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El Sol

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Calle Sta. Lucía, 32, 39003 Santander, Cantabria, España
Bar Café Cafetería Diner Pub Restaurante Tienda
8.6 (1907 reseñas)

El Sol no es simplemente un negocio más en la Calle Sta. Lucía; es una institución con una larga trayectoria que ha sabido reinventarse para mantenerse relevante en el competitivo panorama de los bares en Santander. Su propuesta actual fusiona el encanto de un local tradicional, con sus muros de piedra vista y mesas de mármol, con una oferta gastronómica moderna y atrevida. Funciona como un camaleónico punto de encuentro que acoge desde el primer café de la mañana hasta las copas de la noche, pasando por comidas y cenas centradas en raciones para compartir.

Una oferta gastronómica con luces y sombras

La cocina de El Sol es, sin duda, su principal argumento y donde reside gran parte de su éxito. La carta, sin ser excesivamente larga, presenta una variedad de platos que se alejan de lo convencional. El consenso entre quienes lo visitan es que hay creaciones excepcionales que justifican la visita por sí solas. Las patatas coreanas son, posiblemente, el plato estrella, mencionado repetidamente por su sabor "increíble" y su originalidad, combinando patatas confitadas y fritas con kimchi, cebolla y encurtidos. Otro de los grandes aciertos son los baos, en especial el de costilla, descrito como súper tierno y lleno de sabor. El pepito de ternera también recibe elogios por su jugosidad, y el tartar se posiciona entre los favoritos de muchos comensales.

Esta capacidad para dar un giro diferente a platos conocidos se extiende a la ensaladilla y las gyozas, que, aunque comunes, presentan un "punto diferente" que las hace recomendables. La cocina, liderada en etapas por chefs como Diego Bilbao, busca combinar producto de proximidad con un toque internacional. Esta filosofía da como resultado una propuesta de tapas y raciones creativa y bien presentada, ideal para un tapeo informal con amigos. Además, la opción de pedir medias raciones en algunos platos es un detalle que se agradece, permitiendo probar una mayor variedad de la carta.

No todo lo que reluce es oro

A pesar de los numerosos aciertos, la experiencia en El Sol puede presentar ciertas irregularidades. Algunos clientes han manifestado su decepción con platos concretos, como el carpaccio, que no parece estar a la altura del resto de la oferta. Las mismas patatas que en una visita son espectaculares, en otra pueden llegar a la mesa algo duras o con escasez de salsa. Esta inconsistencia sugiere que, si bien la creatividad es alta, la ejecución puede variar. Otro punto a considerar es la comunicación sobre los alérgenos o el nivel de picante. Un cliente señaló que le aseguraron que los tacos no picaban, cuando en realidad sí lo hacían, un detalle importante para quienes tienen sensibilidad al picante.

Ambiente, servicio y precios: la experiencia completa

El local goza de un ambiente "maravilloso" y acogedor. Su decoración, con adornos de soles que hacen honor a su nombre, crea una atmósfera cálida y con personalidad. Es un espacio amplio que cuenta con dos terrazas, un activo muy valorado y que lo convierte en un destacado bar con terraza en la zona. La música ambiental permite conversar sin necesidad de alzar la voz, un detalle que muchos clientes aprecian. Además, es un establecimiento dog-friendly, permitiendo la entrada de perros tanto en el interior como en la terraza.

En cuanto al servicio, las opiniones generales lo califican de rápido y amable. Sin embargo, existen matices en la experiencia. Una crítica recurrente es el ritmo con el que salen los platos de la cocina, que tienden a llegar de uno en uno en lugar de servirse de forma más agrupada, lo que puede resultar incómodo al compartir raciones. Por otro lado, en días fríos, la temperatura del interior del local ha sido un problema para algunos comensales, que señalaron sentir frío durante la cena.

¿Un bar barato? La percepción del precio

La información oficial clasifica a El Sol con un nivel de precios 1, lo que sugiere que es bastante económico. No obstante, la percepción de los clientes matiza esta etiqueta. Si bien tomar un café o una bebida puede ser asequible, una cena a base de raciones puede elevar la cuenta hasta unos 25 euros por persona. Este coste, aunque razonable para la calidad y originalidad de la comida, no encaja exactamente en la categoría de "barato". Es más preciso considerarlo un lugar con una buena relación calidad-precio, donde se paga por una propuesta gastronómica diferenciada.

¿Merece la pena visitar El Sol?

Definitivamente, sí. El Sol es un lugar con una fuerte personalidad y una propuesta culinaria que, en sus mejores momentos, es sobresaliente. Es el sitio ideal si buscas dónde comer de forma informal pero con un toque creativo y moderno. Sus platos estrella, como las patatas coreanas o los baos, son motivo suficiente para visitarlo. Su ambiente agradable y sus terrazas lo consolidan como un punto de encuentro versátil, apto tanto para un vermut como para una cena completa o para funcionar como bar de copas.

Sin embargo, es recomendable ir con una mentalidad abierta, sabiendo que puede haber alguna irregularidad en la cocina y ciertos aspectos del servicio a mejorar, como el ritmo de los platos o la climatización. A pesar de estos pequeños inconvenientes, la balanza se inclina claramente hacia el lado positivo, haciendo de El Sol una apuesta segura y una de las opciones más interesantes en el panorama de bares de Santander.

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