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La Trastienda

La Trastienda

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Pl. de Cuchilleros, 11, Centro, 18009 Granada, España
Bar Bar de tapas Bar restaurante Restaurante
9 (1521 reseñas)

Una experiencia singular: El concepto de La Trastienda

La Trastienda se presenta como un establecimiento que rompe con el molde convencional de los bares en Granada. Su propuesta no comienza al sentarse a la mesa, sino desde el mismo momento en que se cruza el umbral. La entrada es una auténtica tienda de ultramarinos, evocando una época pasada, donde cuelgan embutidos y las estanterías están repletas de conservas y otros productos gourmet. Para acceder a la zona de degustación, es necesario atravesar este comercio, un detalle que le confiere un carácter casi clandestino y que constituye una de sus señas de identidad más apreciadas. Este concepto de bodega oculta, la "trastienda" literal, crea una atmósfera de descubrimiento y exclusividad que muchos clientes valoran positivamente.

Fundado en 1836, este local no es simplemente un negocio, sino una pieza de la historia de la ciudad. El ambiente interior es rústico y tradicional, con una decoración que se apoya en elementos como barriles de madera y paredes de ladrillo visto. Es un espacio reducido, lo que contribuye a una sensación íntima y acogedora, aunque también es uno de sus principales puntos débiles, ya que puede llenarse rápidamente, haciendo indispensable la reserva previa para asegurar un sitio, especialmente durante los fines de semana.

La oferta gastronómica: Entre la excelencia y la controversia

El menú de La Trastienda se especializa en productos que no requieren una cocina de fuegos. Su fuerte son los embutidos, quesos, patés, ahumados y conservas de alta calidad. La experiencia se centra en el producto en su estado más puro, ideal para quienes disfrutan de un buen aperitivo o una cena ligera basada en el tapeo de calidad. La carta de vinos es otro de sus pilares, con referencias de Rioja y Ribera del Duero que maridan a la perfección con la oferta sólida.

Entre los productos más elogiados por los clientes se encuentran las gildas, tanto de boquerón como de atún rojo, y el queso de cabra servido con aceite y pimientos rojos, una combinación que ha sorprendido gratamente a muchos. Como es costumbre en Granada, con cada consumición se sirve una tapa de cortesía, que suele consistir en una rebanada de pan con algún queso o embutido, un detalle que se agradece y que permite probar la calidad del género.

Sin embargo, no todas las opiniones son unánimes en cuanto a la calidad. El punto de mayor discordia parece ser la tabla mixta para dos personas. Mientras que muchos clientes la disfrutan, una corriente de opinión crítica señala que la calidad de algunos de sus componentes, en particular el jamón, no está a la altura del precio ni de la reputación del local. Algunos comentarios describen el jamón como de una calidad inferior a la esperada en un lugar especializado en embutidos ibéricos. Los quesos y patés de estas tablas también han recibido críticas por ser, en ocasiones, selecciones poco destacables. Esta inconsistencia es un factor importante a considerar, ya que la experiencia puede variar notablemente dependiendo de la elección y, quizás, del día.

Aspectos a mejorar: Comodidad y expectativas del cliente

Más allá de la calidad de ciertos productos, existen otros aspectos logísticos y de confort que los potenciales clientes deben conocer. Uno de los comentarios recurrentes, sobre todo en épocas de calor, es la climatización del local. Varios usuarios han reportado que el aire acondicionado es insuficiente, lo que puede generar una sensación de agobio cuando el bar está lleno. Dado el reducido tamaño del espacio, este es un inconveniente significativo que puede afectar negativamente la experiencia.

Otro punto a tener en cuenta es la accesibilidad. El establecimiento no está adaptado para personas con movilidad reducida, ya que la entrada no es accesible para sillas de ruedas. Además, la oferta gastronómica, centrada casi exclusivamente en productos cárnicos, quesos y pescado, hace que no sea una opción viable para personas vegetarianas, un detalle importante en la planificación de una salida en grupo.

La ensalada de tomates es otro plato que genera opiniones divididas. Su tamaño es consistentemente descrito como enorme, lo cual puede ser un punto a favor para compartir, pero excesivo para comensales individuales o parejas. A pesar de su apariencia apetitosa, algunos clientes han señalado que al tomate le faltaba sabor, lo que puede resultar decepcionante para quienes buscan la excelencia del producto de huerta.

Servicio y recomendaciones prácticas

En el apartado del servicio, La Trastienda recibe mayoritariamente elogios. El personal es descrito como atento, rápido y amable, contribuyendo de forma positiva a la atmósfera del lugar. La capacidad de gestionar un local pequeño y a menudo abarrotado con eficiencia es un mérito que muchos clientes reconocen.

Para disfrutar de la visita, es casi obligatorio seguir algunas recomendaciones:

  • Reservar con antelación: Dada la popularidad y el espacio limitado, intentar ir sin reserva, especialmente en fin de semana, puede resultar en una decepción.
  • Gestionar las expectativas: Es fundamental entender que no es un restaurante tradicional. Es un lugar para tapear en Granada, disfrutar de buenos vinos y tapas frías, y sumergirse en un ambiente histórico. No se deben esperar platos elaborados ni una cocina caliente.
  • Horarios: El local opera principalmente en horario de tarde-noche, de 19:30 a medianoche o un poco más tarde los viernes y sábados. La excepción es el sábado, que también abre a mediodía de 12:30 a 16:30. Permanece cerrado los domingos, un dato crucial para la planificación.

En definitiva, La Trastienda es un establecimiento con una personalidad arrolladora y un concepto único que lo diferencia en la escena de bares de tapas de Granada. Su encanto reside en su historia, su atmósfera de tienda antigua y su propuesta de producto de calidad. No obstante, los potenciales visitantes deben ser conscientes de sus limitaciones: un espacio pequeño y caluroso, la falta de accesibilidad y una notable inconsistencia en la calidad de algunos de sus platos más populares. Es una elección excelente para un público específico que valore la autenticidad y el producto de charcutería por encima de la comodidad o la variedad culinaria, pero puede no satisfacer a quienes lleguen con expectativas diferentes.

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