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Casa de Comidas La Curuxa

Casa de Comidas La Curuxa

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Carretera de Peon, 1209, Periurbano - Rural, 33391 Deva, Asturias, España
Bar Bar restaurante Restaurante
8.6 (2052 reseñas)

Situada en la Carretera de Peón, en un entorno rural y tranquilo de Deva, la Casa de Comidas La Curuxa se ha consolidado como un establecimiento de referencia para quienes buscan la esencia de la cocina asturiana tradicional. Este negocio funciona como un bar-restaurante y merendero, ofreciendo una propuesta gastronómica centrada casi exclusivamente en un menú del día, una fórmula que prioriza el producto fresco y la cocina elaborada al momento por encima de una carta extensa y fija.

La Oferta Gastronómica: Sabor Casero y Abundancia

El principal atractivo de La Curuxa es su comida. Los comensales que la visitan destacan de forma casi unánime la calidad y el sabor de sus platos caseros, describiéndola como "comida de las de antes". Su estructura de menú, con varias opciones para el primer y segundo plato, permite degustar elaboraciones emblemáticas de la región. Entre los platos más elogiados se encuentran los guisos de cuchara, como los guisantes guisados con carne, la fabada asturiana o un sabroso pote. También reciben excelentes críticas otras preparaciones como la cecina con queso de cabra, los callos "con las 3 Pes" o los potarros con patatas.

Las raciones son generosas, un detalle muy apreciado por la clientela, que siente que recibe una cantidad abundante por el precio pagado. La mayoría de las experiencias reflejan una relación calidad-precio excepcional, con menús de entre semana a precios muy competitivos, alrededor de los 12€, y menús de fin de semana que rondan los 18-19€. Este enfoque en la comida casera, abundante y a buen precio es, sin duda, su mayor fortaleza y el motivo por el que muchos clientes repiten la visita.

Aspectos a Mejorar en la Cocina

A pesar de la abrumadora mayoría de opiniones positivas, existen críticas puntuales que señalan cierta irregularidad en la calidad de algunos platos. Algún cliente ha manifestado su descontento con preparaciones específicas, como unos escalopines cuyo empanado y carne no cumplieron las expectativas, o el uso de patatas fritas congeladas como acompañamiento. Estos casos, aunque minoritarios, indican que puede haber variabilidad en la ejecución de ciertos platos. Asimismo, los postres, aunque correctos, no siempre son caseros, un detalle que algunos comensales echan en falta para redondear una experiencia gastronómica completamente tradicional.

El Entorno: Un Merendero con Encanto Rural

La ubicación de La Curuxa es otro de sus grandes puntos a favor. Emplazado en un alto y rodeado de naturaleza, el establecimiento es ideal para una escapada gastronómica lejos del bullicio urbano. El local cuenta con un comedor interior, descrito como amplio y acogedor, y una zona de bar. Sin embargo, su mayor atractivo exterior es la terraza para tomar algo y su amplio merendero. Este espacio al aire libre lo convierte en uno de los bares con terraza más solicitados de la zona cuando el tiempo acompaña.

Además, dispone de un pequeño cercado exterior con mesas y bancos que funciona como área recreativa, lo que lo posiciona como uno de los bares para ir con niños, ya que los más pequeños pueden jugar con seguridad mientras los adultos disfrutan de la sobremesa. La disponibilidad de un buen aparcamiento y la accesibilidad para personas con movilidad reducida son otros detalles prácticos que suman valor a la experiencia del cliente.

El Servicio: Atención Cercana Frente a Tiempos de Espera

El trato al cliente es un aspecto con opiniones encontradas. Por un lado, una gran parte de los visitantes alaba la amabilidad, simpatía y cercanía del personal, especialmente del propietario, a quien describen como muy trabajador y atento. Este servicio familiar y acogedor contribuye a que los clientes se sientan cómodos y bien recibidos. La atmósfera es relajada, ideal para quienes buscan una comida sin prisas.

Por otro lado, el punto débil más señalado de forma recurrente es la lentitud del servicio. Varios clientes, incluso los que valoran positivamente el local, advierten que es un lugar para ir "sin prisa". Los tiempos de espera pueden ser largos, superando en ocasiones la hora entre el primer y el segundo plato. Esta demora se atribuye a un equipo reducido, con pocas personas en cocina y sala para atender un comedor que suele estar lleno. Esta lentitud ha sido la causa de las experiencias más negativas, donde la espera prolongada ha mermado la satisfacción general, especialmente cuando la calidad de la comida no ha sido la esperada.

La Experiencia Final: ¿Merece la Pena?

En definitiva, Casa de Comidas La Curuxa ofrece una propuesta de valor muy clara: comida tradicional asturiana, casera, abundante y a un precio muy razonable, en un entorno natural privilegiado. Es un bar con encanto perfecto para familias, grupos de amigos o cualquiera que desee disfrutar de una jornada gastronómica pausada. La amabilidad del personal y la calidad de sus guisos son sus principales bazas.

No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de sus puntos débiles. La lentitud en el servicio es un factor a tener muy en cuenta; no es un lugar para una comida rápida. Además, aunque la calidad general es alta, pueden existir inconsistencias puntuales en algunos platos. La recomendación es visitarlo con tiempo, paciencia y el ánimo dispuesto a disfrutar de una experiencia auténtica de merendero asturiano, donde la conversación y el entorno forman parte del menú tanto como la propia comida.

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