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La Taberna del Viajero

La Taberna del Viajero

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C. Sta. Ana, 6, 33003 Oviedo, Asturias, España
Bar
7.8 (32 reseñas)

Ubicada en la Calle Santa Ana, número 6, La Taberna del Viajero se asienta en una posición privilegiada dentro del casco antiguo de Oviedo. Su proximidad inmediata a la Catedral y al Museo de Bellas Artes de Asturias la convierte en una parada casi obligada para quienes recorren el corazón histórico de la ciudad. Este establecimiento, con su estética de taberna clásica, promete una experiencia tradicional, aunque las opiniones de sus clientes revelan una realidad compleja y llena de contrastes.

El Encanto de la Ubicación y el Ambiente

El principal y más indiscutible atractivo de La Taberna del Viajero es su localización. Dispone de una terraza de bar que ofrece vistas directas a la imponente Catedral, un lujo que pocos bares en el centro pueden igualar. Varios clientes destacan este espacio como el lugar perfecto para disfrutar de un día soleado, describiéndolo como una "terraza agradable y soleada". Es, según muchos, uno de los mejores sitios para tomar el vermut en la zona, un ritual social muy arraigado. El interior no se queda atrás, con un diseño acogedor que evoca a las tabernas de antaño, con piedra y madera creando una atmósfera íntima y cálida, lo que lo podría catalogar como uno de los bares con encanto de la ciudad.

Quienes han tenido una experiencia positiva resaltan la combinación de un buen café, pinchos de calidad y una variada oferta de bebidas a precios considerados razonables para un lugar tan céntrico. El servicio, en estos casos, es descrito como atento y simpático, contribuyendo a una visita placentera y recomendable.

Una Experiencia Gastronómica Cuestionada

A pesar de su prometedor ambiente, La Taberna del Viajero enfrenta críticas severas en un aspecto fundamental para cualquier bar de tapas: la comida. Una de las reseñas más detalladas es demoledora, advirtiendo a los potenciales clientes que no se dejen engañar por la bonita apariencia del local. La crítica se centra en varios platos específicos:

  • Patatas revolconas: Descritas como "incomibles".
  • Torreznos: Se afirma que son de origen industrial, comprados en un conocido supermercado (Mercadona), en lugar de ser una preparación casera de calidad.
  • Croquetón de jamón: Criticado por tener trozos de jamón excesivamente grandes (de hasta 2 cm) y una bechamel de calidad "regular/mala".
  • Calamares: Calificados simplemente como "bien", sin ningún entusiasmo.

Esta opinión sugiere una desconexión importante entre la calidad esperada en una taberna tradicional y la oferta real, indicando que la cocina podría ser el punto más débil del establecimiento. La disparidad entre quienes alaban sus "pinchos de primera calidad" y quienes desaconsejan su comida es notable y apunta a una posible inconsistencia en la cocina o a expectativas muy diferentes entre los clientes.

El Servicio: Entre la Simpatía y la Indiferencia

Otro punto de fuerte controversia es la calidad del servicio. Mientras algunos clientes aplauden la atención recibida, calificando a los camareros de "muy atentos y simpáticos" y destacando una "atención al cliente de 10", otros relatan experiencias completamente opuestas. Un testimonio particularmente negativo describe cómo el dueño del local ignoró por completo a un cliente que acababa de entrar. Según el relato, el propietario continuó su conversación con otros clientes en la barra, sin siquiera dirigirle la palabra durante varios minutos, lo que provocó que el cliente abandonara el local sintiéndose ninguneado. Este tipo de incidentes, aunque puedan ser aislados, son una seria señal de alarma para cualquiera que valore un trato amable y profesional, y siembran dudas sobre la consistencia del servicio ofrecido.

¿Para Quién es La Taberna del Viajero?

Analizando el conjunto de información, este bar en Oviedo parece ser una elección ideal para un perfil de cliente muy concreto: aquel que prioriza la ubicación y el ambiente por encima de todo. Si el objetivo es disfrutar de un aperitivo, un vino o una cerveza en una de las mejores localizaciones de la ciudad, con vistas espectaculares y en una terraza soleada, La Taberna del Viajero cumple con creces. Es un lugar para sentir el pulso del Oviedo antiguo y relajarse al aire libre.

Sin embargo, para quienes buscan una experiencia gastronómica memorable o un servicio impecable y garantizado, podría no ser la opción más segura. Las críticas sobre la comida y el trato al cliente son demasiado específicas y contundentes como para ser ignoradas. Un cliente potencial debería sopesar estos factores: ir por una bebida y disfrutar del entorno parece una apuesta segura; aventurarse con la carta de comida o esperar un servicio siempre atento podría ser una lotería.

Final

La Taberna del Viajero es un negocio de dos caras. Por un lado, ofrece un activo incalculable con su ubicación y su encantadora terraza, posicionándose como un punto de encuentro atractivo para salir de copas o disfrutar de un vermut. Por otro lado, las serias dudas sobre la calidad de su cocina y la inconsistencia en el trato al cliente manchan su reputación. La recomendación para los futuros visitantes es clara: acérquense por su envidiable emplazamiento, pidan una bebida, disfruten de las vistas a la Catedral, pero gestionen sus expectativas culinarias y estén preparados para una posible variabilidad en el servicio.

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