Bar Melo’s Moncloa
AtrásEn el panorama de los bares madrileños, pocas reaperturas han generado tanta expectación como la del Bar Melo's. Tras el cierre de su icónico local en Lavapiés, un verdadero templo para los amantes de las raciones contundentes, la leyenda renació en la calle de Andrés Mellado, en el barrio de Chamberí. Este nuevo Melo's Moncloa no es solo un bar; es el heredero de una tradición, un lugar que carga con la responsabilidad de satisfacer a una legión de fieles y atraer a una nueva generación de clientes.
La propuesta del Melo's se fundamenta en una filosofía clara: una carta corta donde cada plato es una institución. No hay espacio para la indecisión. Aquí se viene a disfrutar de sus tres grandes éxitos: la 'zapatilla', las croquetas y las empanadillas. Es un modelo de negocio que prioriza la especialización sobre la variedad, una apuesta arriesgada que, en su caso, ha sido la clave de su perdurable éxito.
Los Titanes de la Carta: Sabor y Contundencia
El plato estrella, y la razón por la que muchos peregrinan hasta sus puertas, es la famosa 'zapatilla'. No es un simple bocadillo; es una monumental creación de casi un kilogramo que desafía a los más comilones. Elaborado con un generoso pan de hogaza, se rellena con abundante lacón a la plancha y una cantidad prodigiosa de queso de tetilla gallego derretido. Es uno de esos bocadillos gigantes pensados para compartir, un ritual social en sí mismo. La calidad de sus componentes, sin embargo, genera opiniones divididas. Mientras la mayoría alaba su sabor y la satisfactoria sensación de abundancia, algunas voces críticas señalan que el pan puede resultar algo elástico y que el lacón no es de la más alta gama, describiéndolo como una opción más enfocada a un público estudiantil que busca cantidad a un precio asequible.
Junto a la zapatilla, las croquetas se erigen como otro de sus pilares. Son de un tamaño considerable, cremosas por dentro y con un rebozado crujiente. Son el ejemplo perfecto de unas buenas croquetas caseras, ideales para empezar a abrir el apetito. Las empanadillas, igualmente generosas y bien rellenas, completan este trío de ases de la comida gallega en formato de tapa.
El Ambiente: Un Bar Castizo con Acentos Modernos
Melo's Moncloa ha sabido trasladar la esencia de bar castizo de su predecesor, pero adaptándose a los nuevos tiempos. A diferencia del local de Lavapiés, donde estar de pie era parte de la experiencia, aquí se ofrecen banquetas altas y mesas bajas, proporcionando mayor comodidad a los clientes. El servicio es otro de sus puntos fuertes, descrito consistentemente como rápido, atento y eficiente, un factor crucial para manejar la alta afluencia de público que suele congregarse, especialmente los fines de semana.
El local mantiene un ambiente sin pretensiones, funcional y directo. No es un lugar para una velada íntima, sino uno de los bares de tapas más concurridos de la zona, ideal para ir en grupo, compartir raciones para compartir y disfrutar de una atmósfera animada y bulliciosa. Su ubicación en una zona universitaria consolida su perfil como un punto de encuentro para jóvenes, aunque su clientela es diversa, incluyendo a nostálgicos del antiguo local y a curiosos atraídos por su fama.
Lo Positivo: ¿Por qué sigue triunfando el Melo's?
- Relación Cantidad-Precio: Es innegable que Melo's ofrece una de las mejores propuestas en cuanto a volumen de comida por un precio muy económico (marcado con un nivel 1). Es uno de esos bares baratos en Madrid donde uno puede salir más que satisfecho sin que el bolsillo sufra.
- Sabor y Tradición: A pesar de las críticas puntuales, la mayoría de los clientes valora muy positivamente el sabor de sus platos. La 'zapatilla' es un icono por derecho propio y mantiene la receta que la hizo famosa.
- Ideal para Grupos: La naturaleza de sus raciones, especialmente la 'zapatilla', lo convierte en un lugar perfecto para socializar y compartir.
- Transparencia: Un detalle elogiado por algunos clientes es que la carta indica de forma precisa el peso y la composición de sus platos, un gesto de honestidad poco común en la hostelería.
Puntos a Mejorar: Los Aspectos Menos Favorables
- Calidad de los Ingredientes: Es el punto más polémico. La crítica de que es "mucha comida, poca calidad" resuena entre un sector del público que busca una experiencia gastronómica más refinada. La calidad del pan y del lacón son los elementos más cuestionados.
- Carta muy Limitada: Si no te apetece una 'zapatilla', croquetas o empanadillas, las opciones son prácticamente nulas. Esta falta de variedad puede disuadir a quienes buscan una experiencia de tapeo más diversa.
- Sin Reservas y Posibles Aglomeraciones: La política de no aceptar reservas, heredada del local original, implica que en horas punta es probable tener que esperar. El local puede llenarse rápidamente, generando un ambiente ruidoso y concurrido.
- Accesibilidad: Un punto importante a tener en cuenta es que el establecimiento no cuenta con entrada accesible para personas en silla de ruedas, lo que limita el acceso a una parte del público.
En definitiva, el Bar Melo's Moncloa cumple con la difícil tarea de mantener vivo un legado. Es un bar con encanto a su manera, un lugar honesto que ofrece exactamente lo que promete: comida abundante, sabrosa y económica en un ambiente desenfadado. No es para todos los públicos; quien busque alta cocina o un entorno tranquilo probablemente no lo encontrará aquí. Pero para aquellos que deseen sumergirse en una experiencia madrileña auténtica, compartir una 'zapatilla' legendaria y disfrutar de uno de los bares de tapas con más historia de la ciudad, Melo's sigue siendo una parada casi obligatoria.