El Lavaderu
AtrásSituado en la emblemática Plaza Periodista Arturo Arias, en el barrio de Cimadevilla, El Lavaderu se ha consolidado como una de las sidrerías en Gijón más concurridas y comentadas. Con miles de reseñas en línea, este establecimiento genera un espectro de opiniones tan amplio que merece un análisis detallado. No es un lugar que deje indiferente: su propuesta de cocina asturiana tradicional, su ambiente bullicioso y su ubicación privilegiada lo convierten en un imán para locales y turistas, aunque la experiencia puede variar significativamente de un día para otro.
Puntos fuertes: ambiente, ubicación y precios competitivos
Uno de los mayores atractivos de El Lavaderu es, sin duda, su entorno. La terraza, ubicada en una plaza con historia, es el escenario perfecto para disfrutar del ritual de la sidra, especialmente durante el buen tiempo. Este ambiente vibrante es uno de los motivos por los que conseguir una mesa sin reserva previa puede ser una tarea complicada, sobre todo durante los fines de semana. El interior del local mantiene una estética rústica, con paredes de piedra y mobiliario de madera, que complementa la experiencia de una sidrería auténtica. Es un lugar que encarna el espíritu social de los bares asturianos.
Otro factor decisivo en su popularidad es su política de precios, especialmente en lo que respecta a su menú del día. Con un coste de solo 12€, ofrece una opción muy económica para comer en una zona tan céntrica. Las raciones, según múltiples comensales, son generosas y contundentes, un detalle que se valora positivamente. Platos como los escalopines al cabrales, con una salsa destacada por su buen sabor, o el pulpo a la gallega, son mencionados con frecuencia, consolidando su oferta de tapas y raciones típicas.
La inconsistencia: el gran desafío de El Lavaderu
A pesar de sus puntos fuertes, el principal problema que enfrenta El Lavaderu es la inconsistencia, tanto en la calidad de la comida como en el servicio. Mientras algunos clientes reportan experiencias muy satisfactorias, otros se han llevado una profunda decepción. Las críticas más severas apuntan a una calidad culinaria que no siempre está a la altura de las expectativas. Una de las quejas más recurrentes y específicas es el uso excesivo de colorante en platos como el arroz o la fabada, dándoles un tono amarillo artificial y, en ocasiones, un sabor insulso.
También se han señalado problemas con la cocción y preparación de ciertos platos. Hay informes de arroz pasado, un cachopo especial "Lavaderu" (con cecina) excesivamente salado o el uso de patatas congeladas como guarnición, un detalle que desmerece la calidad general. Otra crítica apunta a la confusión entre productos, como servir rabas cuando el cliente espera calamares. Estos fallos, aunque no son la norma para todos, sí representan un riesgo para quien busca una experiencia gastronómica infalible.
Análisis del servicio y la oferta gastronómica
El servicio es otro campo de batalla de opiniones. Hay quienes alaban la amabilidad y eficiencia de los camareros, destacando su buen hacer incluso con el local lleno. Sin embargo, otras reseñas describen un servicio deficiente, con personal poco atento, que no explica bien las opciones del menú, tarda en reponer cubiertos o muestra confusión en los pedidos. Esta disparidad sugiere que la calidad de la atención puede depender en gran medida de la afluencia de público y del personal de turno.
¿Qué pedir en El Lavaderu?
Profundizando en la carta, el plato estrella es, sin duda, el cachopo. El establecimiento se especializa en ellos, ofreciendo desde la versión tradicional hasta creaciones propias como el mencionado con cecina y queso de La Peral. A pesar de alguna crítica por exceso de sal, es uno de los reclamos principales para quienes buscan dónde comer cachopo en Gijón. Otros platos como los huevos rotos con gambas o los chipirones a la plancha también forman parte de su oferta habitual.
No obstante, es importante gestionar las expectativas en cuanto a precios. Mientras el menú del día es muy asequible, algunos platos de la carta, como el pulpo a la gallega a 26€, han sido considerados elevados por algunos clientes en relación con la calidad ofrecida. La tabla de quesos, por otro lado, ha sido descrita como algo escasa en cantidad y variedad.
Información práctica y veredicto final
El Lavaderu cierra los lunes y martes, y tiene un horario particular entre semana (miércoles y jueves de 9:00 a 17:00), que se extiende por la noche los fines de semana. Dada su popularidad, es altamente recomendable reservar, especialmente si se desea un sitio en la terraza. Hay un parking cercano, pero también suele llenarse con facilidad.
El Lavaderu es un bar de contrastes. Ofrece una atmósfera de sidrería vibrante y auténtica en una ubicación inmejorable, con una propuesta de restaurantes con menú del día a un precio muy difícil de batir. Sin embargo, el potencial cliente debe ser consciente de la notable inconsistencia en la calidad de la comida y el servicio. Puede ser el lugar ideal para una animada sesión de caña y tapa y sidras con amigos, pero quienes busquen una cena de alta calidad garantizada podrían encontrar la experiencia un tanto irregular. Es una apuesta que, para muchos, vale la pena por el ambiente y el precio, pero que no está exenta de riesgos.