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Bodega Mateo Ruiz

Bodega Mateo Ruiz

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C. Palacios Malaver, 33, Casco Antiguo, 41003 Sevilla, España
Bar Bar de tapas Restaurante Taberna
9 (1622 reseñas)

Fundada en 1918, la Bodega Mateo Ruiz es mucho más que un simple establecimiento en el Casco Antiguo de Sevilla; es una institución que ha sabido preservar la esencia de la comida tradicional a lo largo de más de un siglo. Lo que comenzó como un despacho de vinos a granel, surtiendo a los vecinos de la zona de la calle Feria, experimentó una transformación crucial en la década de los 80. Fue entonces cuando el hijo del fundador, Mateo Ruiz, tomó las riendas y convirtió el antiguo almacén en la tasca que hoy conocemos, un lugar de culto para los amantes del buen tapeo.

El Templo del Bacalao

Si hay un producto que define a la Bodega Mateo Ruiz, ese es sin duda el bacalao. Desde los años 90, la familia Ruiz comenzó a trabajar con bacalao de Islandia, una decisión que les otorgó una fama que trasciende las fronteras del barrio. No es exagerado decir que este local es uno de los templos sevillanos dedicados a este pescado. La oferta, aunque centrada en este producto, es variada y demuestra un profundo conocimiento de la materia prima.

La especialidad indiscutible, y la que atrae a multitudes, es el bacalao frito a tacos. Se trata de una preparación aparentemente sencilla pero que esconde un secreto bien guardado en su rebozado. El resultado es un exterior crujiente y dorado que da paso a un interior tierno y jugoso, una experiencia que muchos clientes describen como inigualable. Pero la devoción por el bacalao no termina ahí. La carta de esta bodega ofrece otras elaboraciones que merecen ser destacadas:

  • Bacalao crudo: Para los puristas que aprecian el sabor del producto en su estado más natural.
  • Bacalao al ajillo: Una preparación clásica que nunca falla, con el punto justo de ajo y guindilla.
  • Bacalao en aceite con almendras y piñones: Una receta más elaborada que combina la suavidad del pescado con el crujiente de los frutos secos.

Además, es posible encontrar tortillas elaboradas al momento y montaditos que exploran combinaciones sorprendentes. Uno de los más comentados es el montadito de bacalao con cabello de ángel, una mezcla audaz de salado y dulce que genera curiosidad y deleita a quienes se atreven a probarlo.

Más Allá del Bacalao: Otras Joyas de la Carta

Aunque el bacalao es el rey, este bar de tapas no descuida el resto de su oferta. Las opiniones de los clientes habituales y esporádicos a menudo resaltan otras tapas que se han ganado un lugar de honor. Las gambas al ajillo son descritas por algunos como "las mejores del mundo", un halago que habla de la calidad del producto y de la maestría en su ejecución. La mojama de atún de Barbate es otra de las estrellas, calificada como "brutal" por su intenso sabor y su textura perfecta. La ensaladilla de gambas y una selección de quesos y chacinas de calidad completan una propuesta que, sin ser extensa, se centra en la excelencia del producto.

El Ambiente: Autenticidad con sus Pros y Contras

Entrar en la Bodega Mateo Ruiz es hacer un viaje en el tiempo. Es un local de dimensiones reducidas, una auténtica tasca andaluza que conserva el encanto de antaño con sus viejos barriles de vino, paredes con zócalos de azulejos sevillanos y fotografías antiguas en blanco y negro. La experiencia se vive principalmente de pie, acodado en su fabulosa barra de caoba, desde donde se puede observar el trasiego constante de la pequeña cocina. Este es un lugar para el picoteo en barra, para disfrutar de unas cañas y tapas sin prisa, entre charlas con amigos. Un detalle que enamora a los visitantes es la costumbre de apuntar la cuenta con tiza directamente sobre la barra, un gesto que encapsula el espíritu tradicional del lugar.

Sin embargo, esta autenticidad tiene un precio que los potenciales clientes deben conocer. El espacio es pequeño y suele estar muy concurrido, por lo que encontrar un hueco puede ser un desafío. No es un lugar para quienes buscan tranquilidad o un servicio rápido; aquí, como bien señalan algunos clientes, "no tienes que ir con prisa". El aspecto más señalado, y que constituye la principal crítica, es el intenso olor a fritura que impregna el ambiente. Es casi una garantía que, al salir, la ropa necesitará una visita directa a la lavadora. No obstante, para la gran mayoría de sus fieles, este es un pequeño peaje que "merece la pena" pagar a cambio de la calidad de la comida y la vivencia genuina que ofrece este tipo de bares.

Servicio y Precios: Calidad a un Coste Irrisorio

El servicio es descrito como cercano y familiar, contribuyendo a la atmósfera acogedora del local. A pesar de la barrera de comunicación que podría suponer que Mateo Ruiz, el propietario, sea sordomudo, los clientes destacan que el entendimiento es siempre perfecto, creando una conexión especial y admirable con su clientela. En cuanto a los precios, la Bodega Mateo Ruiz se posiciona como un establecimiento excepcionalmente asequible. Con un nivel de precio catalogado como el más bajo, ofrece una relación calidad-precio que muchos consideran "irrisoria". Poder disfrutar de tapas de esta calidad, elaboradas con mimo y buen producto, a un coste tan reducido, es uno de los grandes atractivos que aseguran su éxito continuado y la lealtad de su público.

En definitiva, la Bodega Mateo Ruiz no es para todos. Quienes busquen un restaurante moderno, espacioso o libre de olores, probablemente no encontrarán aquí su sitio ideal. Pero para aquellos que valoran la historia, la comida tradicional ejecutada con maestría y un ambiente que respira autenticidad por los cuatro costados, esta bodega es una parada obligatoria. Es un vestigio de la Sevilla de siempre, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido para seguir friendo el mejor bacalao de la ciudad.

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