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El Anciano Rey de los Vinos

El Anciano Rey de los Vinos

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C. de Bailén, 19, Centro, 28013 Madrid, España
Bar Bar de tapas Restaurante
8.6 (3889 reseñas)

Fundado en 1909 sobre los cimientos de un despacho de bebidas anterior, El Anciano Rey de los Vinos no es simplemente un negocio hostelero; es una institución madrileña que ha sido testigo silencioso de más de un siglo de historia. Ubicado en un edificio que data de 1886, este establecimiento ha logrado algo cada vez más difícil: preservar su alma castiza y su autenticidad sin convertirse en una pieza de museo. Al entrar, uno se encuentra con los elementos que definen a las tabernas de siempre: una fachada de color rojo intenso, azulejos de cerámica que cuentan historias en sus paredes, columnas labradas y techos altos. Es un ambiente que transporta a otra época, una experiencia genuina que muchos clientes valoran por encima de todo.

La Oferta Gastronómica: Tradición con Toques Actuales

La propuesta de El Anciano Rey de los Vinos se centra en la cocina tradicional española, respetando el recetario clásico pero sin miedo a incorporar toques renovados. Aquí, los bares de tapas encuentran uno de sus exponentes más fieles, con una carta que equilibra raciones para compartir y platos más contundentes. Entre sus especialidades más celebradas se encuentran los callos a la madrileña, la delicia de morcilla con manzana y el solomillo al vino dulce. Una creación que genera especial curiosidad es el "regalito de toro", un saquito de pasta filo relleno de carne de rabo de toro guisada con pimientos del piquillo.

Además de sus raciones, las tapas individuales y los canapés son una excelente opción para un aperitivo rápido. Propuestas como las croquetas de jamón ibérico, la empanadilla de espinacas o una simple pero efectiva tosta de buen embutido son perfectas para acompañar la bebida. Sin embargo, es en los postres donde reside una de sus sorpresas mejor valoradas: las torrijas, un clásico de la casa, y una tarta de queso que muchos comensales no dudan en calificar como una de las mejores que han probado, con el atractivo añadido de contar con una versión sin gluten.

Bebidas: El Legado del Vino y el Vermut

Fiel a su nombre, el vino es el pilar fundamental del establecimiento. Desde su fundación por Luis Montón, la casa ha tenido sus propias marcas de vino dulce, como "El Anciano", que tradicionalmente se sirve acompañado de una galleta o barquillo. Esta costumbre, mantenida a lo largo de las generaciones, es uno de los detalles que definen su identidad. Más allá de su vino dulce, la bodega ofrece una cuidada selección de vinos españoles que maridan a la perfección con su oferta culinaria.

Junto al vino, el vermut ocupa un lugar de honor. Siendo una de las vermuterías en Madrid con más solera, aquí se puede disfrutar de un excelente vermut de grifo, servido de forma tradicional. Es el aperitivo perfecto para abrir el apetito antes de adentrarse en sus tapas y raciones, consolidando su estatus como un punto de encuentro esencial para los amantes de esta bebida.

La Terraza: Un Balcón a la Historia de Madrid

Uno de los mayores atractivos de El Anciano Rey de los Vinos es, sin duda, su privilegiada terraza. Situada justo enfrente de la Catedral de la Almudena y el Palacio Real, ofrece unas vistas espectaculares que transforman cualquier consumición en una experiencia memorable. Esta ubicación convierte al local en una de las mejores opciones de terrazas con vistas en el centro de la ciudad. Conscientes de su valor, el establecimiento la ha equipado con calefactores, lo que permite su disfrute incluso en días frescos o lluviosos, un detalle muy apreciado por la clientela.

Aspectos a Considerar: Lo Bueno y lo Menos Bueno

La experiencia en El Anciano Rey de los Vinos está cargada de puntos positivos que explican su longevidad y alta valoración (4.3 sobre 5 en Google con casi 3000 reseñas).

Puntos Fuertes:

  • Autenticidad e Historia: Es un bar castizo de verdad, no una imitación. La decoración, el ambiente y las tradiciones se han mantenido a lo largo de más de un siglo.
  • Ubicación y Vistas: Su localización es inmejorable, en pleno Madrid de los Austrias. La terraza ofrece un valor añadido difícil de igualar.
  • Calidad del Producto: Tanto la comida como la bebida reciben elogios constantes. Platos como el rabo de toro, las torrijas o la tarta de queso son consistentemente destacados.
  • Servicio Profesional: Las reseñas a menudo mencionan la amabilidad y eficiencia del personal, algunos de los cuales llevan décadas trabajando en la casa, lo que garantiza un conocimiento profundo del oficio y del producto.

Posibles Inconvenientes:

  • Afluencia y Espacio: La combinación de fama, calidad y ubicación privilegiada inevitablemente atrae a una gran cantidad de público, tanto turistas como locales. El interior, aunque encantador, no es excesivamente grande, con un salón con capacidad para unas 30 personas. Esto puede traducirse en aglomeraciones, especialmente en horas punta, y puede ser necesario esperar para conseguir mesa si no se tiene reserva.
  • Nivel de Precios: El precio está catalogado como moderado (nivel 2 de 4). Si bien muchos clientes consideran que la relación calidad-precio es buena, es importante tener en cuenta que se paga por la ubicación y la historia del lugar. Una ración de jamón ibérico ronda los 23,50€ y los callos los 13,50€. No es el bar de tapas más económico de la ciudad, sino una opción para una ocasión que justifique un desembolso algo mayor.
  • Horarios y Descanso: El local cierra los martes por descanso (excepto si es festivo), un dato crucial a tener en cuenta al planificar una visita. Es siempre recomendable verificar el horario actualizado en su web oficial, ya que la información en diferentes plataformas puede variar.

En definitiva, El Anciano Rey de los Vinos es una elección sobresaliente para quienes buscan sumergirse en la cultura de los bares de vinos y tabernas de Madrid. Es un lugar ideal para llevar a visitantes y para que los propios madrileños se reencuentren con la esencia de su ciudad. Aunque la afluencia y unos precios acordes a su emplazamiento son factores a considerar, la calidad de su oferta, el peso de su historia y el encanto de su terraza con vistas compensan con creces, ofreciendo una experiencia gastronómica y cultural difícil de olvidar.

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