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La Posada de Barro

La Posada de Barro

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C. el Quesu, 9, 33530 Infiesto, Asturias, España
Bar Hospedaje Hotel Restaurante
9 (879 reseñas)

La Posada de Barro se presenta como una propuesta integral en Infiesto, funcionando simultáneamente como hotel, restaurante y bar. Ubicada en un edificio histórico de piedra que data del siglo XVIII, este negocio familiar ha logrado consolidarse como un punto de referencia tanto para viajeros como para residentes. Su principal atractivo no reside en el lujo, sino en una combinación de trato cercano, gastronomía asturiana auténtica y una ubicación estratégica que sirve como base para conocer la comarca de Piloña y sus alrededores.

Gastronomía: El Corazón de la Posada

El restaurante es, sin duda, uno de los pilares de La Posada de Barro. La filosofía de su cocina se centra en el producto de proximidad y la tradición, utilizando ingredientes de kilómetro cero y carne de su propia ganadería de raza Aubrac. Esta apuesta por la calidad y el origen de la materia prima se refleja en una carta que defiende los sabores de la cocina tradicional asturiana. Entre sus especialidades, el cachopo ha ganado una fama notable, siendo descrito por muchos comensales como un plato excepcional que captura la esencia del sabor local.

Además del cachopo, la oferta incluye otras elaboraciones que gozan de buena aceptación, como las croquetas caseras de jamón, el pastel de cabracho y una selección de tablas de quesos asturianos. Sin embargo, no todas las propuestas alcanzan el mismo nivel de aclamación; algunos platos, como el revuelto de setas y gambas o las patatas tres salsas, han sido calificados por algunos visitantes como más convencionales y menos destacables. A pesar de ello, las raciones son consistentemente generosas, un detalle muy apreciado en la cultura gastronómica de la región. El establecimiento ofrece un menú del día que, por un precio ajustado, permite disfrutar de una comida casera y contundente.

El Bar: Un Punto de Encuentro Diario

Complementando al restaurante, el bar de La Posada de Barro funciona como un espacio social activo durante todo el día. Es un lugar idóneo para tomar algo en un ambiente acogedor, ya sea un café por la mañana o unos vinos al atardecer. Esta disponibilidad continua es una gran ventaja para los huéspedes del hotel y un servicio valioso para los habitantes de Infiesto. El trato del personal, descrito de forma unánime como cercano, amable y familiar, convierte a este bar con encanto en un punto de encuentro donde la hospitalidad es la protagonista.

Alojamiento: Funcionalidad y Carácter Histórico

El servicio de alojamiento se enmarca en la categoría de hostal o pensión de dos estrellas. El edificio, con casi tres siglos de historia, conserva el esplendor de su época, pero adaptado con las comodidades actuales. Dispone de nueve habitaciones, cada una con un diseño único, que son descritas como funcionales, básicas y, sobre todo, muy limpias. Los huéspedes destacan la excelente relación calidad-precio, señalando que las estancias son acordes a la tarifa que se paga. Es importante subrayar este punto: quienes busquen grandes lujos o amplias suites no los encontrarán aquí. La propuesta de La Posada de Barro se enfoca en ofrecer un descanso cómodo, sin pretensiones y en un entorno impecable, ideal para viajeros que utilizan el lugar como "campo base" para moverse por la zona.

Lo Positivo y lo Negativo a Considerar

Realizar una valoración equilibrada de La Posada de Barro implica sopesar sus fortalezas y sus áreas de mejora, que en muchos casos son simplemente características inherentes a su modelo de negocio.

  • Puntos Fuertes:
    • El trato humano: La atención familiar y la amabilidad del personal son, consistentemente, el aspecto más elogiado. La hospitalidad que ofrecen hace que los clientes se sientan bienvenidos y atendidos de forma personalizada.
    • La comida casera: La apuesta por la comida tradicional con productos de calidad, especialmente la carne de ganadería propia, es un gran acierto. Platos como el cachopo y las croquetas reciben alabanzas constantes.
    • Limpieza: La pulcritud de las instalaciones, tanto en las habitaciones como en las zonas comunes, es un factor destacado por la mayoría de los visitantes.
    • Relación calidad-precio: El consenso general es que el establecimiento ofrece un muy buen valor por el dinero pagado, tanto en el alojamiento como en el restaurante.
  • Aspectos a tener en cuenta:
    • Simplicidad de las habitaciones: El alojamiento es funcional y básico. Aunque muy limpio y correcto, no es la opción para quien busca lujo, amplitud o servicios adicionales propios de hoteles de categoría superior.
    • Irregularidad en la carta: Mientras algunos platos son excepcionales, otros pueden resultar más estándar. Algunos clientes han señalado que en ocasiones ciertos platos de la carta no estaban disponibles.
    • Horario limitado a mitad de semana: Es importante notar que los miércoles el establecimiento cierra a las 15:30, un detalle a planificar si se visita en ese día.

En definitiva, La Posada de Barro es un negocio honesto y con un carácter muy definido. Su éxito se fundamenta en la calidez de su servicio y en una oferta gastronómica sólida y anclada en la tradición asturiana. Es una opción excelente para viajeros que valoran la autenticidad, un ambiente acogedor y una base práctica para sus desplazamientos, entendiendo que el alojamiento es un medio para el descanso y no un fin en sí mismo. La combinación de un restaurante de confianza, un bar de tapas y social, y un hospedaje correcto lo convierten en una referencia valiosa en Infiesto.

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