Pica y Come pollos y carnes al carbón
AtrásUbicado en el distrito de Usera, Pica y Come se presenta como un bar-restaurante con una propuesta gastronómica muy definida: pollos y carnes al carbón. Su nombre no deja lugar a dudas sobre cuál es el corazón de su cocina, atrayendo a quienes buscan el sabor inconfundible de la brasa sin complicaciones. Este establecimiento opera con un modelo de negocio que prioriza el producto y un precio competitivo, catalogado con un nivel de coste bajo, lo que lo convierte en una opción accesible para comidas diarias o reuniones informales.
La Parrilla: El Alma del Negocio
El principal argumento a favor de Pica y Come es, sin duda, su comida. Los clientes que han tenido una experiencia positiva destacan de manera consistente la calidad y el sabor de sus carnes a la brasa. La clave parece residir en el uso de carbón de leña, un detalle que, según los comensales, se percibe claramente en el paladar. Se menciona específicamente el uso de leña de encina, que impregna a las carnes de un aroma y gusto auténtico, difícil de replicar con otros métodos de cocción. Este es su mayor punto fuerte y la razón por la que muchos deciden volver.
Entre los platos más elogiados se encuentran las chuletas a la brasa y, de manera especial, la "parrilla XL". Esta última opción es ideal para grupos, ya que ofrece una cantidad generosa de carne a un precio muy ajustado, como lo demuestra la experiencia de clientes que han comido abundantemente tres personas por 60 euros. Esta relación cantidad-calidad-precio es uno de sus ganchos más efectivos. Además de las carnes, las salsas que acompañan los platos también reciben comentarios positivos, complementando adecuadamente la oferta principal y añadiendo un toque extra de sabor.
Variedad y Opciones para Todos
Aunque su especialidad son las carnes, el local funciona como un bar versátil que ofrece servicio de almuerzos, comidas y cenas, e incluso brunch. Disponen de cerveza y vino, elementos indispensables en la cultura de los bares de tapas y restaurantes en España. La flexibilidad es otra de sus ventajas, ya que el cliente puede optar por comer en el local, pedir para llevar (takeout), solicitar entrega a domicilio o incluso utilizar el servicio de recogida en la acera (curbside pickup). Esta adaptabilidad lo hace conveniente para diferentes tipos de consumidores, desde los que desean una comida tranquila hasta los que prefieren disfrutar de sus platos en casa.
El Talón de Aquiles: Una Experiencia de Cliente Inconsistente
A pesar de la sólida propuesta culinaria, el servicio al cliente emerge como el gran punto débil de Pica y Come, y es un factor que genera una profunda división en las opiniones. Mientras que algunos clientes describen la atención como simplemente correcta o "buena sin llegar a ser estupenda", un número significativo de reseñas detallan experiencias muy negativas que no pueden ser ignoradas. Los problemas parecen agravarse cuando el local está lleno, sugiriendo una posible deficiencia en la gestión del estrés y del volumen de trabajo.
Se han reportado incidentes concretos que dibujan un panorama preocupante en cuanto al trato. Un caso particularmente notorio involucra a una familia con un bebé que, tras haber consumido y pagado, fue instada a abandonar la mesa de forma apresurada en un día de lluvia para cederla a una supuesta reserva, a pesar de que el local estaba vacío a su llegada. Este tipo de trato, percibido como una falta de empatía y consideración, deja una impresión muy amarga que anula cualquier disfrute de la comida.
Conflictos con Grupos y Cobros Inesperados
Los grupos grandes también parecen ser un foco de conflicto. Una reseña de un grupo de 18 personas narra una situación bochornosa al final de su comida. Después de un consumo superior a los 300 euros, se encontraron con un cargo de 2 euros por cada jarra de agua del grifo solicitada. Al reclamar, la respuesta del personal fue inflexible, generando una gran frustración. La misma reseña califica el comportamiento de una de las camareras como "grosera y antipática", llegando incluso a hacer comentarios despectivos sobre el ruido del grupo. Otros testimonios refuerzan esta percepción de un servicio deficiente, donde el personal parece molestarse al ser llamado y transmite la sensación de estar haciendo un favor al cliente.
Estas críticas recurrentes sobre el servicio son un factor de riesgo importante para cualquier potencial cliente. La experiencia en Pica y Come puede ser una lotería: se puede disfrutar de una excelente parrillada a un precio inmejorable o sufrir un trato que arruine por completo la velada. La falta de consistencia en la atención es un aspecto que la gerencia debería abordar con urgencia, ya que ensombrece la calidad de su cocina.
El Espacio y el Ambiente
En cuanto al local, la descripción que se repite es la de un espacio algo reducido o "apretado". Esto es algo a tener en cuenta, especialmente si se planea ir en un grupo grande o si se busca un lugar con amplitud y comodidad. El ambiente no es el de un restaurante de alta cocina, sino más bien el de un bar de barrio enfocado en la comida, lo cual es coherente con su oferta y su nivel de precios. No es un lugar para buscar bares con buen ambiente para una larga sobremesa, sino más bien un sitio funcional para comer barato y bien.
Información Práctica para el Visitante
- Dirección: Calle del Olvido, 86, Usera, 28026 Madrid.
- Teléfono: 910 52 20 66.
- Horario: Abierto de martes a domingo. Los días de semana tienen un horario partido (12:30–16:30 y 19:00–23:30), mientras que los fines de semana (viernes, sábado y domingo) ofrecen un horario continuado desde las 12:30 hasta la medianoche. Cierran los lunes.
- Servicios: Comida en el local, para llevar, entrega a domicilio, reservas, acceso para sillas de ruedas.
Un Balance de Sabor y Paciencia
Pica y Come es un establecimiento de contrastes. Por un lado, ofrece una de las propuestas de carnes a la brasa más auténticas y económicas de la zona, un verdadero acierto para los amantes de la parrilla que priorizan el sabor y el presupuesto. La calidad de su producto principal es innegable y es la base de su clientela fiel. Sin embargo, este gran punto a favor se ve seriamente amenazado por un servicio al cliente que, en demasiadas ocasiones, resulta deficiente, poco profesional e incluso hostil. El comensal que decida visitar este bar-restaurante debe hacerlo con la mentalidad de que va a disfrutar de una comida sabrosa, pero también con la posibilidad de tener que armarse de paciencia y pasar por alto un trato que no está a la altura de la calidad de sus fogones.