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Cal Tronc

Cal Tronc

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Carrer Major, 15, 17850 Besalú, Girona, España
Bar Restaurante Restaurante mediterráneo
8.8 (1495 reseñas)

Ubicado en el Carrer Major de Besalú, Cal Tronc es un establecimiento que opera como bar y restaurante, generando un abanico de opiniones tan diverso como su decoración. Este local, alojado en lo que fue el antiguo cine del pueblo, el Cine Gloria fundado en 1949, promete una experiencia basada en la cocina tradicional catalana y de la Garrotxa, con especial énfasis en los platos a la brasa. Su propuesta se enmarca en un espacio con una personalidad muy definida, de aire rústico y modernista, donde destacan columnas y paredes decoradas con trencadís de múltiples colores y elementos que evocan su pasado cinematográfico.

Fortalezas Culinarias: La Brasa y el Producto de Proximidad

El punto fuerte que la mayoría de las valoraciones positivas subraya es su cocina a la brasa. Platos como el secreto ibérico o el conejo a la brasa, cocinados en un horno Josper, son a menudo elogiados por su punto de cocción y sabor auténtico. Este enfoque en el producto bien tratado parece ser el pilar del restaurante. Se presenta como un lugar para comer bien y barato, especialmente a través de su menú del día, con un precio de 25€ los domingos, que varios clientes han considerado de excelente relación calidad-precio.

La oferta se complementa con una cocina que se define como casera y de proximidad. Las reseñas destacan la calidad de las guarniciones, como las patatas caseras, y la generosidad en las raciones de los primeros platos, como las judías o las ensaladas. Los postres, como la tarta de zanahoria o la de queso con arándanos, también reciben menciones especiales, descritos por algunos comensales como "espectaculares", reforzando la idea de una elaboración cuidada y casera.

Un Ambiente Singular con Historia

Más allá de la comida, el espacio de Cal Tronc es un factor diferencial. Su decoración, calificada como curiosa y con un "estilo andaluz", junto a los ya mencionados mosaicos de trencadís, crea una atmósfera única. Este es uno de esos bares con encanto donde el entorno juega un papel importante en la experiencia global. Para quienes valoran un comedor con historia y carácter, este antiguo cine reconvertido ofrece un telón de fondo memorable.

Un Punto de Inflexión: Críticas Recientes y Problemas de Gestión

A pesar de su sólida reputación histórica, con una calificación general notable, una serie de críticas recientes pintan un panorama muy diferente y preocupante. Varios clientes que han visitado el local últimamente señalan que las reseñas positivas antiguas ya no reflejan la realidad actual, apuntando a una "gestión pésima". Estos comentarios negativos son consistentes en varios puntos clave que cualquier potencial cliente debería considerar.

El servicio es uno de los focos de mayor controversia. Mientras algunas opiniones alaban la amabilidad y atención de un camarero llamado Gio, descrito como simpático y minucioso, otras denuncian un servicio extremadamente lento, atribuido a la presencia de un único camarero para atender todas las mesas. Esta falta de personal deriva en largas esperas y una experiencia frustrante. La calidad de la comida también muestra una alarmante inconsistencia. Frente a los elogios a la brasa, aparecen quejas contundentes sobre platos como un churrasco que "nadaba en aceite", al igual que sus patatas, contradiciendo la percepción de una cocina de calidad. Se advierte que, fuera de la brasa, la oferta puede ser "más normalita".

Cuestiones de Comodidad y Limpieza

Las críticas más severas se extienden a aspectos básicos del confort y la higiene. Varios clientes reportan haber pasado frío en el comedor por falta de calefacción, un detalle inaceptable durante los meses de invierno. Además, se menciona explícitamente que los lavabos estaban sucios. Estos fallos fundamentales sugieren problemas estructurales que van más allá de un mal día en la cocina y afectan directamente la decisión sobre dónde cenar.

Un Establecimiento de Dos Caras

Cal Tronc se presenta como una propuesta con un alto potencial pero con una ejecución actual muy irregular. Por un lado, ofrece un espacio con carácter, una especialización en cocina a la brasa que puede ser deliciosa y un restaurante con menú del día a un precio competitivo. Es un lugar que, en sus mejores días, cumple la promesa de una comida casera y sabrosa.

Por otro lado, las advertencias sobre la gestión reciente no pueden ser ignoradas. El riesgo de encontrarse con un servicio desbordado, una calidad de comida inconsistente y deficiencias en la comodidad y limpieza es real. La experiencia en Cal Tronc parece depender en exceso del día de la visita, del personal de turno y, quizás, de una nueva dirección que aún no ha logrado estabilizar la calidad del servicio. Los potenciales clientes deben sopesar la promesa de una excelente comida a la brasa frente a la posibilidad de una experiencia decepcionante.

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