El Buen Hacer, Bar
AtrásEl Buen Hacer se presenta como un bar de tapas de barrio, uno de esos establecimientos cuya fachada sencilla en la calle Ramón Gómez de la Serna podría no revelar la sólida propuesta gastronómica que alberga en su interior. Basado en una cocina española tradicional, con raciones generosas y un trato cercano, ha logrado consolidarse como una opción muy valorada por quienes lo visitan, aunque presenta ciertos aspectos que los nuevos clientes deben considerar.
Una oferta gastronómica que supera las expectativas
La cocina es, sin duda, el pilar fundamental de este negocio. Lejos de ser un simple bar, ofrece platos elaborados que reciben constantes elogios. Uno de los grandes protagonistas de su carta es el chuletón de vaca vieja, calificado por los comensales como un verdadero éxito y una apuesta segura para los amantes de la buena carne. A este se suman otras especialidades como el tartar de atún, la parrillada de verduras con queso de cabra, descrita como perfectamente cocinada y sin excesos de grasa, y el bacalao dorado, presentado de una forma original que algunos clientes describen como una tortilla.
Sin embargo, uno de los atractivos más potentes y diferenciadores de El Buen Hacer es su cultura de la cerveza y tapas. En un panorama donde cada vez es menos frecuente, este local mantiene la tradición de servir tapas gratuitas, abundantes y variadas con cada consumición. Los clientes destacan la calidad y el sabor casero de estas, que van desde casquería y ropa vieja hasta clásicos como la tortilla de patata o la ensaladilla rusa. Esta práctica no solo fideliza a la clientela, sino que convierte al lugar en uno de los mejores bares de la zona para quienes buscan una experiencia auténtica y a buen precio.
Las raciones y el postre estrella
Las raciones para compartir son otro de sus puntos fuertes. Platos como la ensalada de ventresca con pimientos y tomates verdes son celebrados por la cantidad y calidad del producto principal, mientras que los huevos rotos con gulas y gambas se mantienen como una opción popular y recurrente. La carta es suficientemente amplia para satisfacer diversos gustos, siempre dentro de la comida casera española.
Mención aparte merece un postre que se ha ganado una fama casi legendaria: la tarta de manzana. Las reseñas son unánimes al calificarla como "espectacular", "un manjar" o incluso "la mejor que he probado". Su particularidad parece residir en una receta muy diferente a la habitual, convirtiéndose en un motivo de peso para volver o, como muchos indican, en un final de comida imprescindible.
Ambiente, servicio y precios: la combinación del éxito
El ambiente en El Buen Hacer es descrito como agradable y familiar. Es un espacio funcional que cuenta con un punto a su favor muy demandado: una amplia terraza de bar, que además se ha duplicado para ofrecer una zona cubierta y otra al aire libre con sombrillas. Esto asegura sitio incluso en los días de mayor afluencia. Para los aficionados al deporte, el local es una opción ideal para saber dónde ver el fútbol, ya que dispone de pantallas para la retransmisión de partidos.
El servicio es otro de los aspectos mejor valorados. Tanto los camareros como los dueños reciben comentarios positivos por su trato "impecable", atento y amable, haciendo que los clientes se sientan cómodos y bien atendidos. Esta atención, combinada con unos precios calificados como "muy adecuados" y para nada "exorbitantes", consolida una propuesta de gran valor. Es un lugar ideal para comer barato en Madrid sin renunciar a la calidad ni a la cantidad.
Aspectos a mejorar y consideraciones importantes
A pesar de sus numerosas fortalezas, El Buen Hacer tiene puntos débiles que un potencial cliente debe conocer. El más significativo es la falta de opciones para vegetarianos. La información disponible indica que el local no sirve comida vegetariana, lo que puede ser un inconveniente para grupos con diferentes preferencias dietéticas, a pesar de contar con platos como la parrillada de verduras.
Otro punto a considerar es que, según algunas opiniones, en momentos de máxima afluencia la cocina puede verse desbordada, lo que podría ocasionar tiempos de espera más largos de lo deseado. Finalmente, el establecimiento no ofrece servicio de entrega a domicilio, una comodidad cada vez más extendida que aquí no está disponible.
El Buen Hacer es un bar con terraza que cumple con su nombre, ofreciendo una experiencia gastronómica honesta, abundante y de calidad a un precio justo. Su fortaleza reside en su cocina tradicional bien ejecutada, sus tapas gratuitas y un servicio que cuida al cliente. Aunque su apariencia exterior pueda ser modesta y tenga limitaciones claras como la oferta vegetariana, es una recomendación sólida para quienes buscan la esencia de un buen bar español.