Colmado
AtrásSituado en una esquina privilegiada del Eixample, en Carrer de Provença 236, se encuentra un establecimiento que ha sido un punto de referencia para locales y visitantes. Hablamos de Colmado, un local que ha generado conversación y cuyo estado actual parece ser uno de transición. Las experiencias de los clientes pintan un cuadro de dos épocas distintas, y es crucial para cualquier futuro visitante entender este cambio para ajustar sus expectativas.
La información más reciente y significativa, destacada por clientes asiduos, apunta a un posible cambio de dueños y de nombre, operando ahora como "Bermú". Este giro parece haber traído consigo una redefinición completa del concepto, lo que ha generado opiniones fuertemente divididas y marca una ruptura con lo que el bar solía representar.
El Legado de Colmado: Ambiente y Buen Servicio
Durante mucho tiempo, Colmado se ganó una reputación sólida. Las reseñas de hace unos meses lo describían como un bar con encanto, elogiando constantemente su atmósfera agradable y el trato excepcional de su personal. Los camareros eran recordados por ser "majísimos", simpáticos y atentos, creando una experiencia acogedora que invitaba a volver. Era el tipo de lugar donde se podía disfrutar de una charla sin necesidad de gritar, incluso cuando estaba lleno, y destacaba por ser un espacio amigable con las mascotas, permitiendo la entrada de perros pequeños y facilitando la comodidad de todos los presentes.
En su apogeo, la oferta gastronómica era uno de sus pilares. Platos como las patatas bravas eran descritos como "exquisitos", servidos en porciones generosas y con abundante salsa. Otras opciones, como un pulpo con tomate, recibían elogios por su deliciosa sencillez. Este enfoque en la calidad y el buen hacer lo posicionó como un destino fiable entre los bares de tapas de la zona.
La Realidad Actual: Un Concepto en Entredicho
Las críticas más recientes sugieren un panorama muy diferente. El principal punto de fricción es la nueva propuesta gastronómica, que según algunos clientes, ha abandonado los platos calientes. La oferta actual es descrita como escasa y con una relación cantidad-precio que ha dejado insatisfechos a muchos. Se mencionan específicamente tablas de quesos y jamón con porciones "microscópicas" y precios que superan los 15€, una cantidad que los clientes consideran excesiva para lo ofrecido.
Esta percepción de porciones reducidas no es un hecho aislado. Incluso antes del supuesto cambio drástico, algunos comensales ya señalaban que platos como los torreznos eran "muy escasos". Sin embargo, la crítica más contundente se dirige a las nuevas "bravas", que, según un testimonio, consisten en patatas chips de bolsa servidas con la salsa aparte. Este detalle, de ser cierto, representa un alejamiento radical de uno de los platos más emblemáticos de cualquier restaurante de tapas en España.
¿Qué esperar hoy en día?
A pesar de las críticas a la comida, el ambiente del local parece mantener parte de su atractivo. Su ubicación sigue siendo excelente y su amplio horario, abriendo hasta las 3:00 de la madrugada los fines de semana, lo mantiene como una opción viable para tomar una copa a altas horas de la noche. La carta de bebidas incluye una selección de cerveza y vino, cumpliendo con los servicios básicos de un bar de su categoría. Sin embargo, para quienes buscan una experiencia gastronómica completa, las advertencias son claras.
- Puntos positivos históricos y actuales:
- Ubicación excelente en el Eixample.
- Ambiente generalmente agradable y concurrido.
- Horarios de apertura amplios, especialmente los fines de semana.
- Históricamente, un servicio al cliente muy elogiado.
- Admite mascotas, un plus para los dueños de perros.
- Puntos negativos reportados recientemente:
- Posible cambio de concepto y nombre a "Bermú".
- Eliminación de la comida caliente del menú.
- Porciones consideradas extremadamente pequeñas para su precio.
- Una notable disminución en la relación calidad-precio.
- Cambios drásticos en platos clásicos como las patatas bravas.
Final
Colmado, o Bermú, se encuentra en una encrucijada. Mientras que en el pasado fue un referente por su vibrante atmósfera, su servicio amable y sus tapas de calidad, los informes actuales sugieren que los nuevos y potenciales clientes deben moderar sus expectativas, sobre todo en el apartado culinario. Puede que ya no sea el destino ideal para una cena de tapas abundante y satisfactoria. En cambio, podría funcionar mejor como un lugar para disfrutar de una bebida en una zona concurrida, valorando más su localización y horario que su oferta gastronómica. La recomendación es acercarse con cautela, teniendo en cuenta que la experiencia que se encuentre puede no corresponder con las glorias pasadas que aún resuenan en las reseñas más antiguas.