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Las tablas del port

Las tablas del port

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Carrer Rin, 1 Port Segur de Calafell Local, R1, 43882 Calafell, Tarragona, España
Bar Bar de tapas Restaurante
6.6 (212 reseñas)

Situado directamente en el Port Segur de Calafell, Las Tablas del Port se presenta como una opción conveniente para quienes buscan disfrutar de un aperitivo o una comida con vistas a las embarcaciones. Su nombre sugiere una especialización en tablas de embutidos y quesos, una propuesta que suele ser sinónimo de compartir y de una experiencia relajada. Sin embargo, las experiencias de los clientes pintan un cuadro de profundos contrastes, donde una ubicación privilegiada choca frontalmente con inconsistencias significativas en el servicio y la calidad de su oferta gastronómica.

La Promesa de la Terraza y las Tapas

El principal atractivo de este establecimiento es, sin duda, su localización. Ser uno de los bares con terraza dentro del puerto le confiere un ambiente especial, ideal para tomar una cerveza fría mientras se observa el ir y venir de la vida portuaria. Para muchos, esta es la imagen perfecta de una tarde de verano. Algunos clientes han tenido experiencias positivas, destacando precisamente esto: un lugar agradable para unas tapas sin complicaciones. Entre los platos que han recibido elogios se encuentran las tortillas de camarones, descritas como excelentes, y raciones generosas de olivas, que cumplen con lo esperado para acompañar una bebida. El concepto central del local, las "tablas", parece ser su punto más fuerte, ofreciendo combinaciones de curados y quesos que resultan ideales para compartir.

Una Oferta con Altibajos

A pesar de estos puntos positivos, la oferta de raciones y tapas parece ser un campo minado de irregularidades. Mientras algunos platos cumplen, otros generan una profunda decepción. Un ejemplo recurrente en las críticas son las patatas bravas, un clásico fundamental en cualquier bar de tapas que se precie. Varios comensales han reportado recibir una versión con mayonesa y tomate frito de bote, una interpretación que se aleja drásticamente de la salsa brava tradicional y que denota una falta de esmero en la cocina. Asimismo, se han señalado problemas con la temperatura de los platos, como bravas que llegan frías a la mesa, y con el tamaño de las porciones. Los calamares a la romana, por ejemplo, han sido descritos como una ración mínima, con apenas cuatro anillas en el plato, una cantidad que muchos consideran insuficiente para el precio cobrado.

El Gran Obstáculo: El Servicio al Cliente

El aspecto más criticado y que genera las opiniones más negativas es, de manera abrumadora, el servicio. Las quejas no apuntan a un simple descuido o a un día ajetreado, sino a una actitud generalizada que ha sido calificada de desagradable, poco profesional y displicente. Un cliente relató una experiencia particularmente frustrante al intentar tomar algo a media tarde. A pesar de que el local estaba prácticamente vacío, una camarera se negó a ofrecerles una mesa preparada para cenar, relegándolos a unos barriles altos de pie, una opción inviable para una de las acompañantes, una persona mayor con problemas de movilidad. La falta de flexibilidad y empatía en esta situación resultó incomprensible y ofensiva para los afectados.

Esta no parece ser una anécdota aislada. Otras reseñas mencionan a personal que atiende con "cara de asco", que se muestra despistado y comete errores en los pedidos. Un caso notable fue el de un grupo al que le sirvieron y cobraron "bombas" de carne a un precio superior, cuando habían pedido croquetas más económicas. Lo más grave, según su testimonio, fue la negativa del establecimiento a corregir el error en la cuenta y devolver el dinero cobrado de más. Este tipo de incidentes no solo arruinan una comida, sino que erosionan por completo la confianza del cliente y demuestran una grave falta de enfoque en la satisfacción del comensal.

Higiene y Relación Calidad-Precio en Entredicho

A las deficiencias en la comida y el servicio se suman preocupaciones sobre la limpieza del local. La presencia constante de moscas, mencionada por varios clientes, es una señal de alarma que pone en duda las condiciones higiénicas del establecimiento. Un ambiente sucio es inaceptable en restauración y afecta directamente la percepción de calidad y seguridad alimentaria.

Todo esto confluye en una cuestionable relación calidad-precio. Cuando las porciones son pequeñas, la calidad de los ingredientes es dudosa (como en el caso de las bravas) y el servicio es deficiente, los precios, aunque pudieran parecer razonables en un principio, se perciben como excesivos. Los clientes no solo pagan por la comida, sino por una experiencia completa que, en este caso, falla en múltiples frentes.

Un Potencial Desaprovechado

Las Tablas del Port es un negocio con un potencial innegable gracias a su envidiable ubicación. Podría ser un referente entre los bares del puerto de Segur de Calafell, un lugar de visita obligada para locales y turistas. Sin embargo, la evidencia acumulada a través de numerosas opiniones de clientes sugiere que este potencial está siendo desaprovechado por problemas graves y recurrentes. La inconsistencia en la cocina y, sobre todo, un servicio al cliente que muchos describen como pésimo, lastran la experiencia. Un potencial cliente debe sopesar los factores: ¿vale la pena arriesgarse a un mal servicio y a una comida decepcionante por disfrutar de una terraza en el puerto? Para algunos, la respuesta podría ser afirmativa en un día de suerte, pero para muchos otros, la experiencia ha resultado ser una fuente de frustración y un motivo para no volver.

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