Bar El Tribunal
AtrásUna Ventana al Pasado: La Experiencia en Bar El Tribunal
El Bar El Tribunal se presenta como una firme declaración de principios en un entorno cada vez más homogéneo. No es un establecimiento que siga las últimas tendencias, sino más bien uno que las ignora por completo para ofrecer una experiencia que evoca a los bares auténticos de Asturias de mediados del siglo XX. Calificado por sus propios clientes como el "típico chigre asturiano de siempre", este local se mantiene anclado en una estética que podría datar de los años 60, un factor que constituye su principal encanto para una clientela específica, pero que también puede ser un punto de fricción para otros. Es, en esencia, uno de los últimos reductos de una forma de socializar que se resiste a desaparecer.
La atmósfera es, sin duda, uno de sus activos más valiosos. Los testimonios coinciden en describir un ambiente acogedor y un trato familiar. La figura de Susana, la dueña, es mencionada recurrentemente como el alma del lugar, una anfitriona encantadora que contribuye a que los visitantes se sientan parte de una comunidad. Este no es un bar de servicio impersonal y distante; es un espacio donde la conversación fluye y el trato cercano es la norma. Es el tipo de lugar ideal para quienes buscan bares para tomar algo y disfrutar de una charla sin prisas, sintiéndose como en casa.
La Terraza: Un Oasis Escondido
Posiblemente, la característica física más destacada y elogiada del Bar El Tribunal es su terraza trasera. Este espacio, dividido en una zona cubierta y otra al aire libre, ofrece una versatilidad poco común. Permite disfrutar del exterior tanto en los días soleados como en aquellos en los que el tiempo asturiano no acompaña tanto. Esta dualidad lo convierte en uno de los bares con terraza más atractivos de la zona, un refugio donde es posible evadirse del bullicio de la calle. Es un lugar perfecto para reunirse con amigos, especialmente valorado por ser un espacio amplio y funcional donde se puede disfrutar de la bebida con más tranquilidad.
Bebidas y una Política de Comida Singular
El enfoque principal del Bar El Tribunal está en la bebida. Es reconocido como una de las sidrerías por excelencia de Pola de Lena, un lugar donde el ritual de escanciar y compartir sidra se mantiene vivo. Además, su oferta incluye una selección de cervezas y vinos, cumpliendo con las expectativas de una cervecería tradicional. Sin embargo, en el apartado gastronómico es donde el bar muestra su peculiaridad. No opera como un restaurante convencional y, por norma general, no ofrece un menú de comidas. Esta ausencia se compensa con una política flexible y bastante inusual: los clientes tienen permitido traer su propia comida. Esta práctica fomenta un ambiente de merienda o "espicha" improvisada, permitiendo a los grupos organizar sus propios ágapes mientras el bar proporciona la bebida y el espacio.
A pesar de esta norma, existen excepciones. Algunos clientes habituales mencionan la posibilidad de encargar con antelación platos caseros específicos, como el picadillo con huevo y patatas, preparados por la propia Susana. Esto sugiere que, aunque no es un servicio estándar, existe la posibilidad de disfrutar de su cocina si se planifica con tiempo, una opción que añade un toque exclusivo para quienes conocen este secreto a voces. Esta flexibilidad lo aleja del concepto tradicional de bares de tapas, pero le otorga un carácter único.
Aspectos a Tener en Cuenta Antes de Visitar
A pesar de su alta valoración general, existen varios puntos que los potenciales clientes deben considerar para evitar expectativas desajustadas. El más importante es la accesibilidad. El establecimiento no cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo cual representa una barrera significativa para personas con movilidad reducida y es un aspecto crítico a mejorar.
Otro punto es su estética. El encanto de "bar de toda la vida" puede ser interpretado por algunos como un local anticuado o falto de renovación. Aquellos que busquen un diseño moderno, minimalista o sofisticado, no lo encontrarán aquí. Es un lugar con solera, y eso incluye el desgaste y el estilo propio de décadas pasadas. Además, es fundamental recordar que su oferta gastronómica es prácticamente nula sin previo aviso, por lo que no es una opción viable para quien busca un lugar donde comer de forma espontánea.
Finalmente, su horario de apertura, aunque amplio de lunes a sábado de 12:00 a 24:00, incluye un cierre total los domingos, un dato relevante para la planificación de visitas durante el fin de semana. A su favor, cuenta con un pequeño aparcamiento vallado en las inmediaciones, un detalle práctico y conveniente.
Veredicto Final
El Bar El Tribunal no es para todos, y en esa selectividad reside su fortaleza. Es una elección sobresaliente para quienes valoran la autenticidad por encima de la modernidad. Es el destino perfecto para disfrutar de una buena sidra en una terraza excepcional, para sentir el pulso de un bar de barrio con historia y para ser recibido con una calidez genuina. Es uno de esos bares baratos y acogedores donde el valor reside en la experiencia y en la atmósfera, no en una carta extensa o un diseño de interiores. Quienes busquen un viaje en el tiempo y una conexión real con la cultura de los "chigres" asturianos encontrarán en El Tribunal un lugar al que, sin duda, querrán volver.