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Bar La Figar

Bar La Figar

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Lugar Torretejera, 27, 33312 Torretejera, Asturias, España
Bar
9.2 (69 reseñas)

Ubicado en el entorno rural de Torretejera, el Bar La Figar se presenta como un establecimiento con una propuesta de comida casera y tradicional asturiana. Recientemente, este bar ha experimentado un cambio de gerencia, un hecho que se ha convertido en el eje central de las opiniones de sus clientes y que define la experiencia actual del lugar, generando una notable división entre los visitantes.

La propuesta gastronómica: Sabor asturiano con matices

La cocina de La Figar se centra en la gastronomía típica de la región, ofreciendo una carta que, si bien no es excesivamente amplia, se enfoca en platos reconocibles y populares, ideales para el picoteo. Entre sus opciones se encuentran raciones de calamares, pollo al ajillo, croquetas caseras y carne guisada. Dos de los grandes protagonistas de la cocina asturiana también tienen su lugar aquí: el cachopo y la tortilla. De hecho, varios clientes han destacado la calidad de su tortilla, calificándola como "buenísima", un cumplido significativo en una región donde este plato es un estándar de calidad.

El concepto se alinea con el de los bares de tapas tradicionales, donde se puede disfrutar de un ambiente relajado para tomar algo acompañado de raciones generosas. La filosofía parece ser la de ofrecer sabores auténticos y reconocibles, una cocina sin pretensiones pero arraigada en la tradición local. Esta apuesta por lo casero es uno de sus puntos fuertes, atrayendo a quienes buscan una experiencia culinaria genuina.

Un cambio de rumbo: La nueva gerencia y su impacto

El punto de inflexión en la percepción pública de La Figar es, sin duda, su nueva dirección. Este cambio ha traído consigo "ánimos renovados", según algunos clientes, que se traducen en un servicio al cliente notablemente mejorado. Las reseñas más positivas hablan de una atención "excelente" y "muy buena", destacando la amabilidad y el esfuerzo del personal por agradar. Este trato cercano parece ser una de las banderas de la nueva etapa del negocio, y muchos lo valoran positivamente, otorgándole una puntuación alta y mostrando su intención de repetir la visita.

Sin embargo, esta nueva etapa también ha generado una controversia significativa que no puede ser ignorada: la política de precios. Varios comentarios, incluyendo uno particularmente crítico de un residente local, señalan un aumento considerable en los costes, describiéndolos como "más de ciudad que de pueblo".

La polémica de los precios: ¿"Precio vacacional" o justo valor?

La cuestión de los precios ha creado una profunda división. Por un lado, algunos clientes sienten que los precios, aunque elevados, se ven compensados por la "generosidad" en el trato o la calidad de ciertos productos. No obstante, la crítica más dura proviene de un cliente que vive a escasos 500 metros del local. Este relata una experiencia muy negativa con un bocadillo de carne guisada a 7€, que además fue calentado en microondas. El cliente lo califica como un intento de aplicar un "precio vacacional" a los vecinos, una práctica que considera una "falta de respeto" y que le ha llevado a decidir no volver.

Este incidente pone de manifiesto un conflicto potencial: el equilibrio entre atraer a un público turista, dispuesto a pagar más, y mantener la lealtad de la clientela local, que conoce los precios de la zona y es más sensible a los aumentos. La percepción de que se está cobrando un sobreprecio injustificado, especialmente por un producto que no cumplió con las expectativas de calidad (calentado en microondas), es un punto débil que la nueva gerencia debería abordar para consolidar su reputación en la comunidad.

Instalaciones y servicios

El Bar La Figar cuenta con un espacio interior y una terraza exterior, una opción muy valorada para disfrutar del entorno rural en días de buen tiempo. El establecimiento es accesible para personas en silla de ruedas, un detalle importante en cuanto a inclusión. Además, ofrece la posibilidad de reservar, lo cual es recomendable, especialmente durante los fines de semana o la temporada alta.

En cuanto a su horario, es bastante amplio durante casi toda la semana, abriendo desde media mañana hasta la noche. Es crucial tener en cuenta que el local permanece cerrado los jueves, un dato a considerar al planificar una visita. Ofrecen servicio para comer en el local y comida para llevar, pero no disponen de servicio a domicilio.

Análisis final: Un bar con dos caras

el Bar La Figar es un bar asturiano que se encuentra en una encrucijada. Por un lado, su nueva gestión ha inyectado energía positiva en el servicio al cliente y mantiene una oferta de comida casera tradicional que agrada a muchos, con platos como la tortilla recibiendo elogios específicos. Su terraza y ambiente tranquilo son activos indudables.

Por otro lado, la estrategia de precios ha generado un descontento palpable, especialmente entre la clientela local, que se siente penalizada. La acusación de ofrecer precios inflados para productos de calidad cuestionable en algunos casos es el mayor desafío que enfrenta el negocio. Para un potencial cliente, la experiencia en La Figar dependerá en gran medida de su sensibilidad al precio y de lo que valore más: un trato amable y platos tradicionales o una factura ajustada a lo que se espera de un bar de pueblo. La balanza entre estos dos aspectos definirá el éxito a largo plazo de esta nueva etapa.

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