Bar23
AtrásSituado en el número 23 de la Rúa Barrera, Bar23 se presenta como una taberna moderna que forma parte del conocido Grupo Peculiar, un conjunto de locales que se han hecho un nombre en la escena gastronómica de A Coruña. Este establecimiento nació de la transformación del anterior restaurante del grupo, Intenso, buscando adaptarse mejor al espíritu vibrante y de tapeo de la calle. La idea es clara: ofrecer una cocina honesta y reconocible, ideal tanto para un aperitivo rápido como para una cena más pausada, todo ello en un ambiente que mezcla lo tradicional con un toque contemporáneo.
Ambiente y Decoración: Un arma de doble filo
Al entrar en Bar23, la primera impresión es la de un local agradable y con una decoración ecléctica que evoca a las tabernas de siempre pero con un aire renovado y vintage. La iluminación está bien cuidada y la distribución combina mesas altas y bajas, creando un espacio visualmente atractivo. Sin embargo, este encanto puede desvanecerse rápidamente cuando el local alcanza su máxima capacidad. Varios clientes señalan que el principal punto débil del bar es la excesiva proximidad entre las mesas. Esto deriva en una notable falta de privacidad, donde las conversaciones ajenas se convierten en la banda sonora de la velada y el nivel de ruido general puede llegar a ser agobiante. El espacio, que inicialmente parece acogedor, se torna incómodo y apretado, un factor importante a considerar para quienes busquen una experiencia tranquila.
La Propuesta Gastronómica: Entre Aciertos Notables y Platos Divisivos
Donde Bar23 realmente muestra su fortaleza es en la cocina. La carta está diseñada para el disfrute y para tapear, con raciones para compartir que, en su mayoría, reciben grandes elogios. Hay platos que se han convertido en auténticos estandartes del local y que generan un consenso casi unánime.
Los Platos Estrella
Sin lugar a dudas, los huevos rotos con langostinos al ajillo son uno de los grandes triunfadores. Descritos como espectaculares, muchos comensales destacan su sabor suave y equilibrado, que no resulta pesado a pesar de la potencia de sus ingredientes. La única crítica menor que algunos le atribuyen es el uso de patatas tipo chip en lugar de patatas fritas tradicionales, aunque se trata más de una preferencia personal que de un defecto del plato.
Otro plato muy bien valorado es el mollete de chistorra, queso y yema, una propuesta que, partiendo de ingredientes básicos, consigue un toque diferente y muy sabroso gracias a la calidad del pan crujiente y el punto del queso parmesano. Las vieiras del Pacífico también reciben menciones de honor, con clientes que las describen como las más sabrosas que han probado, destacando el punto de cocción perfecto y una salsa memorable.
Platos con Opiniones Encontradas
No todos los platos de la carta corren la misma suerte. Los torreznos con burrata y tomatitos son un claro ejemplo de una combinación que genera división. Mientras que la calidad y cocción del torrezno (crujiente y poco grasoso) es aplaudida, su acompañamiento no convence a todos, con opiniones que sugieren que maridaría mejor con algo más tradicional como unas patatas revolconas. Precisamente, las patatas revolconas del local, aunque consideradas correctas, no parecen deslumbrar.
Algo similar ocurre con las alcachofas crujientes con chistorra, yema y parmesano. Aunque la idea es atractiva, algunos clientes han encontrado que partes de la hortaliza estaban demasiado secas o leñosas, desmereciendo el conjunto. El bocadillo de costilla también ha sido fuente de decepción para algunos, que lo describen con carne seca y un pan excesivamente empapado en grasa, resultando desagradable.
Finalmente, la tarta de queso Idiazábal es otro punto de debate. Hay quienes la consideran deliciosa, destacando su textura muy líquida y un potente sabor a queso. En el otro extremo, otros comensales opinan que su textura es demasiado suave y que el característico sabor del queso Idiazábal queda tan difuminado que pierde su identidad, volviéndose una versión demasiado estandarizada.
Servicio, Precios y Datos de Interés
El servicio en Bar23 es, en general, uno de sus puntos fuertes. El personal es descrito como atento, amable y profesional. Detalles como conseguir una botella de cava de otro restaurante del grupo para satisfacer a un cliente hablan muy bien de su disposición. Con un nivel de precios moderado (marcado como 2 sobre 4), la relación calidad-precio es percibida como muy positiva por la mayoría de los visitantes, lo que lo posiciona como una opción atractiva para comer bien sin un desembolso excesivo en la concurrida zona de bares en A Coruña.
Es importante tener en cuenta sus horarios: el local se enfoca en el servicio de cenar de lunes a jueves, abriendo también para comidas durante el fin de semana. Dada la popularidad y el tamaño del espacio, hacer una reserva es altamente recomendable para asegurar una mesa, especialmente durante las horas punta. Además, ofrecen opciones de comida para llevar y a domicilio, ampliando así sus servicios.
Final
Bar23 es un bar de tapas con una propuesta sólida y una personalidad definida. Sus grandes aciertos en la cocina, como los huevos con langostinos o el mollete de chistorra, lo convierten en un destino a tener en cuenta para quienes buscan sabores intensos y bien ejecutados. Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de sus inconvenientes: un espacio que puede resultar ruidoso y estrecho, y una carta con ciertas irregularidades donde no todos los platos alcanzan el mismo nivel de excelencia. Es un lugar de contrastes, capaz de ofrecer una experiencia gastronómica memorable siempre que se elijan bien los platos y no se busque un ambiente de máxima tranquilidad.