Nuevo Bar Esquina del Forry
AtrásSituado en la Avenida Abarán de Cieza, el Nuevo Bar Esquina del Forry se presenta como un establecimiento que provoca un notable abanico de reacciones entre quienes lo visitan. Lejos de generar consensos, la experiencia en este local parece ser una de contrastes, donde conviven relatos de excelencia culinaria y servicio atento con quejas contundentes sobre la calidad, el trato y, más preocupante aún, la higiene. Este análisis busca ofrecer una visión completa para futuros clientes, basada en la información disponible y las vivencias compartidas por sus comensales.
Una Propuesta Gastronómica con Luces y Sombras
El principal atractivo de cualquier bar reside en su oferta de comida y bebida, y en este aspecto, el Nuevo Bar Esquina del Forry cuenta con defensores y detractores. Por un lado, una parte de la clientela elogia sin reservas la calidad de su cocina. Platos como el pulpo, el tartar de salmón o la ensalada con burrata son descritos por algunos como excelentes y espectaculares. Estas opiniones positivas resaltan también la calidad del solomillo y la pipirrana, calificándolos con la máxima nota y subrayando el buen hacer de la cocina. Para estos clientes, el tamaño de las tapas es perfecto y la relación calidad-precio, muy aceptable, convirtiéndolo en un lugar recomendable para disfrutar de la gastronomía local.
Sin embargo, en el extremo opuesto, se encuentran críticas demoledoras. El mismo pulpo que unos alaban, otros lo describen como un producto en mal estado, servido frío y con un precio desorbitado de 54 euros. Esta disparidad de opiniones se extiende a otros productos, como el jamón, que según una reseña, fue cobrado a precio de bellota sin serlo. La calidad general de la comida es calificada por este sector de clientes como muy mala. Incluso la cerveza, un pilar fundamental en cualquier bar de tapas, es objeto de queja, mencionándose que fue servida caliente y en jarras igualmente calientes, un detalle que denota una falta de cuidado inaceptable para muchos.
El Servicio: Entre la Profesionalidad y el Mal Trato
El trato al cliente es otro punto de fuerte discordia. Hay quienes describen al personal, especialmente a los camareros de la barra del bar, como jóvenes, agradables, profesionales y rápidos, capaces de hacer sentir al cliente como en casa. Este buen servicio contribuye a una experiencia global positiva, donde el comensal se siente bien atendido y valorado.
No obstante, otras experiencias narran una realidad completamente diferente. Se habla de una camarera "déspota y mal educada" y de un trato "pésimo". Una de las críticas más severas apunta directamente al jefe o encargado del local, acusándolo de una atención "nefasta", especialmente durante una fecha señalada como Nochebuena. Según este testimonio, el responsable se negó a preparar platos sencillos del día a día, como montaditos o platos combinados, con la aparente intención de forzar el consumo de productos más caros como marisco y entrecot para "facturar" más. La situación descrita llega a un punto de tensión en el que un cliente tuvo que alegar alergias para poder pedir un plato simple, recibiendo una respuesta con malas formas. Este tipo de comportamiento, si es recurrente, puede alienar a una parte importante de la clientela que busca un ambiente de bar relajado y un servicio honesto.
La Higiene: Una Acusación Grave
Quizás la crítica más alarmante y que merece una consideración especial es la relativa a la limpieza del establecimiento. Una reseña muy detallada describe una experiencia calificada de "horrible" debido a la presencia masiva de cucarachas pequeñas. El cliente afirma haberlas visto "saliendo por todos lados: en el suelo, en las paredes, en la barra, incluso cerca de las mesas". Una plaga de estas características es un problema de sanidad grave que anula cualquier otro aspecto positivo que el local pueda tener. Esta acusación, por su naturaleza, es un factor determinante para muchos a la hora de decidir si visitar o no un lugar. Aunque se trata de una única opinión, su contundencia y especificidad la convierten en un punto de advertencia ineludible.
Conclusiones para el Potencial Cliente
Visitar el Nuevo Bar Esquina del Forry parece ser una apuesta con resultados inciertos. Por un lado, existe la posibilidad de disfrutar de raciones y tapas bien valoradas, como el pulpo o el tartar, acompañadas de un vino o una cerveza en un ambiente servido por personal atento. El local cuenta con comodidades como la posibilidad de reservar y acceso para sillas de ruedas, lo que amplía su público potencial.
Por otro lado, los riesgos parecen ser considerables. Las críticas negativas no son vagas, sino que apuntan a problemas específicos y serios: calidad deficiente y posible mal estado de la comida, precios inflados, un trato al cliente que puede llegar a ser hostil y, sobre todo, una acusación muy grave en materia de higiene. La experiencia puede variar drásticamente dependiendo del día, del personal de turno o, quizás, de la suerte. Para quien busque un buen lugar para el aperitivo, es fundamental sopesar los testimonios positivos frente a las alarmantes banderas rojas que otros clientes han levantado.