Inicio / Bares / Bar El Globo (Plaza Nueva)
Bar El Globo (Plaza Nueva)

Bar El Globo (Plaza Nueva)

Atrás
Pl. Berria, 1, Ibaiondo, 48005 Bilbao, Bizkaia, España
Bar
9 (687 reseñas)

Situado en la emblemática Plaza Nueva de Bilbao, el Bar El Globo se ha consolidado como una parada casi obligatoria para quienes buscan la esencia de la gastronomía vasca en miniatura. Inaugurado en 1997, este establecimiento ha crecido en paralelo a la transformación de la ciudad, convirtiéndose en un referente tanto para el público local como para los visitantes que desean sumergirse en la vibrante cultura del "poteo". Su fama no es casual; se sustenta en una barra repleta de pintxos que combinan tradición e innovación, un ambiente siempre animado y una reputación que, como veremos, genera tanto devoción como críticas puntuales.

Lo que distingue a El Globo: Una barra de pintxos premiada

El principal atractivo de El Globo es, sin lugar a dudas, su oferta culinaria. La barra es un espectáculo visual y olfativo, donde se exhiben creaciones que han ganado reconocimiento en diversos concursos gastronómicos. Entre la extensa variedad, hay estrellas indiscutibles que se han ganado un lugar en el imaginario colectivo de los mejores pintxos de Bilbao.

  • El Txangurro Gratinado: Es la joya de la corona. Múltiples clientes y guías lo señalan como una creación imprescindible. Se trata de una elaboración cremosa con un intenso sabor a marisco fresco que, según el propio bar, no puedes irte de Bilbao sin probar. Es el pintxo que define la experiencia en El Globo.
  • Otros Gratinados: La técnica del gratinado es una especialidad de la casa. Destacan el de patata y trufa, por su combinación de cremosidad y aroma, y el de vaca, que ofrece una opción contundente y sabrosa. La carta también incluye gratinados de chipirón o morcilla con queso Cheddar, mostrando una versatilidad notable.
  • Variedad y Calidad: Más allá de sus famosos gratinados, la oferta es amplia. Desde un chipirón crujiente con cebolla hasta una delicada zamburiña, pasando por clásicos infalibles como los minis de txistorra o jamón ibérico. También se mencionan positivamente creaciones como el queso de cabra con cebolla caramelizada o el picadito de jamón y parmesano, demostrando un compromiso con ingredientes de calidad y elaboraciones cuidadas.

Este compromiso se extiende a una carta más formal de raciones y platos principales, donde se pueden encontrar desde croquetas caseras de jamón hasta un lomo de bacalao con gratén de txangurro o un entrecot de ganado mayor. Esta opción permite una experiencia más reposada para quienes consiguen un sitio más allá de la bulliciosa barra.

El ambiente: Un clásico bar de tapas concurrido

Entrar en El Globo es sumergirse en el murmullo constante de conversaciones, el sonido de las copas y el rápido movimiento del personal. Para muchos, este bullicio no es un inconveniente, sino parte del encanto. Refleja la popularidad del local y es visto como una señal inequívoca de su éxito. El ambiente es el de una cervecería y bar de pintxos tradicional, un punto de encuentro social donde la comida es el catalizador. La clientela es una mezcla heterogénea de bilbaínos y turistas, todos atraídos por la reputación del lugar. El servicio, en general, es percibido como rápido y eficiente, algo notable dada la altísima afluencia de público que gestionan constantemente. Varios clientes destacan la buena atención recibida por parte del personal de barra, como un camarero llamado Felipe, cuya amabilidad dejó una impresión positiva.

Aspectos a considerar: Las dos caras de la moneda

A pesar de su abrumadora popularidad y las críticas mayoritariamente positivas, una evaluación honesta de El Globo debe incluir las áreas donde la experiencia puede no ser perfecta para todos los clientes. Estos puntos no buscan desmerecer sus logros, sino ofrecer una visión completa a los futuros visitantes.

La Inconsistencia puede aparecer

El punto más crítico surge de experiencias aisladas pero significativas de inconsistencia, especialmente fuera de la barra de pintxos. Un cliente relata una visita de dos días consecutivos con resultados opuestos. Mientras que el primer día fue excelente, en el segundo, un plato de carne de 24 euros fue servido "casi crudo y frío". A pesar de devolverlo a la cocina, el problema no se solucionó, y el personal no mostró interés por el plato intacto, generando una gran decepción. Este tipo de incidentes, aunque no sean la norma, sugieren que la excelencia de los pintxos no siempre se traslada de manera uniforme a todos los platos de la carta.

El manejo de la afluencia y el trato al cliente

Lo que para unos es un "ambiente vibrante", para otros puede ser simplemente agobiante. El local está frecuentemente abarrotado, lo que dificulta encontrar un hueco en la barra y puede resultar incómodo. Además, aunque muchos alaban el servicio, otras reseñas mencionan un trato mejorable. Algunas críticas apuntan a cierta "chulería" o falta de atención por parte de algunos miembros del personal, especialmente en momentos de máxima afluencia. Esta disparidad en la percepción del servicio indica que la experiencia puede depender mucho del día, la hora y el camarero que te atienda.

Una oferta con un estilo definido

Finalmente, un cliente observó que, aunque los pintxos estaban buenos, le parecieron "algo repetitivos", con una predominancia de elaboraciones cremosas. Esta es una apreciación subjetiva pero valiosa. El Globo tiene un estilo muy marcado, centrado en sus famosos gratinados y texturas suaves. Quienes busquen una mayor diversidad de técnicas culinarias o sabores más ligeros en un bar de pintxos podrían encontrar la selección algo monotemática si prueban varias de sus especialidades. No obstante, la calidad dentro de ese estilo es innegable.

Final

El Bar El Globo es, sin duda, una institución en la escena de los bares en Bilbao. Su ubicación privilegiada, su ambiente enérgico y, sobre todo, una selección de pintxos icónicos como el txangurro gratinado, lo convierten en una recomendación sólida para quien desee vivir una auténtica experiencia gastronómica vasca. Es un lugar que vibra con la energía de la ciudad y que raramente decepciona con sus creaciones más famosas.

Sin embargo, los potenciales clientes deben ir preparados para un local concurrido y ser conscientes de que, ocasionalmente, pueden surgir inconsistencias en el servicio o en platos más allá de los pintxos. La clave para disfrutar de El Globo es abrazar su bullicio como parte del espectáculo y centrarse en aquello que lo ha hecho famoso: sus creativos y deliciosos pintxos que definen una parte importante del mapa culinario de Bilbao.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos