La Santa
AtrásLa Doble Cara de La Santa: Entre la Cena y la Fiesta en Santa Cruz
Ubicado en la concurrida Avenida Francisco la Roche de Santa Cruz de Tenerife, La Santa se presenta como un establecimiento con una propuesta dual que genera tanto elogios como importantes críticas. Funciona como un restaurante que, con el paso de las horas, se transforma en uno de los bares de copas más concurridos de la zona, una metamorfosis que define por completo la experiencia del cliente y que resulta crucial a la hora de decidir si es el lugar adecuado para la velada que se tiene en mente.
Su faceta de restaurante ofrece un espacio moderno y un ambiente que muchos clientes describen como agradable. La atención del personal es uno de sus puntos fuertes, con varias reseñas destacando la amabilidad y el buen trato recibido. En cuanto a la oferta gastronómica, algunos comensales han quedado gratamente sorprendidos, describiendo los platos como "pequeños pero contundentes", una fórmula que puede satisfacer a quienes buscan una cena ligera antes de sumergirse en el ambiente nocturno. Sin embargo, esta experiencia culinaria no está exenta de inconvenientes. Una de las quejas recurrentes es la disponibilidad del menú; se han reportado casos en los que una parte significativa de los platos de la carta no estaban disponibles, limitando considerablemente las opciones para cenar.
La Transición de Restaurante a Discoteca
El principal punto de fricción y la característica más definitoria de La Santa es su conversión en discoteca. A partir de cierta hora, especialmente durante los fines de semana (viernes y sábados opera hasta las 4:00 de la madrugada), el ambiente tranquilo de la cena se disipa para dar paso a la música de DJ y a una multitud que busca salir de fiesta. Para quienes acuden exclusivamente a tomar una copa, este es el principal atractivo del local. El ambiente se vuelve vibrante, y es conocido por ser un punto de encuentro concurrido. Se mencionan positivamente sus cócteles, con especial énfasis en los mojitos, lo que lo posiciona como una opción sólida dentro de los bares en Santa Cruz de Tenerife para iniciar o continuar la noche.
No obstante, esta transición es precisamente la mayor desventaja para los clientes que están cenando. Varios testimonios relatan cómo su sobremesa fue interrumpida abruptamente para reorganizar el espacio, retirar mesas y dar paso a la pista de baile. Esta situación obliga a los comensales a terminar su velada antes de lo deseado, generando una sensación incómoda y una experiencia insatisfactoria. Parece que el local prioriza su faceta de bar nocturno sobre la de restaurante, un detalle fundamental que cualquiera que reserve para cenar después de las 21:00 debería tener muy presente. La recomendación generalizada para quienes deseen cenar es hacerlo temprano, o bien optar por un aperitivo por la tarde para evitar la vorágine nocturna.
Aspectos Críticos a Considerar
Más allá de su dualidad funcional, existen otros aspectos que han generado críticas contundentes y que deben ser evaluados por los potenciales clientes.
- Relación Calidad-Precio: Una crítica constante es el coste. Varios visitantes lo califican como "caro" o "tirando a alto". Un comensal detalló un precio aproximado de 30€ por persona para una cena con vino y postre, mientras que otros simplemente sienten que el precio está inflado por su ubicación privilegiada en la capital. Este factor puede ser determinante para quienes buscan opciones más económicas.
- Un Grave Problema de Accesibilidad: Quizás la crítica más seria y preocupante es la relacionada con la accesibilidad para personas con movilidad reducida. Existe una reseña detallada que denuncia una práctica inaceptable: durante la transformación del local en pub, el baño adaptado para discapacitados era utilizado como almacén para guardar las mesas y sillas sobrantes. Esto bloqueaba el acceso, dejando un pasillo mínimo por el que una silla de ruedas no podía pasar. Que esta situación se reportara en más de una ocasión sugiere un grave descuido de las normativas y una falta de consideración hacia todos los clientes, un punto negro que ensombrece la imagen del establecimiento.
¿Para Quién es La Santa?
En definitiva, La Santa es un local de contrastes. Por un lado, si lo que buscas es un bar de copas con buen ambiente, música actual a cargo de DJs y una terraza donde socializar y disfrutar de la noche tinerfeña, probablemente cumplirá tus expectativas. Es un lugar para ver y ser visto, con una atmósfera animada que atrae a un público dispuesto a disfrutar de la fiesta.
Por otro lado, si tu plan es una cena tranquila, una conversación sosegada o una sobremesa larga, este no es el lugar más indicado, al menos no en las horas punta de la noche. La presión por liberar el espacio para la fiesta puede arruinar la experiencia gastronómica. Además, el problema de accesibilidad reportado es un factor de exclusión ineludible que muchos clientes, por principios o por necesidad, no querrán pasar por alto. La Santa debe decidir si quiere ser un restaurante de calidad o una discoteca de referencia, ya que su intento de ser ambos a la vez parece dejar, en ocasiones, a una parte de su clientela insatisfecha.