Inicio / Bares / Bodegas Almau
Bodegas Almau

Bodegas Almau

Atrás
C. de los Estébanes, 10, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza, España
Bar
8.4 (3993 reseñas)

Fundada en 1870, Bodegas Almau no es simplemente un bar, es una institución arraigada en la historia de Zaragoza y una parada casi obligatoria en la famosa zona de El Tubo. Con más de 150 años de trayectoria, este establecimiento ha sobrevivido a los vaivenes del tiempo, consolidándose como un referente del tapeo en Zaragoza. Lo que comenzó como un despacho de vinos regentado por Dionisio Almau, hoy es un negocio familiar que va por la cuarta generación, manteniendo viva la esencia de una bodega tradicional en un entorno que bulle de actividad.

Un ambiente que respira historia

El primer impacto al llegar a Bodegas Almau es su atmósfera. El local es compacto, a menudo abarrotado, y vibra con una energía contagiosa. El interior, con sus estanterías de madera oscura repletas de botellas del suelo al techo y viejos toneles, evoca la imagen de una bodega de antaño. Este ambiente, descrito por sus asiduos como un "caos ordenado", es parte fundamental de su encanto. Es un lugar ruidoso, lleno de conversaciones y risas, ideal para quien busca sumergirse en la vibrante cultura del bar de tapas español. Sin embargo, esta misma característica puede ser un punto en contra para quienes prefieren una experiencia más tranquila y espaciosa.

Para mitigar la falta de espacio interior, los propietarios tuvieron la iniciativa de recuperar un solar abandonado justo enfrente, convirtiéndolo en una agradable terraza. Este espacio exterior, decorado con plantas y barriles pintados, ofrece un respiro del bullicio interior, especialmente en los meses más cálidos, y se cubre con una carpa en invierno para poder seguir disfrutándolo. Además, el local cuenta con una sala interior en la planta inferior, una opción a tener en cuenta si se busca un asiento.

La especialidad de la casa: Anchoas con un toque único

Si por algo es célebre Bodegas Almau, es por su tratamiento de la anchoa. Lejos de ofrecer la típica conserva, aquí la trabajan de formas creativas y sorprendentes. La tapa estrella, que genera tanto curiosidad como adeptos, son las anchoas con virutas de chocolate. Esta combinación, servida sobre una base de crema de queso y confitura de tomate, crea un contraste de sabores dulce y salado que muchos califican de delicioso e inolvidable. Es una apuesta audaz que define el espíritu del lugar: respetar el producto tradicional dándole un giro original.

Además de esta famosa tapa, la oferta en torno a la anchoa es variada y de gran calidad. Preparan sus propias anchoas en salmuera, garantizando su frescura. Otras creaciones populares incluyen:

  • Anchoa Garum: Una receta de inspiración romana con miel y moscatel.
  • La Reina: Combina la anchoa con aguacate, menta y almendra.
  • Explosión de vinagre: Una mezcla potente sobre una base de paté de atún, boquerón y aceituna negra.

Más allá de las Anchoas: Vinos y Tapas Clásicas

Fiel a su nombre, la selección de vinos y tapas es otro de sus puntos fuertes. Como buena bodega, ofrece una extensa carta de vinos, con especial atención a las denominaciones de origen de Aragón, así como vermut casero. La barra exhibe una tentadora variedad de tapas y montaditos más tradicionales que complementan perfectamente la oferta. Se pueden encontrar desde tortillas y croquetas caseras hasta el "guardia civil" (un montadito clásico) y gildas. Algunos clientes habituales han notado que el tamaño de los montaditos podría haber disminuido con el tiempo, un detalle a considerar, aunque la calidad del producto sigue siendo una constante.

Puntos a considerar antes de la visita

La popularidad de Bodegas Almau tiene una contrapartida: el local suele estar abarrotado. En horas punta, conseguir un hueco en la barra puede ser un desafío. El nivel de ruido es elevado, lo que forma parte de la experiencia para muchos, pero puede resultar incómodo para otros. La atención, aunque descrita como eficaz y rápida, se desarrolla en un entorno frenético.

El rango de precios es moderado, ofreciendo una relación calidad-precio que la mayoría de los visitantes considera justa. Es uno de los mejores bares de la zona para quienes valoran la autenticidad, la historia y un producto de calidad, especialmente si se es aficionado a las anchoas y al buen vino. No es un lugar para la innovación culinaria de vanguardia, sino para la celebración de la tradición bien entendida. Quien busque una experiencia genuina de tapear en Zaragoza, encontrará en Bodegas Almau un destino que rara vez decepciona.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos