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El quinto pino

El quinto pino

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Pl. de la Iglesia, 4, 26200 Haro, La Rioja, España
Bar
8 (328 reseñas)

Situado en la Plaza de la Iglesia, número 4, El Quinto Pino se presenta como uno de los bares de referencia en Haro para quienes buscan una experiencia castiza y directa. Su propuesta se aleja de las vanguardias para anclarse en la solidez de la cocina tradicional, ofreciendo un ambiente que muchos describen como "de toda la vida". Este carácter, si bien es uno de sus mayores atractivos, también define algunas de sus complejidades, generando opiniones notablemente divididas entre su clientela.

Una Oferta Gastronómica con Protagonistas Claros

La barra de El Quinto Pino es un despliegue de la cultura del tapeo riojano, con una considerable variedad de tapas y pinchos. Sin embargo, entre toda la oferta, hay dos creaciones que se han ganado un estatus casi legendario entre los asiduos y visitantes. La primera son sus torreznos. Múltiples reseñas coinciden en que son de los mejores de la zona, destacando su punto perfecto de crujiente en la corteza y la jugosidad de la panceta. Es, sin duda, una de las peticiones estrella y un motivo por el cual muchos deciden cruzar su puerta.

La segunda especialidad aclamada es la "zapatilla". Lejos de cualquier complicación, su éxito radica en la sencillez bien ejecutada: un sándwich, generalmente de tamaño generoso, tostado a la plancha con lacón y queso fundido. Es una opción reconfortante, sabrosa y que, según los comentarios, incita a repetir. Un cliente mencionó haberla pedido hasta tres veces en una misma visita, lo que habla de su capacidad para satisfacer el paladar. Junto a estas estrellas, se ofrecen otras opciones clásicas como callos, que algunos califican de correctos sin llegar a ser excepcionales, albóndigas, oreja o gildas, conformando un repertorio sólido para acompañar el vino o la cerveza.

Vinos y Asesoramiento

Estando en Haro, el epicentro de la Rioja Alta, la oferta de vinos es un pilar fundamental. En El Quinto Pino, los clientes pueden disfrutar de una buena selección de caldos de la región. Un aspecto positivo que se reitera en las opiniones es la disposición del personal para aconsejar sobre qué vino tomar, demostrando conocimiento del producto local. Esta voluntad de guiar al cliente enriquece la experiencia de ir de vinos y permite descubrir referencias que quizás de otro modo pasarían desapercibidas.

El Ambiente y el Servicio: Entre la Tradición y la Percepción

El local mantiene una estética de bar clásico, sin pretensiones, lo que contribuye a una atmósfera auténtica. Es un lugar funcional, pensado para el movimiento constante de gente que entra a tomar algo rápido en la barra o se sienta para un picoteo más prolongado. No es un espacio que busque impresionar con su decoración, sino con la contundencia de su oferta.

El servicio es uno de los puntos más subjetivos y donde las opiniones divergen. Hay quienes describen al personal como atento y amable, destacando la simpatía de algunos empleados y su capacidad para hacer recomendaciones acertadas, como revueltos fuera de carta. Por otro lado, algunas percepciones apuntan a un trato más distante o "suyo", un comentario que, si bien es vago, sugiere una interacción que puede ser interpretada como seca por algunos visitantes. Esta dualidad indica que la experiencia puede variar dependiendo del día o del personal que atienda.

La Gran Polémica: Precios y Proporciones

El aspecto más conflictivo de El Quinto Pino, y que todo potencial cliente debe conocer, es la relación entre el precio, el tamaño de las porciones y la claridad en la cuenta final. Oficialmente, el establecimiento está catalogado con un nivel de precios bajo (1), y algunas experiencias lo confirman, como una cena de varias raciones y bebidas para dos personas por menos de 30 euros, un coste que se considera muy razonable.

Sin embargo, en el extremo opuesto, existe una crítica muy severa y detallada que denuncia una práctica problemática. Una clienta reportó haber pedido un pincho de carrillera y que se le cobrara a precio de ración completa, concretamente 10 euros, por una cantidad que consideró minúscula. Esta experiencia la llevó a concluir que el local sirve porciones de pincho a precios de ración, lo que encarece notablemente la cuenta final y puede generar una sensación de engaño. Este tipo de discrepancia es un punto de fricción importante. Para evitar sorpresas desagradables, es altamente recomendable preguntar explícitamente por el precio de cada artículo antes de pedirlo, especialmente las sugerencias del día que no figuran en ninguna carta visible. Aclarar si se está pidiendo un "pincho" o una "ración" y cuál es el coste asociado puede ser la clave para una visita satisfactoria.

Información Práctica y Horarios

Ubicado en la céntrica Plaza de la Iglesia, su localización es excelente para incluirlo en una ruta de bares por el casco antiguo de Haro. En cuanto a los horarios, el bar opera con un esquema partido la mayoría de los días, abriendo para el servicio de mediodía (aproximadamente de 12:00 a 15:00-16:00) y de noche (de 19:00/20:00 hasta las 22:30 o más tarde los fines de semana). La información que indica que abre 24 horas los viernes parece ser un error de listado, siendo más probable que simplemente extienda su horario hasta la madrugada del sábado, una práctica común en la hostelería.

Final

El Quinto Pino es un bar de tapas con dos caras bien definidas. Por un lado, es un bastión de la cocina tradicional con platos estrella como los torreznos y la zapatilla que justifican plenamente la visita. Su ambiente castizo y su buena selección de vinos lo convierten en una parada atractiva en Haro. Por otro lado, la incertidumbre sobre la política de precios y el tamaño de las porciones es una desventaja significativa que puede empañar la experiencia. Es un lugar con un gran potencial de disfrute, pero que exige al cliente ser proactivo y claro a la hora de ordenar para asegurarse de que la cuenta final se corresponda con sus expectativas.

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