La Trastienda de Gijón
AtrásSituado en la Avenida Argentina, La Trastienda de Gijón se presenta como un establecimiento de dimensiones considerables en la zona de El Cerillero. Su propuesta se basa en un modelo de bar tradicional, con un amplio horario de apertura que abarca desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche, especialmente durante los fines de semana, cuando permanece abierto hasta las 2:30 de la madrugada. Este factor, junto a su espaciosa terraza para tomar algo, lo convierte en un punto de encuentro versátil para diferentes públicos a lo largo de todo el día.
Fortalezas y Atractivos Principales
Uno de los aspectos más valorados por su clientela habitual es la relación calidad-precio. Con un nivel de precios catalogado como económico, se posiciona como una opción accesible para el día a día. Es un lugar frecuentado para desayunar, donde los clientes destacan la variedad de pinchos y la calidad del café. Siguiendo una costumbre muy arraigada en los bares de tapas de la región, es habitual que la consumición venga acompañada de un pincho de cortesía, un detalle que siempre es bien recibido y fomenta la fidelidad.
La amplitud del local y, sobre todo, de su terraza, es sin duda uno de sus mayores activos. Este espacio exterior permite acoger a un gran número de personas, convirtiéndolo en una opción ideal para grupos y para aquellos que prefieren disfrutar de su consumición al aire libre. La versatilidad de sus horarios le permite funcionar como una concurrida cafetería por las mañanas, un lugar idóneo para tomar el vermut a mediodía, y transformarse en un animado punto de encuentro para tomar unas copas por la noche durante el fin de semana.
El servicio, en ocasiones, recibe elogios notables. Algunos clientes describen experiencias muy positivas, destacando la labor de ciertos camareros, tanto un joven mencionado por su excelente atención como un dúo de camareras (una rubia y otra joven) cuya complicidad, rapidez y amabilidad generan un buen ambiente y una experiencia muy gratificante para el cliente. Estas reseñas positivas subrayan que, con el equipo adecuado, el potencial del establecimiento es muy alto.
Aspectos a Mejorar: La Inconsistencia como Talón de Aquiles
A pesar de sus puntos fuertes, La Trastienda de Gijón sufre de una notable irregularidad que se manifiesta en varias áreas clave, siendo el servicio el punto más crítico y recurrente en las opiniones de los usuarios. La experiencia del cliente parece depender en exceso de qué empleado esté trabajando en ese momento. Mientras algunos miembros del personal son elogiados por su profesionalidad, otros son descritos de forma totalmente opuesta. Una reseña detalla de forma explícita el comportamiento de una camarera de pelo negro y baja estatura, calificando su trato de borde, lento e indiferente, llegando a ignorar a los clientes mientras utiliza el móvil. Este tipo de atención contrasta fuertemente con las experiencias positivas y genera una percepción de falta de estándar en el servicio, lo que puede resultar frustrante para quien visita el local sin saber qué versión del mismo encontrará.
Calidad de la Oferta y Comunicación
La inconsistencia también se extiende a su oferta gastronómica. Un ejemplo claro es el de los churros con chocolate. Mientras que un cliente alaba el sabor del chocolate, califica los churros como "demasiado fritos, muy duros, no se pueden comer". Este mismo cliente relata una experiencia negativa con un pedido para llevar: solicitó un litro de chocolate, tal y como se publicitaba, y recibió una cantidad visiblemente inferior en un vaso de café para llevar, con la justificación posterior de que solo lo servían por tazas. Este incidente no solo apunta a un fallo en el control de calidad del producto, sino también a un problema de comunicación y publicidad engañosa que puede minar la confianza del consumidor.
Ambiente y Comodidad
Otro punto de fricción para algunos clientes es el ambiente sonoro del local. Aunque para algunos puede formar parte de un bar con buen ambiente, otros señalan que el volumen de la música es excesivamente alto, dificultando la conversación y haciendo la estancia menos agradable para quienes buscan un entorno más tranquilo. Este factor puede disuadir a un segmento de clientela que valora poder charlar sin tener que levantar la voz. Además, alguna opinión aislada ha mencionado la permisividad con el consumo de sustancias en la terraza, lo que puede ser un inconveniente para familias u otros clientes.
Final
La Trastienda de Gijón es un establecimiento con un gran potencial. Su ubicación, amplitud, terraza, precios competitivos y horarios extendidos son fortalezas innegables que lo convierten en un referente en la zona de El Cerillero. Funciona bien como una cervecería de barrio, un lugar para el desayuno o el aperitivo. Sin embargo, la experiencia global que ofrece es impredecible. La marcada diferencia en la calidad del servicio dependiendo del personal de turno es su mayor debilidad, capaz de transformar una visita agradable en una experiencia decepcionante. Si el negocio lograra estandarizar la atención al cliente, asegurando que la amabilidad y la eficiencia fueran la norma y no la excepción, y puliera las inconsistencias en su oferta culinaria, podría consolidarse como uno de los bares en Gijón más recomendables de su categoría. Por ahora, visitarlo implica aceptar una cierta dosis de incertidumbre.