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La Casa de La Ermitaña

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CWQ8+R3, 33588 Tezangos, Asturias, España
Bar

Ubicada en la tranquila aldea de Tezangos, dentro del concejo de Ribadesella, La Casa de La Ermitaña se presenta como un establecimiento que encarna la esencia del bar de pueblo asturiano. Lejos del bullicio turístico principal, este local ofrece una propuesta basada en la autenticidad, la comida casera y un trato cercano, operando con un horario amplio que abarca desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche, de martes a domingo, lo que lo convierte en una opción viable para casi cualquier momento del día.

Fortalezas: Cocina Tradicional y Ambiente Acogedor

El principal atractivo de La Casa de La Ermitaña reside en su oferta gastronómica. Las opiniones de quienes lo visitan coinciden de forma casi unánime en alabar la calidad de su cocina. Aquí, el concepto de comida casera se lleva a su máxima expresión, con platos elaborados siguiendo recetas tradicionales y utilizando ingredientes de buena calidad. Las raciones son descritas consistentemente como abundantes, ofreciendo una excelente relación cantidad-calidad-precio que es difícil de ignorar. Entre los platos más celebrados se encuentran clásicos de la gastronomía asturiana como el cachopo, la fabada, las croquetas caseras o la tortilla de patata, a menudo destacada por su jugosidad y sabor.

El ambiente es otro de sus puntos fuertes. El local mantiene una estética rústica y tradicional, sin pretensiones, que invita a sentirse cómodo. Es el tipo de lugar que funciona tanto como bar para comer un menú contundente al mediodía, como para disfrutar de unas tapas y sidra por la tarde. Su terraza exterior es particularmente valorada, especialmente durante los días de buen tiempo, permitiendo disfrutar del entorno rural y la tranquilidad de Tezangos. Este espacio al aire libre lo convierte en uno de los bares con terraza más genuinos de la zona, ideal para familias con niños o simplemente para quienes prefieren comer al aire libre.

El servicio, a menudo descrito como familiar y atento, complementa la experiencia. La gestión del bar parece recaer en personas que se esmeran por ofrecer un trato amable y eficiente, lo que contribuye a que los clientes se sientan bienvenidos y bien atendidos. Esta calidez en el servicio es un factor diferencial que muchos visitantes recuerdan y aprecian.

Un Vistazo a sus Propuestas Culinarias

La carta de La Casa de La Ermitaña es un reflejo de su filosofía. No se encuentran elaboraciones complejas ni vanguardistas, sino una apuesta segura por el recetario local. Es un lugar perfecto para quienes buscan bares de tapas con sabor auténtico.

  • Platos de Cuchara: Especialmente en temporada, es posible encontrar guisos y potajes asturianos que reconfortan y satisfacen, como la fabada o el pote.
  • Carnes: El cachopo es una de las estrellas, pero también suelen ofrecer otras carnes de la región bien preparadas. Platos como el pitu de caleya (pollo de corral criado en libertad) pueden estar disponibles si se encargan con antelación, siendo una verdadera delicia local.
  • Raciones y Tapas: Desde las mencionadas croquetas y tortilla hasta calamares o pimientos de padrón, la oferta para picar es variada y generosa, ideal para compartir.
  • Bebidas: Como buen bar asturiano, la sidra tiene su protagonismo, junto con una selección de vinos y cervezas que cumplen con lo esperado para un establecimiento de su categoría. Funciona perfectamente como una cervecería de pueblo o un bar de copas sin complicaciones para terminar la jornada.

Aspectos a Considerar: Los Desafíos de la Popularidad y la Ubicación

A pesar de sus numerosas cualidades, existen algunos aspectos que los potenciales clientes deben tener en cuenta. El primero está directamente relacionado con su éxito. La popularidad de La Casa de La Ermitaña, especialmente durante los fines de semana, festivos y la temporada alta de verano, puede hacer que el local se llene rápidamente. Esto puede traducirse en tiempos de espera para conseguir una mesa, sobre todo si no se ha realizado una reserva previa. Se recomienda encarecidamente llamar con antelación para asegurar un sitio, especialmente si se acude en grupo.

Cuando el bar está a su máxima capacidad, el servicio, aunque siempre amable, puede volverse más lento. La cocina, al preparar todo al momento, puede tardar un poco más en sacar los platos. Es un pequeño precio a pagar por la calidad y la elaboración casera, pero es un factor a considerar si se va con prisa.

La ubicación es, a la vez, una bendición y un pequeño inconveniente. Estar en Tezangos, a unos 4 kilómetros de Ribadesella, le otorga un encanto especial y lo aleja del circuito más masificado. Sin embargo, exige un desplazamiento en coche. No es un lugar al que se llegue paseando desde el centro de Ribadesella. Además, el aparcamiento en una aldea pequeña puede ser limitado, aunque generalmente se encuentra sitio en los alrededores.

¿Para Quién es La Casa de La Ermitaña?

La Casa de La Ermitaña es una elección excelente para aquellos que buscan una experiencia gastronómica asturiana auténtica, sin adornos innecesarios. Es ideal para familias, grupos de amigos y cualquiera que valore la comida casera, las raciones generosas y un ambiente rural y desenfadado. Es un bar para cenar o comer donde la calidad del producto y el sabor tradicional son los verdaderos protagonistas. Sin embargo, no sería la opción más adecuada para quien busca un servicio exprés en hora punta, una carta innovadora o la comodidad de una ubicación céntrica. Planificando la visita con una reserva, La Casa de La Ermitaña ofrece una de las experiencias más genuinas y satisfactorias de la hostelería en la zona de Ribadesella.

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