Inicio / Bares / Be Cool
Be Cool

Be Cool

Atrás
Capitán Mendizabal, 8 Trasera (Callejón), Itsasalde Kalea, 8, 48980 Santurtzi, Vizcaya, España
Bar Club nocturno Discoteca Lounge Pub
6.2 (74 reseñas)

Ubicado en un callejón trasero de la calle Capitán Mendizabal en Santurtzi, Be Cool se presenta como un punto de referencia en la vida nocturna local, un pub nocturno que abre sus puertas exclusivamente los fines de semana y vísperas de festivos, desde las 00:30 hasta las 05:00 de la madrugada. Su propuesta se centra en ofrecer un espacio para la fiesta y el baile hasta altas horas, atrayendo a un público que busca exprimir al máximo la noche. Sin embargo, la experiencia en Be Cool parece ser un asunto de extremos, generando opiniones tan polarizadas que dibujan el retrato de un local con dos caras muy distintas.

Una Experiencia Dividida: Entre el Elogio y la Crítica Feroz

Al analizar las vivencias de quienes han pasado por su puerta, emerge una narrativa conflictiva. Por un lado, existen clientes que describen Be Cool como el lugar perfecto para pasar la noche, destacando un ambiente vibrante, buena música y copas de calidad. Una reseña de hace un par de años le otorga una calificación perfecta, elogiando tanto al personal como al propietario, y expresando un claro deseo de repetir la visita. Este tipo de comentarios sugiere que, en sus mejores noches, el local cumple con la promesa de ser uno de los bares de referencia para la diversión en la zona.

Un punto particularmente luminoso y reciente es el testimonio de un cliente que utiliza silla de ruedas. Su experiencia fue sumamente positiva, destacando el "muy buen trato" por parte del personal de seguridad, quienes estuvieron pendientes de él en todo momento, facilitando su estancia. Este tipo de atención inclusiva es un valor añadido innegable y un ejemplo de profesionalidad que merece ser reconocido, mostrando la mejor cara del equipo del local.

Las Sombras del Servicio: Quejas Recurrentes

A pesar de estos destellos positivos, una parte considerable de la clientela reporta experiencias diametralmente opuestas, que han contribuido a una calificación general más bien modesta, de 3.1 sobre 5. Las críticas más severas y recurrentes apuntan directamente al trato recibido por parte de algunos miembros del personal, tanto en la barra como en la puerta.

  • Actitud del Personal: Varias reseñas hablan de "mala educación", "formas desagradables y desafiantes". Un cliente relata cómo se sintió engañado al pagar una entrada bajo la promesa de que el local permanecería abierto una hora más, para que luego cerrara a los escasos 20 minutos.
  • Políticas de Consumo: Otro incidente gravemente criticado fue la expulsión de unos clientes por, supuestamente, "no consumir", justo después de haber terminado sus bebidas. Este tipo de políticas, percibidas como agresivas y poco respetuosas, han llevado a antiguos clientes habituales a decidir no volver jamás.
  • El Personal de Seguridad: Aunque un testimonio los elogia, otros los señalan como parte del problema, mencionando una "muy mala educación" y "poco respeto", especialmente en la gestión de situaciones como la anteriormente descrita cerca de la hora de cierre.

La Calidad de las Copas: El Debate del "Garrafón"

Quizás la acusación más preocupante para cualquier bar de copas es la que se cierne sobre la calidad de sus bebidas. Una crítica contundente y detallada denuncia haber pagado 24 euros por dos copas de lo que califica como "garrafón", un término coloquial para referirse al alcohol de muy baja calidad, a menudo rellenado o falsificado. El cliente añade un detalle técnico que da peso a su queja: las botellas, según afirma, carecían del dosificador o tapón anti-relleno, un mecanismo de seguridad estándar en la hostelería para garantizar la autenticidad del producto. Califica la experiencia como un "robo" y el sabor de las bebidas como "de asco".

Esta es una línea roja para muchos consumidores. La confianza en que se está pagando por un producto auténtico y de calidad es fundamental en el sector de los bares y discotecas. La mera sospecha de que se pueda estar sirviendo alcohol de dudosa procedencia a precios elevados es suficiente para disuadir a una clientela informada y exigente que busca disfrutar de buenos cócteles y combinados.

El Ambiente y la Propuesta Musical

Dejando a un lado las controversias sobre el servicio, Be Cool se define a sí mismo como un espacio con el mejor ambiente, amplio y enfocado en el baile y la diversión. La oferta musical es un pilar de su identidad, contando con DJs residentes como DJ Garry y Asier, encargados de poner una banda sonora actual, animada y bailable. La promesa es la de una fiesta continua donde nadie se queda sin bailar. Además, el local no se limita a las sesiones de DJ, sino que también se abre a la música en vivo, convirtiéndose los viernes en un escenario para conciertos de diversos grupos. Esta versatilidad musical es, sin duda, uno de sus atractivos.

El local también ofrece la posibilidad de organizar eventos privados, desde despedidas de soltero y fiestas postboda hasta eventos de empresa, ofreciendo servicios personalizados que pueden incluir catering con canapés, fuentes de chocolate o brochetas de fruta. Durante el verano, su oferta se expande incluso más allá de sus paredes con la organización de "Boat Parties" por la ría de Bilbao, una propuesta original que combina música, paisajes y un ambiente festivo sobre el agua.

¿Merece la Pena la Visita?

Be Cool es una discoteca de contrastes. Por un lado, ofrece una infraestructura sólida para la vida nocturna de Santurtzi: un horario amplio de fin de semana, una apuesta por la música con DJs y conciertos, y la capacidad de organizar eventos diversos y originales. El encomiable trato hacia personas con movilidad reducida demuestra que el personal es capaz de ofrecer un servicio excelente.

Sin embargo, las numerosas y graves quejas sobre el trato al cliente y, sobre todo, la alarmante acusación sobre la calidad y el precio de las bebidas, son factores que no pueden ser ignorados. Un potencial cliente debe sopesar qué valora más. Si se busca un lugar para bailar hasta el amanecer y se está dispuesto a arriesgarse a una experiencia de servicio irregular, Be Cool puede ser una opción. Pero para aquellos que priorizan un trato respetuoso y la certeza de consumir un producto de calidad por el que están pagando un precio considerable, las banderas rojas son demasiado numerosas y significativas como para no tenerlas en cuenta. La decisión final dependerá de las prioridades de cada persona a la hora de elegir dónde disfrutar de la noche.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos