Bar La Moderna
AtrásFundado en 1938, el Bar La Moderna no es simplemente un negocio en la calle Larga de Jerez de la Frontera; es una institución que ha resistido el paso del tiempo, conservando una esencia que muchos otros han perdido. Su nombre, irónicamente, evoca una modernidad que contrasta deliciosamente con la atmósfera genuinamente tradicional y castiza que se respira en su interior. Este establecimiento, regentado actualmente por la tercera generación de la familia Pacheco, ha logrado convertirse en una parada casi obligatoria tanto para los jerezanos de toda la vida como para los visitantes que buscan una experiencia auténtica. Es un lugar polifacético: bullicioso por las mañanas con sus desayunos contundentes y un refugio perfecto para el tapeo al mediodía y por la tarde.
Un Viaje al Pasado a Través de sus Muros
Lo primero que impacta al entrar en La Moderna es su capacidad para transportar al cliente a otra época. La decoración no es un montaje artificial, sino el resultado de décadas de historia. Viejos carteles taurinos, fotografías en blanco y negro y una barra de madera desgastada por innumerables conversaciones y copas de vino crean un ambiente de taberna clásica. Sin embargo, el elemento más distintivo y de mayor valor histórico es, sin duda, la pared del fondo del local. No es un muro cualquiera: es un lienzo de la antigua muralla almohade del siglo XI que protegía la ciudad. Este detalle arquitectónico, descubierto durante unas obras en el año 2000, convierte a este bar en un pequeño museo vivo, ofreciendo una conexión directa con el pasado medieval de Jerez. Este factor, junto a detalles como mesas hechas con antiguas máquinas de coser, le otorga un carácter único que lo diferencia notablemente de otros bares con encanto de la zona.
El Concepto de "Tabanco" en La Moderna
Para entender completamente la identidad de La Moderna, es crucial comprender el concepto de "tabanco". Un tabanco, típico de Jerez, es un híbrido entre una taberna y un despacho de vinos, donde se puede comprar vino a granel, directamente de la bota, además de degustarlo en el propio local. Aunque no todos los bares antiguos son tabancos, La Moderna encarna perfectamente este espíritu. La oferta de vinos de Jerez es central en su propuesta. Aquí, uno puede disfrutar de una copa de Fino, Amontillado u Oloroso servida con el conocimiento y el respeto que merece. Las reseñas destacan la profesionalidad de su personal, como un camarero llamado Kiko, elogiado por su capacidad para asesorar y explicar las particularidades de cada vino, demostrando una pasión que enriquece la experiencia del cliente.
La Oferta Gastronómica: Entre la Excelencia y los Puntos a Mejorar
La cocina de La Moderna se centra en el recetario tradicional andaluz, con una propuesta honesta y sin pretensiones, ideal para una ruta de tapas. La relación calidad-precio es uno de sus puntos fuertes, como lo indica su nivel de precios asequible.
Platos Estrella
Basado en la opinión de su clientela, hay ciertos platos que se han ganado un estatus de imprescindibles. La carrillada es descrita como "de lujo", tierna y sabrosa, un guiso que reconforta. Los chicharrones también reciben elogios constantes, considerados por algunos como los mejores que han probado. Otras tapas muy recomendadas por distintas fuentes incluyen las "lagrimitas de pollo", las croquetas de jamón, la carne de toro y el menudo, todos ellos pilares del bar de tapas jerezano. Los desayunos son otro de sus fuertes, siendo especialmente populares las tostadas con manteca colorá o las que llevan un aderezo de tomate similar al salmorejo.
Un Punto Débil Reconocido
A pesar de la alta calidad general, no todo es perfecto. Un punto de crítica recurrente, y que llama la atención, es la ensaladilla rusa. Varios clientes, incluso aquellos que otorgan la máxima puntuación al local, señalan que este plato es "muy mejorable". Curiosamente, la historia del local cuenta que fueron pioneros en su elaboración, cuando hacer mayonesa a mano era una tarea titánica. Esta discrepancia entre su legado histórico y la percepción actual sugiere un área de oportunidad clara para que el establecimiento recupere la antigua gloria de una de sus tapas más emblemáticas.
El Servicio y el Ambiente: La Chispa Jerezana
Más allá de la comida y la historia, el alma de La Moderna reside en su gente. Tanto los propietarios, los hermanos Pacheco, como los empleados, son conocidos por su humor y su "chispa jerezana". Este trato cercano y desenfadado hace que el cliente se sienta parte del lugar, creando una atmósfera acogedora y familiar. El servicio es generalmente descrito como atento y eficiente, capaz de manejar el constante ajetreo del local sin perder la sonrisa. Este factor humano es clave en la fidelización de su clientela y en la construcción de su reputación como un lugar donde, además de comer y beber bien, se pasa un buen rato.
Información Práctica para el Visitante
Antes de planificar una visita, es útil tener en cuenta algunos detalles:
- Ubicación: Se encuentra en la Calle Larga, 67, 11403 Jerez de la Frontera, Cádiz, una de las arterias principales de la ciudad.
- Horario: El bar tiene un horario amplio, abriendo desde primera hora de la mañana (7:00 de lunes a viernes, 8:00 los sábados) hasta la madrugada (1:00), lo que lo hace apto para desayunos, aperitivos, comidas y cenas. Es importante destacar que permanece cerrado los domingos.
- Servicios: Ofrece servicio en el interior y dispone de terraza. Es accesible para personas en silla de ruedas, pero no ofrece servicio de entrega a domicilio ni acepta reservas.
En definitiva, Bar La Moderna es un reflejo de la cultura de Jerez. Es un lugar que celebra la tradición sin anclarse en la nostalgia, ofreciendo una experiencia auténtica y asequible. Sus puntos fuertes, como la atmósfera histórica, la calidad de sus guisos y chacinas, y el carácter de su personal, superan con creces los aspectos mejorables como su ensaladilla. Es el bar de barrio por excelencia en pleno centro, un espacio donde cada visita se convierte en una pequeña inmersión en la identidad jerezana.