La Tercera Estación – Winebar
AtrásUn Vistazo a La Tercera Estación: El Escaparate de Bodega Contador
La Tercera Estación no es un establecimiento cualquiera en San Vicente de la Sonsierra; es el bar de vinos oficial y la sala de catas de la prestigiosa Bodega Contador. Este hecho, por sí solo, lo convierte en un destino casi obligatorio para los aficionados al vino que visitan La Rioja. Fundada por el aclamado enólogo Benjamín Romeo, Bodega Contador se ha ganado una reputación internacional, especialmente después de que sus vinos Contador de las añadas 2004 y 2005 obtuvieran la mítica puntuación de 100 puntos por parte del crítico Robert Parker. Este winebar, por tanto, no es solo un lugar para tomar algo, sino una extensión directa de una filosofía de excelencia y un profundo respeto por el terruño riojano.
El local se presenta con una decoración que equilibra lo moderno y lo rústico, con la piedra y la madera creando un ambiente acogedor y cálido. Es un espacio diseñado para el disfrute pausado, ideal tanto para una cata formal después de una visita a la bodega como para un encuentro más informal con amigos. Su función principal es clara: ser el punto de encuentro donde los vinos de Rioja de la casa son los protagonistas absolutos.
Lo Bueno: Una Experiencia Enológica de Primer Nivel
La Oportunidad Única de Probar y Comprar
El mayor atractivo de La Tercera Estación es, sin duda, su carta de vinos. Aquí se puede acceder a toda la gama de Bodega Contador, desde su accesible "A mi manera" hasta iconos como "Predicador" o el exclusivo "Contador". Lo que muchos visitantes valoran enormemente es la posibilidad no solo de degustar estas joyas enológicas por copas o botellas a precios más ajustados que en tiendas especializadas, sino también de adquirirlas directamente, algo que no siempre es posible en la propia bodega. Esto lo convierte en un lugar de "peregrinaje", como lo describen algunos clientes, para los seguidores del trabajo de Benjamín Romeo. La experiencia se completa con un servicio del vino cuidado, prestando atención a la cristalería y a la temperatura correcta de servicio, detalles que marcan la diferencia para un verdadero amante del vino.
Gastronomía Selecta para Acompañar
Aunque la oferta de comida no es extensa, sigue la misma filosofía que los vinos: calidad por encima de cantidad. La Tercera Estación se enfoca en tapas y raciones elaboradas con una materia prima excelente, pensadas para maridar a la perfección con los vinos de la casa. Las reseñas de los clientes destacan de forma casi unánime algunos platos que se han vuelto imprescindibles. Los pimientos rellenos, tanto de hongos como de bacalao, son descritos con adjetivos como "absolutamente brutales", indicando un nivel de sabor y preparación que sorprende en un formato de bar. Otro plato estrella es la tortilla de patata, un clásico de la gastronomía local que aquí alcanza un nivel sobresaliente. Esta cuidada selección gastronómica demuestra que el local no busca ser un restaurante con una carta interminable, sino uno de esos bares de tapas con encanto donde cada bocado está a la altura de la bebida que acompaña.
Un Servicio y Ambiente que Invitan a Quedarse
El trato humano es otro de los puntos fuertes consistentemente mencionados por los visitantes. El personal, y en particular un camarero llamado Ángel, recibe elogios por su profesionalidad, amabilidad y un trato cercano que hace sentir a los clientes como en casa. Este servicio atento y cordial contribuye a crear un ambiente acogedor y relajado, ideal para disfrutar sin prisas de la experiencia. Ya sea en una de sus mesas interiores o en la pequeña terraza, el ambiente es propicio para la conversación y el disfrute. La posibilidad de realizar reservas es un punto a favor, dado que el espacio no es excesivamente grande.
Lo Malo: Aspectos a Tener en Cuenta
Una Oferta Gastronómica Limitada
El principal punto que podría considerarse una desventaja para algunos es precisamente lo que para otros es una virtud: la carta de comida es reducida. Quienes busquen un lugar dónde comer con la variedad de un restaurante tradicional podrían sentirse decepcionados. El concepto es claramente el de un bar de vinos donde la comida es un acompañamiento de lujo, no el foco principal. Si bien la calidad es indiscutible, la falta de opciones puede ser un inconveniente para grupos grandes con gustos diversos o para quienes deseen una cena completa con entrantes, segundos y postres variados.
Espacio Reducido y Posibles Aglomeraciones
El local es descrito como acogedor, lo que a menudo es un eufemismo para "pequeño". Con un número limitado de mesas, es probable que en horas punta o durante los fines de semana el lugar esté bastante concurrido. Esto puede llevar a una experiencia menos tranquila de la deseada, especialmente si se busca una conversación íntima o una cata sosegada. Aunque se ofrecen reservas, la disponibilidad puede ser escasa, por lo que la espontaneidad puede no ser la mejor estrategia para visitar La Tercera Estación, sobre todo si se va en grupo.
La Percepción del Precio
La información disponible asigna al local un nivel de precios económico (1 sobre 4). Sin embargo, esto puede ser engañoso y es crucial matizarlo. Es probable que este indicador se refiera al coste de las tapas o de una copa de vino de la gama más accesible. No obstante, Bodega Contador es una bodega de alta gama, y los precios de sus vinos más reconocidos, como "La Cueva del Contador" o "Contador", son elevados, reflejando su calidad y exclusividad. Los clientes deben ser conscientes de que, si bien se puede disfrutar de una experiencia asequible, explorar la parte alta de la carta de vinos supondrá un desembolso considerable. La factura final dependerá enormemente de la ambición enológica del consumidor.
Final
La Tercera Estación - Winebar es mucho más que uno de los bares con encanto de San Vicente de la Sonsierra. Es la embajada de una de las bodegas más importantes de la Rioja moderna. Es el destino ideal para el enoturista, el aficionado avanzado o simplemente para quien busca probar vinos excepcionales en un ambiente agradable y con un acompañamiento gastronómico de altísima calidad, aunque sea breve. No es el lugar para una comida copiosa y variada, ni quizás para una visita improvisada en fin de semana sin reserva. Es, en esencia, un templo para los devotos de Benjamín Romeo y una parada imprescindible para entender por qué los grandes vinos de Rioja ocupan un lugar de honor en el panorama mundial.