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Que más pues.

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Carrer Arboç, 2, 17250 Platja d'Aro, Girona, España
Bar Bar restaurante Restaurante

Ubicado en el Carrer Arboç, en pleno núcleo de Platja d'Aro, existió un establecimiento que para muchos fue más que un simple lugar de restauración: "Que más pues.". Su nombre, una expresión coloquial colombiana que evoca cercanía y familiaridad, era toda una declaración de intenciones. Este local no solo buscaba servir comida y bebida, sino transportar a sus clientes a un rincón de Colombia en la Costa Brava. Sin embargo, es fundamental empezar por el dato más relevante para cualquier cliente potencial: "Que más pues." se encuentra permanentemente cerrado. A pesar de ello, su recuerdo y las opiniones que generó durante su actividad permiten analizar lo que fue una propuesta única en la oferta de bares de la zona.

Un Concepto Definido: Sabor y Calidez Colombiana

A diferencia de muchos otros negocios que apuestan por conceptos genéricos, "Que más pues." tenía una identidad muy marcada. Era un bar y restaurante de clara inspiración colombiana, algo que se reflejaba en cada detalle, desde la carta hasta la música ambiental donde la salsa y el vallenato eran protagonistas. Esta especialización fue, sin duda, su mayor fortaleza y su principal atractivo. En un destino turístico tan concurrido como Platja d'Aro, ofrecer una experiencia auténtica y diferenciada le permitió captar a un público que buscaba algo más que las típicas tapas o la cerveza de siempre. El ambiente era descrito por sus antiguos clientes como vibrante y acogedor, gestionado con una calidez que muchos asociaban a un negocio familiar, donde el trato cercano era la norma.

Lo que Brillaba en "Que más pues."

Al sumergirse en las reseñas y comentarios de quienes lo visitaron, emergen varios puntos positivos de forma recurrente, dibujando un retrato de un lugar muy querido por su clientela.

Una Gastronomía que Enamoraba

El pilar fundamental del éxito del local era su comida. Los clientes elogiaban de manera casi unánime la autenticidad y el sabor de sus platos. Las arepas y las empanadas eran las estrellas indiscutibles, preparadas siguiendo recetas tradicionales que muchos, especialmente los de origen latinoamericano, calificaban como "las de casa". Este enfoque en la calidad y la fidelidad a los sabores originales consolidó su reputación. No se trataba de una adaptación para el paladar turístico, sino de una representación honesta de la gastronomía colombiana, lo que le otorgaba un valor añadido incalculable. Era un lugar ideal tanto para una cena informal como para picar algo a cualquier hora.

Cócteles con Alma

Otro de los grandes atractivos era su oferta de cócteles. En un bar musical, la calidad de las bebidas es tan importante como la atmósfera, y en este aspecto, "Que más pues." cumplía con creces. Las reseñas destacan repetidamente la excelencia de sus mojitos y piñas coladas, descritos como frescos, bien equilibrados y preparados con esmero. Esta habilidad para la coctelería lo convertía en un punto de encuentro ideal para empezar la noche o simplemente para disfrutar de una buena copa en un ambiente animado y diferente a otros bares en Platja d'Aro.

Un Trato Humano que Marcaba la Diferencia

El servicio es a menudo el factor que define la experiencia de un cliente, y aquí el local recibía algunas de sus mejores valoraciones. Los dueños y el personal eran constantemente descritos como amables, atentos y genuinamente preocupados por el bienestar de sus comensales. Esta atención personalizada creaba un vínculo especial, haciendo que los visitantes se sintieran no solo como clientes, sino como invitados. Este ambiente familiar y cercano es un bien escaso y fue, sin duda, una de las claves de su popularidad.

Aspectos a Considerar y Críticas Constructivas

A pesar de la abrumadora mayoría de opiniones positivas, también existían algunas críticas que ayudan a tener una visión más completa del establecimiento. Es importante señalar que estos puntos no eran quejas generalizadas, sino más bien observaciones puntuales que algunos clientes experimentaron.

El Espacio y el Ritmo del Servicio

El principal inconveniente mencionado por algunos era el tamaño del local. Al ser un establecimiento pequeño y acogedor, en momentos de alta afluencia podía sentirse algo abarrotado. Esta limitación de espacio, combinada con una cocina que preparaba los platos al momento para garantizar su frescura, a veces resultaba en tiempos de espera algo más largos de lo deseado. Si bien muchos clientes entendían que el ritmo pausado era parte del encanto de un negocio familiar y no un signo de negligencia, para quienes buscaban un servicio rápido podía ser un punto de fricción. No obstante, la mayoría coincidía en que la amabilidad del personal compensaba cualquier posible demora.

El Legado de un Bar con Identidad Propia

La noticia de su cierre permanente deja un vacío en la escena gastronómica de Platja d'Aro. "Que más pues." no era simplemente un lugar para comer o beber; era un centro cultural, un punto de encuentro para la comunidad latina y una ventana a Colombia para locales y turistas. Su éxito se basó en una fórmula clara: autenticidad, calidad en el producto y un servicio excepcionalmente cálido. Demostró que incluso en un mercado competitivo, hay un espacio importante para los bares que ofrecen una experiencia genuina y con personalidad.

Aunque ya no es posible disfrutar de sus arepas o tomarse uno de sus famosos cócteles, el análisis de lo que fue "Que más pues." sirve como testimonio de cómo un negocio pequeño, con una visión clara y un gran corazón, puede dejar una huella positiva y duradera en sus clientes. Su historia es un recordatorio de la importancia de la pasión y la autenticidad en el competitivo mundo de la hostelería.

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