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RESTAURANTE-TABERNA LA CHIVA

RESTAURANTE-TABERNA LA CHIVA

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C. San Francisco Solano, 42, 14550 Montilla, Córdoba, España
Bar Restaurante Restaurante andaluz Taberna
8.4 (600 reseñas)

Ubicado en la calle San Francisco Solano de Montilla, el Restaurante-Taberna La Chiva se presenta como un establecimiento de doble faceta, fusionando el concepto de restaurante tradicional con el ambiente de una taberna andaluza. Su propuesta gastronómica se inclina hacia la cocina local, con una carta que, si bien puede generar opiniones divididas, cuenta con platos que han dejado una huella memorable en muchos de sus comensales. La experiencia en este lugar, sin embargo, parece ser un tapiz de contrastes, donde la calidad de la comida y la eficiencia del servicio pueden variar notablemente.

Una oferta gastronómica con carácter y controversia

El menú de La Chiva se ancla en la comida tradicional, ofreciendo platos que son un pilar de la cocina andaluza. Uno de los puntos más destacados por los visitantes es la existencia de un menú del día, una opción que lo convierte en una alternativa atractiva para comidas diarias y para aquellos que buscan cenar barato sin renunciar al sabor casero. Esta opción es, para muchos, la puerta de entrada a una experiencia satisfactoria y asequible.

Dentro de su carta, emergen varios platos estrella que reciben elogios consistentes. El chuletón frisón es descrito como una pieza de gran calidad, y las ensaladas son alabadas por su frescura y sabor. Sin embargo, el plato que genera más debate es el flamenquín de rabo de toro. Para algunos clientes, esta creación es una revelación, un plato jugoso y lleno de sabor que redime al flamenquín de su fama de plato seco. Otros, en cambio, lo desaconsejan, creando una dualidad que sugiere que es una apuesta de la casa con un sabor particular que no deja indiferente. Otros éxitos mencionados incluyen los huevos con langostinos, calificados de exquisitos, y un paté casero que denota frescura.

No obstante, la consistencia no parece ser el punto fuerte de la cocina. Algunos comensales han reportado decepciones con platos específicos, como unas almejas que carecían de la frescura esperada o unas tortillitas de camarones con un exceso de harina en detrimento del marisco. Esta variabilidad en la calidad de las raciones y platos principales es un factor a tener en cuenta.

Los postres y la bodega

En el apartado de los postres, La Chiva parece recuperar el consenso. La leche frita flameada con aguardiente es descrita como una delicia, y el pionono, un dulce tradicional, también recibe altas calificaciones. Estos postres caseros son el broche de oro para muchos, consolidando la parte positiva de la experiencia culinaria. Siendo Montilla una tierra de grandes caldos, la selección de vinos de la tierra es otro de sus atractivos, ofreciendo la oportunidad de maridar la comida con la reconocida D.O. Montilla-Moriles.

El ambiente y las instalaciones

El local ofrece un ambiente que muchos describen como tranquilo y cómodo. Las fotografías y las opiniones de los clientes revelan una decoración de bar clásico, con un comedor principal acogedor y una zona adicional en el sótano. Este salón subterráneo, con su encanto de bodega, se presenta como una solución ideal para grupos grandes, permitiendo comidas más privadas y celebraciones. A pesar de que la zona superior es considerada por algunos como la más bonita, la versatilidad de sus espacios es una ventaja logística. Además, el establecimiento cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, un detalle importante en cuanto a inclusión.

El servicio: entre la amabilidad y la desesperación

El servicio es, sin duda, el aspecto más polarizante de La Chiva. Por un lado, una parte significativa de los clientes destaca la amabilidad, profesionalidad y atención del personal, describiendo a camareros simpáticos y atentos que mejoran la experiencia general. Relatos de conversaciones agradables y recomendaciones acertadas son comunes.

Por otro lado, existe una corriente de opinión completamente opuesta que relata experiencias frustrantes. Las quejas se centran en esperas extremadamente largas, con testimonios que hablan de casi una hora para recibir un entrante y cerca de dos horas para la llegada de los platos principales. Estos retrasos, que parecen ocurrir con cierta frecuencia, han arruinado la visita de varios clientes. A esto se suma la crítica de que, en algunas ocasiones, la gestión del local ha sido poco receptiva a las quejas, negando los retrasos en lugar de ofrecer disculpas o soluciones. Esta inconsistencia en el servicio es el mayor riesgo al visitar el establecimiento, pudiendo transformar una prometedora velada en un ejercicio de paciencia.

La relación calidad-precio: una percepción dividida

Aunque en las plataformas figure con un nivel de precios económico (marcado como €), la percepción de los clientes es mixta. Quienes optan por el menú del día suelen encontrarlo adecuado y a buen precio. Sin embargo, varios comensales que han pedido a la carta, y especialmente aquellos que han aceptado sugerencias fuera de ella, consideran que los precios son elevados para la cantidad y calidad ofrecida. Esta sensación de que el valor no justifica el coste es un punto de fricción recurrente. La recomendación para futuros visitantes sería consultar siempre el precio de las sugerencias del día para evitar sorpresas en la cuenta final.

Conclusiones: ¿Vale la pena visitar La Chiva?

El Restaurante-Taberna La Chiva es un lugar de luces y sombras. Su potencial es innegable: una base de comida tradicional con platos que pueden ser excepcionales, un ambiente agradable y la opción de un menú diario asequible. Es un bar de tapas y restaurante que puede ofrecer una experiencia muy gratificante, especialmente si se acierta con la elección de los platos y se visita en un día de servicio ágil.

Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de los riesgos. La posibilidad de un servicio lento y una calidad irregular en ciertos platos son factores determinantes. La Chiva es, por tanto, una elección para el comensal paciente y dispuesto a aceptar una posible inconsistencia a cambio de probar algunos sabores auténticos de la cocina montillana. Es recomendable reservar, especialmente para grupos, y quizás preguntar por los tiempos de espera si el local se encuentra muy concurrido.

Información Práctica

  • Dirección: Calle San Francisco Solano, 42, 14550 Montilla, Córdoba
  • Teléfono: 626 50 52 90
  • Servicios: Comida en el local, para llevar, reservas, opciones vegetarianas, sirve alcohol, accesible para sillas de ruedas.
  • Horario: Abierto de 12:00 a 17:00 (domingo a miércoles) y de 12:00 a 00:00 (jueves a sábado).

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