Cervecería El Cañonazo
AtrásLa Cervecería El Cañonazo, situada en la Calle de Bravo Murillo dentro del distrito de Chamberí, se presenta como un establecimiento con una doble cara. Por un lado, encarna la esencia de los bares de barrio de toda la vida, un refugio para el desayuno y el aperitivo; por otro, aspira a ofrecer una propuesta gastronómica más elaborada, digna de un restaurante. Esta dualidad genera una experiencia con claros puntos fuertes y algunas contradicciones que los futuros clientes deberían conocer.
La fortaleza de la tradición: Cerveza y Tapas Caseras
Uno de los mayores atractivos de El Cañonazo, y un pilar fundamental en la cultura de la cervecería española, es su generosidad con las tapas. Varios clientes habituales destacan que cada consumición viene acompañada de aperitivos caseros de calidad, un detalle que marca la diferencia en un mercado competitivo. Lejos de las típicas patatas fritas de bolsa, aquí se habla de una tortilla de patatas estilo Betanzos muy bien valorada, torreznos crujientes y empanadillas sabrosas. Este compromiso con el tapeo tradicional es, sin duda, uno de sus grandes ganchos y lo que le ha granjeado una clientela fiel que busca esa autenticidad.
El servicio también suma puntos a su favor. Las reseñas mencionan por su nombre a los responsables, Wei y Pablo, describiéndolos como un equipo cercano, profesional y atento. Este trato familiar contribuye a crear una atmósfera acogedora y limpia, donde los clientes se sienten bien atendidos, ya sea para un café matutino o para una ronda de cañas por la tarde.
Cuando el Bar se Viste de Restaurante
Más allá de ser un notable bar de tapas, El Cañonazo despliega una carta con platos que demuestran una ambición culinaria superior. La calidad de la materia prima parece ser una prioridad, como lo demuestran las alabanzas a platos como el tomate “de pueblo” con ventresca o un exquisito jarrete cocinado a baja temperatura. La oferta se vuelve especialmente interesante los fines de semana, cuando, según los comentarios, se puede disfrutar de un marisco de excelente calidad, un reclamo que sugiere la conveniencia de reservar mesa.
Otros platos que reciben menciones positivas son el pulpo a la brasa y la hamburguesa de carne Angus, opciones que consolidan su faceta de restaurante donde se puede comer bien. La presentación de los platos, descrita como cuidada y original, junto con postres caseros como una tarta de queso calificada de “espectacular”, completan una oferta que va mucho más allá del simple picoteo.
Las Sombras de El Cañonazo: Precios y Consistencia
A pesar de sus muchas virtudes, el local no está exento de críticas que apuntan a dos áreas clave: el precio y la irregularidad en la cocina. Aunque su ficha lo cataloga con un nivel de precio económico, una de las reseñas más recientes y detalladas denuncia un coste que considera excesivo para un bar de su categoría, citando 3,70€ por un doble de cerveza y 4,10€ por una copa de vino joven. Este testimonio describe los precios como “vergonzosos” y un factor decisivo para no volver, lo que genera una importante señal de alerta para quienes busquen una opción económica.
La segunda área de conflicto reside en la cocina. Mientras algunos platos son sublimes, otros parecen fallar estrepitosamente. Un cliente relata una experiencia decepcionante con una sepia a la plancha servida con salsa Teriyaki, una fusión inesperada y poco afortunada que dejó un regusto a soja quemada. Asimismo, se critica un lomo de ternera por ser excesivamente fino. Estas opiniones sugieren que, aunque la calidad del producto base puede ser buena, la ejecución o la elección de las recetas puede ser inconsistente, creando una experiencia culinaria desigual dependiendo del plato que se elija.
Consideraciones Prácticas y Veredicto
Para planificar una visita, es crucial tener en cuenta los horarios. De lunes a jueves, El Cañonazo cierra a las 19:30, un horario que lo descarta como opción para cenas entre semana. Los viernes y sábados su horario se extiende hasta las 23:00, mientras que los domingos permanece cerrado. Dispone de una pequeña terraza y el interior es accesible para sillas de ruedas.
la Cervecería El Cañonazo es un negocio con una identidad dividida. Brilla como un auténtico bar de barrio gracias a su excelente cultura de la caña y tapa casera y un trato personal y cercano. Al mismo tiempo, ofrece platos de restaurante con productos de alta calidad que pueden resultar memorables. Sin embargo, los potenciales clientes deben sopesar el riesgo de una cocina inconsistente y estar prevenidos ante unos precios que, según algunas experiencias recientes, pueden haber dejado de ser tan económicos como se espera. Es un lugar con mucho potencial, ideal para un aperitivo de fin de semana o un desayuno, pero donde la elección del plato y la revisión de la cuenta final son más importantes que en otros establecimientos.