Champions Bar Benidorm
AtrásSituado en la concurrida Avenida de Mallorca, Champions Bar Benidorm se presenta como un establecimiento multifacético que busca captar a un público diverso. Funciona como un sports bar durante el día y se transforma en un animado bar de copas con ambiente de discoteca y espectáculos por la noche. Su propuesta incluye una amplia terraza, pantallas gigantes para eventos deportivos y un elemento distintivo y popular: un toro mecánico. Esta combinación de servicios lo convierte en un punto de referencia en una de las zonas con más movimiento de Benidorm.
Puntos Fuertes: Ambiente y Servicio en la Barra
Uno de los aspectos más valorados por quienes visitan Champions Bar es su atmósfera enérgica. Es un lugar diseñado para la diversión, donde la música, los eventos deportivos y los espectáculos en directo crean un entorno dinámico. Los clientes destacan la amabilidad y eficiencia del personal de barra, un punto crucial para cualquier bar que maneja un gran volumen de público. Incluso en reseñas críticas, se suele reconocer la buena labor de los camareros, capaces de atender con rapidez y una actitud positiva, lo que mejora considerablemente la experiencia general.
La oferta de entretenimiento es otro de sus pilares. La presencia del toro mecánico añade un toque único y se convierte en un foco de atracción y risas. Además, su horario extendido, desde las 16:00 hasta las 04:00 de la madrugada todos los días, lo posiciona como una opción fiable tanto para empezar la tarde como para terminar la noche, consolidándose como un destacado bar nocturno.
Aspectos a Mejorar: Controversias en la Entrada y Servicio Inconsistente
A pesar de sus puntos positivos, Champions Bar enfrenta serias críticas que no pueden ser ignoradas. Varios testimonios de clientes, especialmente de nacionalidad española, denuncian un trato discriminatorio por parte del personal de seguridad en la puerta. Las quejas describen situaciones en las que se les ha negado la entrada bajo pretextos como "es una fiesta privada" o afirmaciones directas de que el local es "solo para guiris", invitándoles a buscar otros bares en el centro. Estas acusaciones son graves y recurrentes, sugiriendo una política de admisión que prioriza al turista extranjero sobre el cliente local.
Un usuario relató cómo, después de haber consumido durante horas, a parte de su grupo no se le permitió volver a entrar, describiendo al portero como "muy agresivo". Este tipo de incidentes no solo arruinan la noche de los afectados, sino que generan una reputación muy negativa para el establecimiento.
Servicio con Dos Caras
La calidad del servicio parece ser inconsistente dentro del local. Mientras que el equipo de barra recibe elogios, otros empleados no corren con la misma suerte. En particular, una de las críticas apunta directamente a la persona encargada del toro mecánico, describiéndola como "bastante antipática" y más pendiente de su teléfono móvil que de atender a los clientes. Esta falta de uniformidad en la atención puede crear una experiencia desigual y frustrante para los visitantes.
Análisis Final: ¿Para Quién es Champions Bar?
Champions Bar Benidorm es un establecimiento con un concepto claro, enfocado principalmente en el turismo internacional, como su propio nombre y su ubicación en la "zona inglesa" sugieren. Ofrece una fórmula de éxito probada en Benidorm: deportes, bebidas a precios competitivos, música y un ambiente festivo hasta altas horas. Para los grupos de turistas que buscan una noche de diversión sin complicaciones, puede ser una opción excelente.
Sin embargo, los problemas en la puerta son un factor determinante. Las acusaciones de discriminación son un lastre importante que afecta su imagen y lo convierten en una opción poco recomendable para el público español, que podría sentirse directamente rechazado. La calificación general de 3.9 estrellas refleja esta dualidad: un lugar que para algunos es sinónimo de fiesta, pero para otros, de una experiencia desagradable y excluyente. En definitiva, es un pub con luces y sombras, donde la experiencia puede variar drásticamente dependiendo de quién seas y, lamentablemente, de quién te reciba en la entrada.