Perro Viejo | Tapas Sevilla
AtrásPerro Viejo se ha consolidado como una referencia para quienes buscan tapas en Sevilla con un enfoque contemporáneo. Ubicado en la calle Arguijo, en pleno Casco Antiguo, este establecimiento del Grupo Perro Viejo atrae tanto a locales como a visitantes con una propuesta que fusiona la cocina tradicional con toques modernos e internacionales, todo ello en un ambiente cuidadosamente diseñado que mezcla elementos industriales con la calidez de la madera y una decoración chic. Sin embargo, como en todo negocio con un volumen tan alto de clientes, la experiencia puede presentar tanto luces como sombras.
Una oferta gastronómica creativa y a buen precio
El principal atractivo de Perro Viejo reside en su carta. Ofrece una notable variedad de platos con la opción de pedirlos en formato de tapa, lo que permite a los comensales degustar varias de sus creaciones sin comprometerse con una ración completa. Esta flexibilidad es un punto muy a favor para un bar de tapas en una ciudad donde el "tapeo" es una institución.
Entre sus elaboraciones más aclamadas, según las opiniones de sus clientes, se encuentran platos que ya son insignia de la casa. El arroz con pato y setas es frecuentemente destacado por su intensidad y sabor, al igual que el pollo yakitori, que evidencia la influencia asiática en su cocina. Las croquetas, tanto las de jamón ibérico como las de gambas al ajillo, y el tartar también reciben elogios constantes, siendo descritos como una "auténtica maravilla". Para finalizar, la torrija de brioche se ha ganado una fama merecida, considerada por muchos como un postre espectacular e imprescindible.
La relación calidad-precio es otro de los puntos fuertes que se mencionan repetidamente. Los precios, considerados razonables para la calidad, elaboración y ubicación, hacen de Perro Viejo una opción atractiva para comer bien en Sevilla sin que el bolsillo sufra en exceso.
El ambiente y su idoneidad para grupos
El local es amplio, distribuido en varias plantas con diferentes ambientes, lo que le confiere un bar con encanto y versatilidad. Su diseño, con suelos hidráulicos y mobiliario de diseño, crea una atmósfera agradable y cosmopolita. Esta amplitud lo convierte en un bar para grupos muy solicitado. De hecho, es uno de los pocos bares en el centro de Sevilla que acepta reservas para grupos grandes sin imponer la obligación de un menú cerrado, un detalle muy valorado, especialmente en fechas señaladas como las Navidades.
Los puntos débiles: servicio y consistencia
A pesar de sus muchas virtudes, Perro Viejo no está exento de críticas, y estas se centran mayoritariamente en el servicio y la consistencia de la experiencia. Varios clientes reportan que el servicio puede ser lento, especialmente en momentos de alta afluencia. Esperas de más de 25 minutos solo para que tomen nota de las bebidas han sido un punto de frustración para algunos comensales. Esta lentitud contrasta con la amabilidad general del personal, aunque también se han señalado actitudes de cierta "dejadez" o falta de atención por parte de algunos camareros.
Otro aspecto criticado, sobre todo por grupos, es la logística en la cocina. En ocasiones, todos los platos se sirven a la vez, lo que puede resultar abrumador, provocar que la comida se enfríe en la mesa y impedir disfrutar de cada elaboración con la calma que merece. Un cliente señaló una posible causa de inconsistencia en la comida: la preparación basada en el "mise en place" (ingredientes precocinados y ensamblados al momento). Si bien es una práctica común y eficiente, puede llevar a que algunos platos lleguen a la mesa con temperaturas desiguales, combinando elementos calientes y fríos en una misma elaboración.
Finalmente, aunque la carta es mayoritariamente aplaudida, no todos los platos alcanzan el mismo nivel de excelencia. Algunos clientes han encontrado ciertas elaboraciones menos logradas, como el choco, descrito como duro y falto de sabor, o la base de un taco, calificada de excesivamente endurecida. Esto sugiere que, si bien hay aciertos seguros en el menú, la experiencia puede variar dependiendo de la elección.
¿Vale la pena la visita?
Perro Viejo es, sin duda, uno de los mejores bares de tapas para quienes buscan tapas modernas en un ambiente vibrante y actual. Su propuesta culinaria es sólida, con platos estrella que justifican la visita por sí solos y una excelente relación calidad-precio. Es una opción fantástica para cenar en Sevilla, especialmente si se va en grupo.
No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de los posibles contratiempos. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana, y armarse de paciencia si el local está lleno, ya que el servicio puede resentirse. Ir con una mentalidad abierta y centrarse en los platos más recomendados probablemente garantizará una experiencia más satisfactoria. En definitiva, Perro Viejo ofrece una propuesta gastronómica muy disfrutable, siempre que sus pequeños fallos operativos no empañen el conjunto.