Malandro – Restaurante en el Centro de Sevilla
AtrásMalandro se presenta en el barrio del Arenal de Sevilla como un proyecto gastronómico multifacético, alojado en una casa sevillana meticulosamente renovada junto a la Plaza de Toros de la Maestranza. Este establecimiento se articula en tres niveles, cada uno con una propuesta distinta: un bar de tapas en la planta baja, un restaurante enfocado en las brasas en el primer piso y una azotea para cócteles. Esta estructura permite atraer a distintos perfiles de clientes, desde quienes buscan un picoteo informal hasta los que desean una cena más elaborada.
El diseño interior, obra del interiorista Pablo Roig, es uno de sus puntos más elogiados. Combina elementos tradicionales como vigas de madera y artesanía local con un toque moderno y sofisticado. El resultado es un ambiente elegante y acogedor que invita a quedarse. La distribución de los espacios está bien definida: la planta baja ofrece una atmósfera de abacería y tapeo andaluz con cocina ininterrumpida, ideal para un encuentro casual. Subiendo por el ascensor, se accede al restaurante principal y a su valor diferencial: una terraza con encanto y vistas directas al coso taurino, descrita por muchos como espectacular.
Propuesta Gastronómica: Entre Brasas y Tapas
La cocina de Malandro se centra en dos pilares: el tapeo andaluz innovador y las carnes a la brasa. En la zona del bar, la carta ofrece desde clásicos como la ensaladilla de gambas o las croquetas de rabo de toro hasta opciones más originales como la tortilla vaga de gambas y sobrasada o el chicharrón de Cádiz, platos que han recibido críticas muy positivas.
El restaurante de la primera planta está dedicado casi por completo al fuego de la parrilla de leña. La oferta de carnes es notable, con cortes que van desde la entraña de Angus y el bife de chorizo argentino hasta selecciones prime como el Wagyu. Los comensales destacan especialmente la lámina de wagyu y la calidad del bife, señalando que la carne está muy bien tratada en las brasas. El solomillo Wellington es otra de las recomendaciones recurrentes, consolidando la reputación del lugar como uno de los restaurantes en Sevilla a tener en cuenta para los amantes de la carne.
Aspectos a Mejorar: Inconsistencias y Detalles de Servicio
A pesar de la alta valoración general, la experiencia en Malandro no está exenta de críticas. Varios clientes señalan inconsistencias en la calidad de los platos. Un ejemplo claro son las albóndigas de atún, descritas como secas, con sabor a harina y una salsa insípida, una opinión que contrasta fuertemente con la excelencia de otros platos. De manera similar, mientras algunos entrantes son generosos y perfectos para compartir, otros, como la tapa de ensalada, han sido calificados de excesivamente pequeños para su precio.
El servicio, aunque mayoritariamente profesional y amable —con menciones específicas a camareros por su excelente trato—, también presenta puntos débiles. El tiempo de espera puede extenderse demasiado durante las horas punta, un detalle a considerar si se visita en momentos de alta afluencia. Otro aspecto que genera opiniones divididas es la carta de vinos: aunque la bodega cuenta con más de 200 referencias nacionales e internacionales, la consulta exclusiva a través de una tablet resulta incómoda para algunos clientes que prefieren el formato físico. Finalmente, algunos comensales han reportado que la zona interior del comedor en la planta superior puede resultar fría, un detalle que afecta al confort general.
La Experiencia Global
Malandro es uno de esos bares en el centro que consigue destacar por su cuidada estética y una sólida propuesta culinaria, especialmente en lo que respecta a sus carnes a la brasa. Sus diferentes ambientes lo convierten en un lugar versátil, apto tanto para un tapeo informal como para una cena especial o unas copas en su atractiva azotea.
Los puntos fuertes son claros:
- Una decoración y ambiente excepcionales en una ubicación privilegiada.
- Una oferta de carnes a la parrilla de alta calidad.
- Una terraza espectacular con vistas únicas.
- Un servicio generalmente profesional y conocedor del producto.
Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de las posibles debilidades:
- Inconsistencia en la ejecución de algunos platos de la carta.
- Posibles demoras en el servicio durante los fines de semana u horas de máxima ocupación.
- Pequeños detalles de confort y experiencia de usuario, como la temperatura del local o la carta de vinos digital.
En definitiva, Malandro ofrece una experiencia mayoritariamente positiva y se posiciona como una opción muy recomendable para comer bien en Sevilla, siempre que se tengan en cuenta estos matices que pueden influir en la visita.