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El retrogusto es mío

El retrogusto es mío

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C. Bardenas Reales, 68, 31621 Sarriguren, Navarra, España
Bar Bar restaurante Cervecería artesanal Licorería Restaurante Tienda Tienda de cerveza Tienda de vinos
9.2 (781 reseñas)

Ubicado en Sarriguren, El retrogusto es mío se presenta como una propuesta singular que fusiona con acierto la esencia de un bar de barrio con la especialización de una tienda gourmet. Este establecimiento, nacido de la pasión de sus propietarios, Ana Murillo y Mikel Garrués, ha logrado consolidarse como un punto de referencia para los aficionados al vino y la cerveza artesanal en la comarca de Pamplona. Su modelo híbrido, que permite tanto la degustación in situ como la compra de productos para llevar, lo diferencia notablemente de la oferta hostelera convencional.

Una Bodega y Cervecería en un Mismo Espacio

El principal atractivo y la verdadera alma de El retrogusto es mío reside en su impresionante selección de bebidas. No se trata de una carta extensa sin más, sino de una colección cuidadosamente curada que refleja un profundo conocimiento y un criterio selectivo. Con más de 150 referencias de vino y alrededor de 120 de cerveza, el local se convierte en un paraíso para quienes buscan salir de lo comercial y descubrir nuevas propuestas. Los propietarios, con formación en agronomía y una declarada pasión por la enología y el mundo cervecero, ponen un énfasis especial en el producto artesanal y de proximidad, conociendo personalmente a muchos de los productores. Esta conexión personal se traduce en una oferta con historia y carácter, donde cada botella tiene un porqué.

La oferta de bares de vinos encuentra aquí un competidor formidable. Se pueden encontrar desde caldos locales navarros hasta denominaciones de origen menos conocidas, siempre con un enfoque en la calidad y la singularidad. Una de las mejores características es la flexibilidad que ofrecen: cualquier botella de la tienda puede ser descorchada y servida en mesa, enfriándola al momento si es necesario. En el ámbito de la cervecería artesanal, el local no se queda atrás. Dispone de seis grifos en constante rotación, asegurando siempre novedades, junto a una nevera repleta de latas y botellas de microcervecerías nacionales e internacionales. Incluso elaboran su propia cerveza, la 'Maiku', que se ha convertido en un producto insignia del lugar. Además, para aquellos que no consumen alcohol, existe una notable variedad de refrescos artesanales y cervezas sin alcohol que van más allá de lo convencional.

La Propuesta Gastronómica: Un Acompañamiento a la Altura

Si bien la bebida es la protagonista, la comida en El retrogusto es mío está diseñada para ser mucho más que un mero acompañamiento. La carta, presentada de forma original como un álbum de cromos, se centra en el picoteo de calidad, ideal para compartir y maridar. La selección de quesos artesanos es uno de sus puntos fuertes, descrita por los clientes como "brutal" y servida por raciones, permitiendo crear tablas personalizadas. Los nachos, tacos y guacamole también gozan de buena fama, posicionando al local como una opción interesante para quienes buscan bares de tapas con un toque diferente.

Para cenas más contundentes, la oferta incluye bocadillos y hamburguesas bien elaborados. Destacan creaciones como el bocadillo de pulled pork o la 'burger etxeko', con carne de ternera, queso azul y una salsa de tomate ahumada y picante. No obstante, es en este punto donde surgen algunas opiniones encontradas. Mientras muchos alaban la comida, algunas reseñas señalan cierta irregularidad. Un cliente mencionó que la hamburguesa, aunque correcta, carecía de un sabor destacable, y que la ración de nachos le pareció algo escasa. Son críticas puntuales que, sin embargo, conviene tener en cuenta. Por otro lado, los postres, como la torrija o una tarta de chocolate con caramelo, han recibido elogios unánimes, siendo calificados de "increíbles" y suponiendo un cierre perfecto para la velada.

Aspectos a Considerar: Lo Bueno y lo Menos Bueno

Evaluar El retrogusto es mío implica analizar una balanza con muchos puntos positivos y algunos matices a tener en cuenta por los futuros clientes.

Puntos Fuertes

  • Selección de bebidas inigualable: Es el corazón del negocio. La variedad, calidad y especialización en vinos y cervezas artesanales son excepcionales.
  • Conocimiento y trato del personal: El asesoramiento de sus dueños es un valor añadido fundamental. El trato cercano y la pasión que transmiten mejoran la experiencia.
  • Ambiente acogedor: El local es descrito como un "oasis", un lugar agradable, con buena música y un fuerte sentido de comunidad en el barrio. Además, es accesible para personas con movilidad reducida.
  • Flexibilidad y modelo de negocio: La combinación de bar y tienda especializada es un gran acierto, ofreciendo múltiples opciones al consumidor.
  • Dog-Friendly: Un detalle importante para muchos clientes es que el local permite la entrada de perros, fomentando un ambiente aún más inclusivo y relajado.

Áreas de Mejora y Consideraciones

  • Irregularidad en algunos platos: Como se mencionó, algunas opiniones sugieren que, aunque la calidad general de la comida es buena, ciertos platos pueden no cumplir las expectativas de todos los comensales.
  • Nivel de precios: Varios clientes apuntan a que la cuenta puede elevarse, especialmente al consumir vinos de la selecta carta. El precio, si bien justificado por la calidad del producto, lo sitúa en un segmento medio-alto, algo a tener en cuenta para presupuestos más ajustados.
  • Horario restringido: El local opera exclusivamente en horario de tarde-noche (a partir de las 18:00h de lunes a sábado) y cierra los domingos. Esto lo enfoca claramente como un lugar para el tomar algo después del trabajo o para dónde cenar, pero lo descarta para comidas o aperitivos de mediodía.

En definitiva, El retrogusto es mío no es simplemente un bar en Sarriguren; es un proyecto personal y apasionado que ha logrado crear un espacio único para el disfrute y descubrimiento de bebidas de alta calidad. Su ambiente de bar es acogedor y su propuesta es clara: beber bien, comer bien y sentirse como en casa. Aunque pueda presentar pequeñas inconsistencias en su oferta culinaria y su nivel de precios no sea el más económico, la experiencia global, sobre todo para el amante del vino y la cerveza, es sumamente gratificante y justifica con creces su excelente reputación.

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