El Favorito
AtrásSituado en la calle Joaquín Guichot, en pleno Casco Antiguo sevillano, El Favorito se presenta como un establecimiento que busca evocar la esencia de los bares de toda la vida. Con una decoración que incluye azulejos, techos abovedados y una imponente barra de mármol rosa, este local del grupo Ovejas Negras intenta recuperar el espíritu de la neotaberna clásica. Sin embargo, la experiencia de los clientes dibuja un panorama de contrastes, donde conviven opiniones entusiastas con críticas severas, sugiriendo que una visita puede resultar en una experiencia memorable o en una decepción.
Aspectos Positivos: Cuando El Favorito Hace Honor a su Nombre
Muchos clientes que pasan por sus puertas se llevan una impresión muy positiva, destacando varios puntos clave que lo convierten en una opción atractiva para tapear en Sevilla. Uno de los elementos más elogiados de forma recurrente es el servicio. Hay reseñas que describen la atención como impecable, amable y atenta, llegando incluso a mencionar por su nombre a camareros que han ofrecido un trato excepcional. Esta cercanía y profesionalidad es, para muchos, un factor determinante para volver.
En el apartado gastronómico, El Favorito cuenta con platos que han conquistado a numerosos paladares. El menú del día es frecuentemente señalado como una opción de gran acierto, con elaboraciones como el salmorejo o el arroz ibérico recibiendo excelentes valoraciones. Entre las tapas tradicionales, la tortilla de patatas, jugosa y poco cuajada, es un éxito para algunos, así como las croquetas, los chicharrones de Cádiz o las costillas de cerdo. Los postres también tienen su momento de gloria; la tarta de queso es descrita como una de las mejores, con un sabor auténtico y sin exceso de azúcar.
Otro punto a su favor es su horario. El hecho de permanecer abierto en horas en las que muchos otros restaurantes en el centro cierran por la tarde lo convierte en un refugio conveniente para quienes buscan comer fuera de los horarios habituales. La rapidez en la cocina es otra ventaja mencionada, con platos que llegan a la mesa con celeridad, ideal para una comida ágil.
Las Sombras de El Favorito: Inconsistencia y Sorpresas en la Cuenta
A pesar de sus fortalezas, el establecimiento presenta una notable inconsistencia que genera experiencias muy negativas en otros clientes. Esta dualidad es su principal punto débil. La misma tortilla de patatas que unos adoran, otros la califican como "nefasta", y la tarta de queso elogiada por su sabor es criticada por otros por su escaso tamaño y una mermelada de mala calidad.
Problemas con la Calidad y Cantidad
La irregularidad se extiende a platos principales. El solomillo al whisky, un clásico de la cocina andaluza, ha sido objeto de duras críticas por su tamaño, considerado minúsculo para su precio de ración, acompañado de pocas patatas frías y una salsa que, según se reporta, carecía del sabor característico del licor. Asimismo, un plato tan específico como el "arroz de setas y verduras" puede llegar a la mesa sin su ingrediente protagonista, las setas, generando una lógica frustración.
Cuidado con los Precios y los Extras
Más allá de la comida, varios clientes han reportado prácticas de facturación que pueden ser percibidas como engañosas. Un punto de fricción es el precio de la cerveza y tapas; se ha señalado que la diferencia de precio entre una caña y una doble es desproporcionada para el pequeño aumento en la cantidad de bebida. Además, aparecen quejas sobre cargos inesperados en la cuenta:
- El pan y los picos: Se cobra un suplemento por un servicio de pan que algunos clientes afirman no haber solicitado.
- Suplemento del 10%: Algunos usuarios han reportado un cargo extra del 10% sobre el total de la cuenta, una práctica que puede sorprender a los comensales si no se informa de manera clara y anticipada.
Estos detalles han llevado a que algunos clientes califiquen al local como un lugar orientado al turista de paso, recomendando buscar otras opciones con más "alma" en la zona.
Un Bar de Doble Cara
El Favorito es un bar de tapas que vive en una dualidad constante. Por un lado, tiene el potencial de ofrecer una experiencia muy satisfactoria, con un servicio atento, un ambiente que recrea las tabernas clásicas y platos bien ejecutados a precios que pueden ser razonables. Por otro, el riesgo de una mala experiencia es real, marcado por una alarmante falta de consistencia en la cocina y unas prácticas de facturación que han generado desconfianza en una parte de su clientela.
Para el potencial cliente, la recomendación es proceder con cautela. Optar por el menú del día o por las tapas que reciben elogios de forma consistente podría ser la estrategia más segura. Es fundamental, también, revisar la cuenta detenidamente y no dudar en preguntar por cualquier cargo que no esté claro. El Favorito puede ser, o no, tu nuevo lugar favorito, y la balanza parece inclinarse hacia un lado u otro dependiendo, en gran medida, de la suerte del día.