Inicio / Bares / Bar la portiella

Bar la portiella

Atrás
33347 Tereñes, Asturias, España
Bar

Bar La Portiella, también conocido como Chigre La Portiella, se presenta como un establecimiento anclado en la tradición de los bares de pueblo asturianos. Situado en la pequeña localidad de Tereñes, a escasos tres kilómetros de la concurrida Ribadesella, este negocio ofrece una propuesta que se aleja de las vanguardias culinarias para centrarse en la autenticidad y el sabor de la comida casera. Su ubicación es, sin duda, uno de sus mayores activos, enclavado en un paraje natural que regala a sus comensales vistas espectaculares del Mar Cantábrico y la Sierra del Sueve, un valor añadido difícil de igualar y que se convierte en protagonista, especialmente desde su comedor acristalado y su amplia zona exterior.

La Propuesta Gastronómica: Sabor Tradicional y Raciones Generosas

La carta de La Portiella es un reflejo de la cocina asturiana más clásica. Aquí, el foco está puesto en el producto y en recetas consolidadas que buscan satisfacer a quienes anhelan una experiencia culinaria genuina. Entre sus platos más solicitados, las reseñas de clientes destacan con frecuencia las raciones abundantes. Sobresalen las croquetas caseras, descritas como deliciosas, y una tabla de quesos asturianos que permite degustar la riqueza láctea de la región. Platos como el pulpo, los calamares o el chorizo a la sidra también figuran entre las opciones habituales de quienes buscan un buen tapeo.

No obstante, la oferta no se limita a las tapas. El restaurante dispone de una carta más amplia que incluye entrantes, ensaladas, platos de cuchara, carnes y pescados, permitiendo configurar una comida completa. La tortilla de patata, con una variante a la sidra, es mencionada repetidamente como uno de sus puntos fuertes. Esta apuesta por la cocina de siempre, sin complicaciones pero bien ejecutada, parece ser la clave de su éxito y lo que atrae tanto a locales como a visitantes que, tras un paseo por la famosa ruta de los dinosaurios cercana, buscan un lugar donde reponer fuerzas.

Un Entorno Privilegiado para Disfrutar

Más allá de la comida, la experiencia en La Portiella está marcada por su entorno. El local cuenta con un jardín espacioso con mesas y merenderos, además de una terraza cubierta. Este espacio exterior es ideal para disfrutar de la cultura de la sidrería, permitiendo a los clientes escanciar unos culines mientras pican algo en un ambiente relajado y con un paisaje imponente de fondo. La existencia de aparcamiento propio es otro detalle práctico muy valorado, ya que facilita el acceso en una zona rural donde puede ser complicado estacionar. El comedor interior, acristalado y con capacidad para unas 100 personas, asegura poder disfrutar de las vistas incluso en días menos apacibles.

Aspectos a Tener en Cuenta: Luces y Sombras del Servicio

A pesar de sus muchas fortalezas, Bar La Portiella no está exento de críticas y áreas de mejora que los potenciales clientes deben conocer. El punto más recurrente en las opiniones menos favorables es la gestión del servicio en momentos de alta afluencia. Varios comensales han reportado esperas prolongadas, en ocasiones de hasta una hora, antes de ser atendidos. Este factor sugiere que el personal, aunque generalmente calificado como amable, puede verse desbordado cuando el local está lleno, algo común en épocas vacacionales o fines de semana. Por tanto, se recomienda encarecidamente reservar con antelación y acudir sin prisas, especialmente si se planea visitar durante la temporada alta.

En cuanto a la calidad de la comida, si bien la mayoría de las valoraciones son positivas, existen opiniones mixtas sobre algunos platos. Por ejemplo, algunos clientes han señalado que los calamares carecían de sabor o que el pulpo resultaba excesivamente picante para su gusto. Estas apreciaciones, aunque minoritarias, indican que la consistencia puede variar. Es importante destacar que el establecimiento se define por su buena relación calidad-precio, ofreciendo porciones generosas a precios considerados accesibles, lo que puede compensar para muchos estas posibles irregularidades.

¿Es Bar La Portiella una Buena Elección?

En definitiva, Bar La Portiella es un establecimiento que cumple lo que promete: ser un bar y restaurante tradicional asturiano donde la comida casera y el entorno son los grandes protagonistas. Es una opción excelente para quienes buscan dónde comer sin artificios, valorando las raciones abundantes y los sabores auténticos de Asturias. Su terraza y jardín lo convierten en un lugar perfecto para disfrutar de una tarde de sidras y tapas en un marco incomparable.

Sin embargo, no es el lugar más adecuado para quienes tienen el tiempo justo o buscan un servicio impecable y rápido en todo momento. La popularidad del sitio, especialmente en temporada alta, puede traducirse en esperas y un servicio más lento. La recomendación clave es planificar la visita: reservar mesa, no tener prisa y dejarse llevar por el ritmo pausado que a menudo caracteriza a los locales con encanto en zonas rurales. Si se aceptan estas condiciones, la experiencia gastronómica, enriquecida por unas vistas memorables, tiene muchas probabilidades de ser muy satisfactoria.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos