia de beber copas de sidra en algo accesible y divertido para todos los públicos.
El Ambiente y el Servicio: Un Marco a la Altura
El restaurante, situado en una segunda planta a la que se accede por ascensor, es amplio y luminoso. Esta accesibilidad es un punto muy favorable para personas con movilidad reducida. La decoración, con motivos asturianos, es clásica y no busca sobrecargar el ambiente, creando un espacio acogedor ideal para grandes reuniones. De hecho, Casa Hortensia es una opción recurrente para celebraciones familiares y comidas de grupo, gracias a la disposición de sus salones y a la naturaleza compartida de muchos de sus platos.
El servicio es otro de sus puntos fuertes. Las reseñas destacan de forma mayoritaria un trato atento, rápido y amable. El personal demuestra profesionalidad y conocimiento de la carta, asesorando a los comensales y gestionando con eficacia un comedor que suele estar muy concurrido. Esta combinación de buena comida y servicio eficiente es clave en la fidelidad de su clientela.
Aspectos a Considerar: Los Puntos Débiles
A pesar de su sólida reputación y sus miles de valoraciones positivas, ningún establecimiento está exento de críticas. El principal punto de fricción parece ser la inconsistencia ocasional en la cocina. Ha habido casos, aunque aislados, de platos que no han salido en su punto óptimo, como un cachopo servido crudo en su interior. Aunque en dicha ocasión la gerencia del local resolvió la situación de forma satisfactoria para el cliente no cobrando el plato, la experiencia inicial con el camarero no fue la ideal. Este tipo de incidentes, si bien parecen ser la excepción, son un recordatorio de que incluso en los mejores bares y restaurantes, pueden ocurrir fallos.
Otro aspecto es el precio. Catalogado con un nivel de precios medio, la cuenta final puede resultar elevada para algunos bolsillos, especialmente si se opta por los platos más elaborados y se acompaña la comida con varias botellas de vino o sidra. El coste, para muchos, está justificado por la calidad y la abundancia de las raciones, pero es importante que los potenciales clientes sepan que no es una opción económica para cenar o comer a diario. Finalmente, mientras que los platos principales reciben alabanzas casi unánimes, los postres, aunque caseros, a veces no alcanzan el mismo nivel de excelencia. Opciones como el flan o la tarta de queso son correctos, pero no siempre memorables.
Veredicto Final
Casa Hortensia es un baluarte de la cocina asturiana en Madrid. Es el lugar idóneo para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica, con raciones generosas y sabores tradicionales bien ejecutados. Su ambiente espacioso y un servicio generalmente impecable lo hacen perfecto para ocasiones especiales y comidas en grupo. Sin embargo, los comensales deben ser conscientes de que la excelencia tiene un precio y que, aunque de forma muy esporádica, pueden surgir inconsistencias en la cocina. Es, en definitiva, una elección muy recomendable para un homenaje culinario, sabiendo que el disfrute de su fabada, su cachopo o su merluza raramente decepciona.