Bar Restaurante Piscina Sol de Santo Tomé
AtrásEl Bar Restaurante Piscina Sol de Santo Tomé fue durante años un punto de encuentro clave para los vecinos y visitantes de esta localidad jienense, especialmente durante la temporada estival. Sin embargo, para cualquiera que busque hoy este establecimiento en la Carretera de Villacarrillo, la realidad es inequívoca: el negocio se encuentra permanentemente cerrado. Esta información es el punto más determinante y debe ser tenida en cuenta por cualquier persona que intente planificar una visita, ya que su actividad cesó de forma definitiva.
La propuesta de este local era una combinación especialmente atractiva en una región de veranos calurosos: un servicio de restaurante y bar complementado con una piscina. Este concepto lo convertía en el lugar ideal para pasar el día, ofreciendo un refugio contra las altas temperaturas y un espacio para el ocio familiar y social. La posibilidad de disfrutar de una cerveza fría o un refresco junto al agua, seguido de una comida o cena sin necesidad de desplazarse, era su mayor ventaja competitiva frente a otros bares de la zona.
Lo que fue: un centro de ocio estival
El principal atractivo del Bar Restaurante Piscina Sol era, sin duda, su ambiente. Funcionaba como un auténtico chiringuito de interior, un espacio donde las familias podían relajarse mientras los niños jugaban en el agua. La oferta gastronómica, según recuerdan antiguos clientes, se centraba en la comida casera, con un menú basado en tapas y raciones típicas de la cocina andaluza y jienense. No era un lugar de alta cocina, sino un establecimiento enfocado en ofrecer platos sencillos, abundantes y reconocibles, como:
- Frituras de pescado.
- Carnes a la plancha.
- Ensaladas variadas.
- Bocadillos y platos combinados.
Este enfoque lo convertía en una opción asequible y popular para comidas informales, celebraciones de cumpleaños o simplemente para pasar una tarde diferente. La terraza junto a la piscina era el corazón del negocio, un espacio bullicioso y lleno de vida donde el servicio, aunque a veces pudiera verse desbordado por la afluencia en días punta, formaba parte de la experiencia veraniega del pueblo.
La situación actual: el cierre definitivo
El aspecto más negativo y concluyente es su estado actual. El local ya no opera y no hay indicios de una posible reapertura. Este cierre deja un vacío en la oferta de ocio de Santo Tomé, que pierde uno de sus pocos establecimientos que integraban restauración y recreo acuático en un mismo lugar. Es importante señalar que la localidad cuenta con una piscina municipal, como se puede constatar en la información del ayuntamiento, pero la experiencia que ofrecía el Bar Restaurante Piscina Sol, al integrar el servicio de hostelería de manera directa en el recinto, era un concepto diferente y muy valorado.
La falta de presencia digital activa durante sus últimos años de funcionamiento también complica la tarea de reconstruir su historia o encontrar opiniones detalladas de su servicio. La información disponible es escasa y se basa principalmente en los registros de directorios y en la memoria de quienes lo frecuentaron.
¿Qué alternativas existen en Santo Tomé?
Aunque el Bar Restaurante Piscina Sol ya no es una opción, Santo Tomé sigue contando con otros establecimientos donde disfrutar de la gastronomía local. Lugares como el Mesón Rural Baecula, conocido por sus menús y tapas generosas, o bares más pequeños como El Laurel o El Refugio, mantienen viva la tradición del bar de tapas en el municipio. Estos locales, aunque no ofrecen el complemento de la piscina, son el reflejo de la cultura gastronómica de la Sierra de Cazorla, con platos como el rin-ran, los talarines o las papas a lo pobre, que forman parte del recetario tradicional de la comarca.
el Bar Restaurante Piscina Sol de Santo Tomé es parte del recuerdo de la vida social del pueblo. Fue un restaurante y lugar de ocio que cumplió una función importante, pero que hoy solo existe en el pasado. Para los viajeros y clientes potenciales, es fundamental saber que sus puertas están cerradas para siempre, debiendo buscar otras alternativas para disfrutar de la hostelería de la zona.