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Bon Vivant

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Puerto Escondido, 15, 38002 Santa Cruz de Tenerife, España
Bar Diner Licorería Restaurante Restaurante de brunch Restaurante de cocina española Restaurante de desayunos Tienda Tienda de cerveza Vinoteca
8 (88 reseñas)

Bon Vivant se presenta como un espacio híbrido en la calle Puerto Escondido de Santa Cruz de Tenerife, funcionando simultáneamente como tienda de productos selectos, bar de vinos y restaurante. Su propuesta se centra en ofrecer una experiencia gourmet, un refugio para quienes aprecian la buena mesa y los productos de alta gama. La idea de poder degustar in situ o llevar a casa delicias como quesos, jamones ibéricos y vinos de calidad es, sin duda, su principal atractivo y la base sobre la que se construye su identidad.

El local es descrito por varios clientes como un lugar "chic" y "selecto", con una atmósfera que apunta a un público adulto y sofisticado. La inclusión de un DJ durante los fines de semana sugiere un ambiente animado, ideal para el aperitivo o para tomar algo en un entorno cuidado. Este concepto de bares con encanto se refuerza con una oferta gastronómica que, según las opiniones, se basa en productos de primera calidad, como magníficos vinos, quesos y jamón serrano, entre otras delicatessen. En esencia, Bon Vivant promete ser un paraíso para los amantes de los sabores auténticos y los productos bien escogidos.

La Calidad del Producto: Su Gran Fortaleza

El consenso general, incluso entre las críticas más duras, es que la calidad de los productos que ofrece Bon Vivant es notable. Las reseñas positivas alaban una selección cuidada de alimentos y bebidas, destacando una experiencia personalizada y de buen gusto. Un cliente recuerda gratamente una tapa de tortilla de chorizo fría, elogiando su sabor, acompañada de un vino blanco afrutado de Canarias. Esta atención al detalle en la selección de su oferta es lo que ha cimentado su reputación como un destino para paladares exigentes. La propuesta de valor reside en la posibilidad de acceder a productos gourmet que no se encuentran fácilmente en otros bares de la zona, convirtiéndolo en una parada interesante para quienes buscan una experiencia culinaria específica centrada en tapas y vinos de alta gama.

El Servicio: Un Punto Crítico y Divisivo

A pesar de la alta estima por sus productos, el servicio de Bon Vivant es el aspecto más controvertido y el que genera las opiniones más polarizadas. Varias reseñas describen una experiencia profundamente negativa, citando un trato nefasto, desagradable y poco profesional por parte del personal. Una crítica particularmente detallada relata un incidente en el que una familia con un niño pequeño se sintió desatendida y mal gestionada por las camareras ante el humo de otros clientes que fumaban en la terraza. Según este testimonio, en lugar de mediar, el personal invitó a la familia a trasladarse a un espacio interior oscuro y sin ventilación, mostrando una aparente falta de sensibilidad y profesionalismo. Otro cliente menciona las "malas formas" de una camarera, que le hizo sentir como si "le debiera tres facturas".

Estas experiencias contrastan fuertemente con otras que califican el servicio como "muy amable" y "personalizado". Esta disparidad sugiere una inconsistencia que puede depender del día, del personal de turno o de la situación. Para un potencial cliente, esto representa una apuesta: podría recibir una atención exquisita o, por el contrario, un trato que arruine por completo la experiencia, independientemente de la calidad de lo que consuma. Esta falta de fiabilidad en el trato humano es, quizás, el mayor punto débil del establecimiento.

La Oferta y su Filosofía: ¿Local o Cosmopolita?

Un punto de fricción interesante, señalado por un cliente, es la política del local respecto a los vinos canarios. Resulta chocante que un bar de vinos en Tenerife, una región con una rica tradición vitivinícola, no ofrezca vinos locales por copa, bajo el argumento de que "el público no lo pide". Esta decisión puede ser percibida como una desconexión con el entorno y una oportunidad perdida para promocionar el producto local entre turistas y residentes. De igual manera, se mencionó que el queso curado servido provenía de Telde (Gran Canaria) y no de Tenerife, lo que refuerza la idea de una selección de productos que, aunque de calidad, no prioriza necesariamente el origen local.

La carta parece enfocarse más en productos de alta calidad listos para servir —tablas de embutidos, quesos, conservas selectas— que en una cocina elaborada. Esto es coherente con su concepto de tienda gourmet y bar, pero es un dato a tener en cuenta para quien busque una cena completa con platos cocinados. Además, la información disponible indica que no se promocionan específicamente opciones vegetarianas, lo que podría limitar su atractivo para una parte del público.

Ambiente, Clientela y Precios: ¿Para Quién es Bon Vivant?

El ambiente de Bon Vivant parece estar dirigido a una clientela de clase media-alta, personas que valoran un entorno "selecto" y están dispuestas a pagar por productos de alta gama. Sin embargo, las críticas negativas sugieren que este ambiente puede resultar excluyente o poco acogedor para ciertos perfiles, como familias con niños. La descripción de la clientela habitual como "aparentes señoras mayores sin educación, con mucho carmín rojo y mucha bisutería" en una de las reseñas más duras, aunque subjetiva, pinta una imagen de un círculo social muy específico que podría no ser del agrado de todos.

En cuanto a la relación calidad-precio, las opiniones también difieren. Mientras una reseña antigua la consideraba sorprendentemente adecuada, una más reciente la tacha de "demasiado alta para lo que ofrecen". Esta percepción puede estar directamente ligada a la experiencia con el servicio: un buen trato puede justificar un precio elevado, mientras que un servicio deficiente hace que cualquier coste parezca excesivo.

Una Elección con Pros y Contras Claros

Visitar Bon Vivant es una decisión que debe tomarse con toda la información sobre la mesa. Por un lado, ofrece una oportunidad innegable de disfrutar de productos gourmet de excelente calidad en un entorno que aspira a ser sofisticado y elegante. Es un lugar que, en un buen día, puede ofrecer una experiencia memorable para los amantes del buen vino y las tapas selectas.

Por otro lado, el riesgo de encontrarse con un servicio deficiente y un ambiente poco acogedor es real y está documentado por múltiples clientes. La inconsistencia en el trato es una bandera roja significativa. Además, aquellos que busquen una inmersión en los productos locales, como los vinos de Tenerife por copa, pueden sentirse decepcionados. En definitiva, Bon Vivant parece ser una opción más adecuada para adultos sin niños, con un presupuesto flexible y una alta tolerancia a un servicio potencialmente irregular, que priorizan por encima de todo la calidad del producto que van a consumir.

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