Inicio / Bares / Chiringuito Cuevas del Mar
Chiringuito Cuevas del Mar

Chiringuito Cuevas del Mar

Atrás
Playa Cuevas del Mar, 33592 Nueva, Asturias, España
Bar Chiringuito Restaurante
7 (419 reseñas)

Ubicado en uno de los parajes más fotogénicos de la costa asturiana, el Chiringuito Cuevas del Mar fue durante años una parada casi obligatoria para quienes visitaban la playa del mismo nombre en Nueva de Llanes. Sin embargo, es fundamental empezar aclarando su situación actual: el establecimiento figura como cerrado permanentemente. Este análisis, por tanto, sirve como una retrospectiva de lo que fue un bar de playa con luces y sombras, basado en las experiencias de quienes lo visitaron.

El entorno: un activo inmejorable

El principal y más indiscutible punto a favor del Chiringuito Cuevas del Mar era su emplazamiento. Situado a pie de playa, ofrecía unas vistas directas a las espectaculares formaciones rocosas y cuevas que la marea descubre y oculta, un paisaje que cautivaba a todos sus visitantes. Para muchos, la posibilidad de tomar algo mientras se contemplaba el Cantábrico en este entorno era el atractivo principal, convirtiéndolo en uno de esos bares con vistas que quedan en la memoria. El local se beneficiaba enormemente de este marco natural, que a menudo compensaba otras carencias.

La oferta gastronómica: entre el halago y la decepción

La carta del chiringuito generaba opiniones muy polarizadas, lo que indica una notable irregularidad en la calidad de su cocina. Por un lado, algunos clientes elogiaban platos concretos que consideraban un acierto. Entre los más mencionados positivamente se encontraban los percebes, descritos como frescos y sabrosos cuando estaban disponibles, los tacos de bonito, cocinados en su punto justo, y el bocadillo "Pria", una recomendación recurrente. La hamburguesa vegetariana y el tiramisú casero también recibieron críticas favorables, demostrando que el bar podía ofrecer productos de calidad.

Sin embargo, no todas las experiencias eran positivas. El pulpo es el ejemplo perfecto de esta dualidad: mientras algunos lo encontraban delicioso, otros lo calificaron de "incomestible" y excesivamente caro. La tortilla de patata, un clásico en cualquier bar de tapas español, era descrita como simplemente pasable, sin nada que destacar. Esta inconsistencia hacía que una visita al chiringuito fuera una apuesta incierta en lo culinario.

Lista de platos con opiniones divididas:

  • Pulpo: Recomendado por unos, duramente criticado por otros.
  • Percebes: Muy elogiados por su frescura, pero no siempre disponibles.
  • Bocadillo Pria y Hamburguesas: Generalmente bien valorados, especialmente la opción vegetariana.
  • Tortilla de patata: Considerada mediocre o sin nada especial.

Servicio, ambiente y precios: el modelo "chiringuito"

El modelo de servicio era uno de los aspectos que más definían la experiencia y que, a su vez, generaba fricciones. El sistema consistía en pedir y pagar en la barra para luego recibir un número y esperar a que te llevaran la comida a la mesa. En días de alta afluencia, esto provocaba largas colas y esperas, un punto negativo para quienes esperaban un servicio de mesa tradicional. La amabilidad del personal era, en general, bien valorada, aunque algunos clientes reportaron un trato deficiente en momentos de mucho trabajo.

El ambiente era el típico de un chiringuito: informal, relajado y bullicioso. Una de las reseñas lo describe con el término "perroflauta", sugiriendo una atmósfera bohemia que podía resultar encantadora para unos y poco atractiva para otros. El ambiente en los bares de este tipo suele ser un factor subjetivo, y en este caso, parece que no era una excepción.

El debate sobre los precios también estaba presente. Mientras algunos clientes consideraban que la relación calidad-precio era ajustada y razonable para un lugar tan turístico, otros lo tildaban de "carísimo", especialmente cuando la calidad de la comida no cumplía las expectativas. Unos bocadillos y unas cervezas podían tener un coste aceptable, pero aventurarse con raciones más elaboradas como el pulpo podía resultar en una cuenta elevada y una posible decepción.

de un local que ya es historia

El Chiringuito Cuevas del Mar representaba la esencia de muchos bares de playa: un negocio que vivía de su espectacular ubicación pero que mostraba una notable irregularidad en su oferta y servicio. Su principal fortaleza era, sin duda, el paisaje. Sin embargo, la inconsistencia en la cocina, el sistema de autoservicio con colas y una política de precios que generaba controversia eran sus grandes debilidades. Aunque ya no es posible visitarlo, el recuerdo que deja es el de un lugar capaz de ofrecer momentos memorables junto al mar, pero que no siempre lograba estar a la altura de su privilegiado entorno.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos