Cervecissimus – Backstage
AtrásCervecissimus - Backstage se presenta como un establecimiento de doble propósito en el barrio de Arganzuela, Madrid. Funciona simultáneamente como una tienda especializada y un bar de cerveza, creando un espacio híbrido diseñado casi exclusivamente para los aficionados a la cerveza artesanal. Su propuesta se centra en una oferta masiva de referencias cerveceras, complementada con una carta de comida que, aunque breve, ha encontrado en la pizza de estilo napolitano su maridaje estrella.
Una oferta cervecera casi inabarcable
El principal atractivo de Cervecissimus - Backstage es, sin duda, su abrumadora selección de cervezas. Con más de 500 referencias en rotación constante, este local es un punto de peregrinaje para quienes buscan tanto novedades como clásicos del mundo craft. La disposición del espacio es una de sus señas de identidad: el bar o 'taproom' está comunicado internamente con la tienda. Esto permite una experiencia de consumo flexible y original. Los clientes pueden optar por probar alguna de las opciones disponibles en sus grifos rotatorios o levantarse, caminar hacia las neveras de la tienda, y elegir cualquier botella o lata fría para consumirla en el momento en su mesa. Esta fusión de tienda y cervecería es uno de sus puntos más fuertes y diferenciadores en la escena de bares en Madrid.
El personal es frecuentemente elogiado por su conocimiento y amabilidad. Las reseñas de los clientes destacan de forma recurrente el trato personalizado y la capacidad de los empleados para guiar a los visitantes a través del extenso catálogo, ofreciendo recomendaciones basadas en los gustos personales de cada uno. Este asesoramiento es crucial en un lugar con tal variedad, transformando la simple acción de dónde tomar cerveza en una experiencia de descubrimiento.
La pizza napolitana como acompañante ideal
Aunque la cerveza es la protagonista indiscutible, la oferta gastronómica ha sabido hacerse un hueco importante. Lejos de ofrecer una carta extensa, han apostado por la especialización con pizzas de estilo napolitano que reciben críticas muy positivas. Se describe una masa esponjosa e ingredientes de alta calidad, destacando creaciones como la pizza de mortadela o la de trufa y rúcula. Este enfoque permite que la comida no sea un mero acompañamiento, sino una parte integral de la experiencia, pensada para maridar con los distintos estilos de cerveza disponibles. La idea de combinar una buena cerveza artesanal con una pizza de calidad es celebrada por muchos como un acierto, convirtiendo a este pub en un destino válido tanto para beber como para una cena informal.
Aspectos a tener en cuenta antes de visitar
A pesar de sus numerosas fortalezas, existen algunos detalles que los potenciales clientes deberían conocer. Un punto mencionado por algunos visitantes es que, dada la enorme cantidad de cervezas disponibles en las estanterías de la tienda, no todas están permanentemente refrigeradas. Si un cliente desea probar una referencia específica que no se encuentra en las neveras, es posible que deba solicitar que la enfríen y esperar un tiempo. Este es un pequeño inconveniente logístico derivado de la propia magnitud de su oferta.
Además, es importante tener claro que el menú de comida es limitado. Si bien las pizzas son excelentes, aquellos que busquen una variedad más amplia de platos, como en un restaurante tradicional, pueden encontrar la carta insuficiente. El concepto del local es claro: es un bar de tapas y pizzas centrado en la cerveza, no un restaurante con una buena carta de cervezas. El ambiente es descrito como moderno y acogedor, apto para grupos, pero su entrada, que algunos asemejan a la de un garaje, puede resultar curiosa o incluso pasar desapercibida si no se va buscando específicamente.
Un referente para el mundo 'craft'
Cervecissimus - Backstage se ha consolidado como uno de los mejores bares para los amantes de la cerveza en Madrid. Su modelo híbrido de tienda-bar, la vastísima y cuidada selección de producto, el conocimiento de su personal y una oferta gastronómica especializada y de calidad lo convierten en una visita casi obligada. Si bien la posible espera para enfriar alguna cerveza específica o la concreción de su menú pueden ser puntos a considerar, sus fortalezas superan con creces estos detalles. Es un lugar pensado para disfrutar, aprender y dejarse aconsejar en el diverso universo de la cerveza artesanal.