Dame mas
AtrásUbicado en la Plaza la Blanca, el bar "Dame mas" fue durante su tiempo de actividad un punto de referencia en Grado que, a pesar de su trayectoria, actualmente figura como cerrado permanentemente. Esta circunstancia es el principal factor a considerar, ya que cualquier valoración sobre su servicio o ambiente corresponde a un análisis en retrospectiva. El establecimiento, que gozaba de una valoración perfecta de 5 estrellas en las plataformas donde recibía opiniones, ha cesado su actividad, dejando tras de sí el recuerdo de un negocio con una identidad muy marcada.
Quienes lo frecuentaron lo describen como un lugar con "buena onda", un comentario recurrente que sugiere una atmósfera acogedora y un ambiente positivo, elementos clave para el éxito de cualquier bar de copas. Gran parte de este éxito parecía girar en torno a la figura de su propietario, descrito en reseñas como un "pícaro hostelero" y "probablemente el empresario más laureado de la villa moscona". Esta caracterización pinta la imagen de un anfitrión carismático y con una reputación consolidada en la localidad, un factor que sin duda fidelizaba a la clientela y convertía el acto de tomar algo en una experiencia más personal y cercana.
Lo que destacaba en "Dame mas"
La propuesta del bar se asentaba sobre pilares sólidos que muchos clientes valoran al buscar bares con terraza o un lugar para el encuentro social. Su ubicación era, sin duda, uno de sus puntos fuertes.
- Ambiente y Trato Personal: La percepción general era la de un bar con un espíritu vibrante y un trato excelente. La personalidad del dueño impregnaba el local, convirtiéndolo en más que un simple despacho de bebidas; era un punto de reunión con un alma definida.
- Ubicación Estratégica: Estar en la Plaza la Blanca le otorgaba una visibilidad y un acceso privilegiados. Es fácil imaginar su terraza como un lugar concurrido, ideal para disfrutar del vermut dominical o de las noches de verano, contribuyendo a la vida nocturna de Grado.
- Reputación Impecable: Las valoraciones online, aunque escasas en número, son unánimemente positivas. Todos los comentarios le otorgan la máxima puntuación, lo que indica un alto grado de satisfacción entre quienes lo visitaron.
Aspectos a mejorar y el cierre definitivo
A pesar de las alabanzas, existían particularidades que no eran del gusto de todos. Una crítica específica y detallada señala una política de precios curiosa y algo desconcertante: los chupitos eran gratuitos los sábados, pero "se pagan muy caros" los domingos. Esta práctica, aunque podría interpretarse como una estrategia comercial para incentivar el consumo en un día concreto, también generaba una sensación de inconsistencia que podía resultar negativa para clientes habituales o desprevenidos. Era una peculiaridad que, si bien no empañaba la experiencia general para la mayoría, sí representa un punto débil en su modelo de negocio.
Sin embargo, el aspecto más desfavorable es, inevitablemente, su estado actual. El hecho de que un bar local con tan buenas críticas y una figura tan reconocida al frente haya cerrado permanentemente plantea interrogantes. La falta de información detallada sobre su oferta gastronómica, como pinchos y tapas, o su carta de bebidas, más allá de comentarios generales, deja un panorama incompleto de lo que fue. El cierre definitivo eclipsa cualquier aspecto positivo, transformando este análisis en una crónica de lo que fue un rincón apreciado en Grado.