Bar Don Policarpo
AtrásEn la calle del Coso de Zaragoza se encuentra el Bar Don Policarpo, un establecimiento que ha trascendido la categoría de simple bar de barrio para convertirse en un punto de referencia, principalmente por un producto estrella: su tortilla de patatas. Este local, de apariencia modesta y gestionado con un palpable toque personal, representa la esencia de los bares con encanto que basan su éxito en la calidad del producto y un trato cercano, aunque no está exento de aspectos que generan opiniones divididas entre su clientela.
La Tortilla de Patatas: Un Icono con Matices
El principal motivo por el que clientes nuevos y habituales acuden a Don Policarpo es, sin lugar a dudas, su tortilla de patatas. Descrita por muchos como jugosa, sabrosa e inolvidable, ha logrado una fama que la sitúa entre las mejores de Zaragoza. Su punto de cuajado, con un interior meloso sin llegar a ser líquido, es el secreto de su éxito y el resultado de una receta perfeccionada a lo largo de los años. Es el estandarte de la comida casera bien ejecutada, capaz de congregar a fieles seguidores que no dudan en calificarla como una de las mejores de España. La demanda es tal que el despacho de tortillas para llevar, por encargo, se ha convertido en una parte fundamental del negocio.
Sin embargo, la excelencia es un estándar difícil de mantener de forma constante, y aquí surgen los primeros matices. Algunas voces recientes entre su clientela habitual han señalado que, si bien la tortilla sigue siendo buena, ha perdido parte de la consistencia que la hizo legendaria, sugiriendo que "no es la misma de siempre". Esta percepción, aunque minoritaria, es un punto a considerar para quienes visitan el local con las expectativas más altas. La reciente jubilación de los dueños originales, Loli y Miguel, y el traspaso del negocio a una nueva gerencia que busca mantener la esencia, podría explicar estas sutiles variaciones en la ejecución de su plato más emblemático. Los nuevos responsables han heredado la receta y los secretos, pero alcanzar el punto exacto que vive en la memoria de los clientes más veteranos es un desafío considerable.
Más Allá del Plato Estrella: Una Oferta de Tapas Tradicionales
Aunque la tortilla acapara casi todo el protagonismo, Don Policarpo es también uno de esos bares de tapas donde la cocina tradicional tiene un peso importante. La barra suele presentar otras opciones que merecen atención y que refuerzan su identidad de bar de toda la vida. Entre las más destacadas se encuentran:
- Bonito encebollado: Un guiso clásico, muy apreciado por su sabor casero y bien elaborado.
- Albóndigas con tomate: Otra receta tradicional que evoca sabores familiares y que goza de buena reputación entre los clientes.
- Croquetas caseras: Un imprescindible en cualquier barra de pinchos y tapas que se precie, y que aquí cumplen con las expectativas.
Esta oferta complementaria demuestra que la cocina del local tiene una base sólida más allá de su famosa tortilla, ofreciendo alternativas para quienes desean tomar algo acompañado de un picoteo variado y de calidad a precios asequibles, consolidándolo como uno de los bares económicos de la zona.
Las Bebidas: Entre Elogios y Críticas
La experiencia en un bar no solo se mide por su comida, sino también por la calidad de sus bebidas, y en este aspecto, Don Policarpo genera un debate interesante. Por un lado, hay clientes que alaban la cerveza "bien tirada" y una correcta selección de vinos, elementos fundamentales para acompañar una buena ración de tortilla o unas tapas. El vermut también es una opción popular, especialmente durante los fines de semana.
No obstante, este es uno de los puntos débiles señalados por otros comensales. Algunas reseñas critican la cerveza, describiéndola como excesivamente carbonatada o "con mucho gas", lo que desmerece la experiencia. El café también es objeto de opiniones contrapuestas: mientras unos lo consideran uno de los mejores de la zona, preparado con esmero por sus dueños, otros afirman que su sabor es deficiente. Esta disparidad de criterios puede deberse a múltiples factores, como cambios de proveedores o la pericia de quien esté en la barra en un momento dado, pero constituye una inconsistencia a tener en cuenta.
Ambiente y Servicio: El Factor Humano
Uno de los grandes valores de Don Policarpo ha sido siempre el trato familiar y cercano proporcionado por sus dueños. Loli en la cocina y Miguel en la barra lograron crear una atmósfera acogedora que convertía a los clientes en parte de la familia. Este ambiente de bar de barrio, donde no faltan las risas y la buena conversación, es un activo tan importante como su oferta gastronómica. Los nuevos gerentes, Daniel y Jorleny, han asumido el reto de preservar este legado, y las primeras impresiones indican que su intención es mantener ese trato amable y atento que caracteriza al local.
El local es accesible para personas con movilidad reducida, un detalle práctico importante. Su horario de apertura es amplio, cubriendo desde los desayunos de primera hora hasta la noche, aunque con un característico cierre a mediodía para el descanso del personal, una práctica habitual en la hostelería tradicional española. Abre también los fines de semana, adaptándose a las rutinas de ocio de la ciudad.
Un Referente con Nuevos Retos
El Bar Don Policarpo es una parada casi obligatoria para los amantes de la tortilla de patatas en Zaragoza. Su fama está bien fundamentada en un producto de alta calidad que ha marcado un estándar en la ciudad. La oferta de cerveza y tapas tradicionales complementa una propuesta honesta y a buen precio. Sin embargo, los clientes potenciales deben ser conscientes de las críticas recientes sobre una posible ligera merma en la consistencia de su plato estrella y la disparidad de opiniones respecto a la calidad de algunas de sus bebidas. El reciente cambio de dueños por jubilación marca el inicio de una nueva etapa, cuyo principal desafío será mantener el altísimo nivel que convirtió a este pequeño local del Coso en una leyenda gastronómica urbana.