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Sa Calma, Taverna Selecta

Sa Calma, Taverna Selecta

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Passeig de Josep Mundet, 14, 17252 Sant Antoni de Calonge, Girona, España
Bar Restaurante
8.8 (549 reseñas)

Situado en el Passeig de Josep Mundet, Sa Calma, Taverna Selecta se presenta como un establecimiento con una ubicación privilegiada frente al mar en Sant Antoni de Calonge. Su propuesta dual de restaurante y bar atrae a una clientela variada, buscando desde un desayuno con vistas hasta una cena completa. Sin embargo, un análisis detallado de su oferta y las experiencias de sus clientes revela un negocio de marcados contrastes, donde conviven la excelencia y la decepción.

El Servicio y el Ambiente: Los Pilares del Éxito

Uno de los puntos más consistentemente elogiados de Sa Calma es, sin duda, la calidad de su servicio. Incluso en las reseñas más críticas hacia la comida, se destaca el trato amable, profesional y atento del personal. Se describe a camareros que disfrutan de su trabajo, que atienden con simpatía y que se esfuerzan por hacer que el cliente se sienta bienvenido. Esta atención es un valor fundamental, especialmente en una zona turística donde el trato puede ser a veces impersonal. El ambiente, potenciado por su terraza, es otro de sus grandes atractivos. Calificada como "un regalo", la terraza ofrece un espacio idóneo para disfrutar de la brisa marina, convirtiendo a Sa Calma en un lugar perfecto para tapear o simplemente tomar una cerveza fría mientras se contempla el paisaje. Este entorno agradable es, para muchos, razón suficiente para visitar y repetir.

La Experiencia Culinaria: Un Camino de Dos Vías

La carta de Sa Calma se enfoca en la cocina mediterránea y española, con una clara inclinación hacia los productos del mar. Aquí es donde las opiniones se bifurcan drásticamente. Por un lado, encontramos experiencias muy positivas centradas en menús específicos y platos concretos. El "menú marinero", con un precio que ronda los 36€, recibe halagos por sus entrantes, que incluyen calamares rebozados de calidad, mejillones, almejas y cigalas frescas. El pescado del día, como el rape a la brasa, ha sido descrito como el punto culminante de la comida, demostrando que el restaurante puede alcanzar un alto nivel de calidad con el producto fresco. Los postres caseros, como una destacada tarta tatin, también suman puntos a la experiencia global, justificando para estos comensales la relación calidad-precio.

El Talón de Aquiles: La Inconsistencia en los Arroces

En el otro extremo del espectro se encuentra el que parece ser el mayor problema del establecimiento: los arroces. Platos como la paella del "senyoret" o el arroz caldoso son el foco de las críticas más severas. Las descripciones negativas son contundentes: arroces sin sabor, caldosos que resultan salados, paellas "nefastas" y "casi quemadas". Para un restaurante en primera línea de mar, donde el arroz es a menudo el plato estrella que buscan los clientes, esta inconsistencia es un fallo significativo. La decepción es aún mayor cuando se considera el precio de estos menús, que pueden acercarse a los 50€ por persona. Un fallo en el plato principal a este nivel de precio transforma una prometedora comida frente al mar en una experiencia frustrante, llevando a algunos clientes a no recomendar el lugar.

Las Instalaciones y Precios

El local se describe como interiormente pequeño, lo que realza la importancia de su terraza. Existe información contradictoria sobre la climatización; mientras una opinión antigua menciona la presencia de aire acondicionado, otra más reciente señala su ausencia. Este detalle puede ser crucial durante los calurosos meses de verano, haciendo que la codiciada terraza sea casi una necesidad. Es positivo destacar que el establecimiento cuenta con acceso para sillas de ruedas, un factor de inclusividad importante.

En cuanto a los precios, Sa Calma se posiciona en una gama media-alta. Los menús de mediodía y los menús marineros se mueven en una horquilla de 30€ a 50€. Cuando la calidad acompaña, los clientes perciben un precio acorde y justo. Sin embargo, la irregularidad en la cocina provoca que, en caso de una mala experiencia, el coste se perciba como excesivo y la promesa de "Taverna Selecta" quede en entredicho.

Consideraciones Finales para el Cliente

Visitar Sa Calma, Taverna Selecta puede ser una apuesta. Si el objetivo es disfrutar de uno de los mejores bares en la playa para tomar algo, con un servicio excelente y unas vistas inmejorables, las probabilidades de éxito son altas. Si se opta por comer, la elección del menú parece ser clave. Las recomendaciones sugieren que decantarse por el pescado fresco del día o los menús marineros puede conducir a una comida muy satisfactoria. Por el contrario, pedir uno de sus arroces implica un riesgo, con la posibilidad de una notable decepción. El local ofrece servicio continuo desde el desayuno hasta la cena durante los fines de semana, adaptándose a diferentes momentos del día, y cuenta con opciones vegetarianas. La recomendación final es sopesar las prioridades: si se valora el ambiente y el servicio por encima de todo, Sa Calma es una opción sólida. Si la excelencia culinaria constante es el requisito principal, especialmente en materia de arroces, quizás sea prudente considerar las alternativas.

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